Casa Rufino

Casa Rufino

¡Hey, gente! Si no conocéis Casa Rufino, tenéis que pasar por aquí. Este sitio, ubicado en la Plaza de Santa Marina, 1, Alameda del Valle, ha estado sirviendo comida rica desde 1920. Se trata del típico bar de pueblo donde la comida casera reina y los precios son más que asequibles, ¡sobre todo los fines de semana! Con un ambiente casual y acogedor, es perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o familia.

No os perdáis las carnes de la sierra que ofrecen, son de las cosas que te hacen volver por más. ¿Tenéis curiosidad? Podéis consultar el menú y las horas de apertura para hacer una reserva al 918 691 700 o mandar un correo a casarufino.alameda@gmail.com. ¡Echad un vistazo a su Instagram, @casarufino_alameda, para ver lo que tienen preparado! Y recordad, su misión es mantener viva esa tradición culinaria, así que venid a disfrutar de una experiencia auténtica.

Casa Rufino

Restaurante
⭐Valoración media: 3,9
Opiniones: 109 Reseñas
Dirección: Pl. de Sta. Marina, 1, 28749 Alameda del Valle, Madrid
Teléfono: 918 69 17 00

Horarios Casa Rufino

DíaHora
lunes9:00–17:00
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes9:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa Rufino

Dónde se ubica Casa Rufino

¡Tienes que enterarte de lo que es Casa Rufino! Un sitio que se ubica en Pl. de Sta. Marina, 1, 28749 Alameda del Valle, Madrid. En serio, le hemos dado un 5 estrellas y no es por meter presión, es que es un lugar encantador. El personal es amable y servicial a más no poder, y eso siempre suma. Te lo digo, hemos parado allí a tomar algo en su terraza mientras hacíamos una ruta en bici y nos han tratado de lujo. Los aperitivos estaban brutales, croquetas riquísimas y una gran tortilla de patata que flipas. Además, las vistas a la plaza son una maravilla.

Este sitio está limpio y ordenado, ¡sin trampa ni cartón! Hasta los baños relucían, y eso siempre dice mucho de un lugar. Nos habría encantado quedarnos a comer, pero no estaba en nuestros planes. Así que, la próxima ya lo cuadramos, porque en Casa Rufino hay que repetir. Muy muy recomendable, de verdad. ¡Enhorabuena por el curro que hacéis!

La primera vez que vine, me dejó flipado. Con referencias de amigos, me lancé y no me arrepiento. Buenos precios y calidad ÓPTIMA. Paco, el camarero, es fenomenal. La atmósfera es acogedora y tiene su rollo histórico. No te puedes perder los huevos de oca, ¡son la caña! Si andas por la sierra, esto es una parada obligatoria.

Y ojo, después de la reforma, el bar se ve increíble. ¡Está muy bonito, con un encanto que atrapa! El ambiente es genial y el trato del personal es de 10. La comida está para chuparse los dedos—especialmente la tosta de solomillo y la tarta de queso, que está ¡ESPECTACULAR! Da gusto ver que hay sitios así, donde se nota que cuidan los detalles.

Por si te lo preguntabas, aunque llegamos un grupo de 10 personas a última hora, no nos pusieron pegas. Resulta que era su primer día con nueva gerencia y tras la reforma. No sé cómo era antes, pero en abril de 2025 puedo decir que comimos de 10 y que con Paco al mando, han ganado unos clientes fiableros. Así que, ya sabes, Casa Rufino es un sitio que hay que conocer. ¡No te lo pierdas!

Desde cuándo está en funcionamiento Casa Rufino

Mira, si buscas un sitio auténtico, Casa Rufino es la bombaza. Este restaurante pequeño y muy agradable está en la Pl. de Sta. Marina, 1, y la verdad es que tiene un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. La atención es de 10, el personal está siempre al tiro, dispuesto a ayudarte y hacerte sentir bien. Ya sabes lo que dicen, si la comida es buena, el resto viene solo, y aquí es exactamente eso lo que pasa.

Nosotros fuimos dos y pedimos callos y rabo estofado. Te lo digo, raciones generosas que no pudimos acabar. Hasta nos quedamos con ganas de probar la oreja, pero ya era mucha comilona. Y no te olvides del postre: una tarta de la abuela que estaba para chuparse los dedos. El menú es variado y todo hecho en casa. Lo mejor de todo: el precio es razonable, entre 20-30€ por persona. Así que si te gustan estos planes, este sitio es para ti.

Por cierto, si eres de los que sale con el perro, aquí son bienvenidos. Y si llegas temprano, no hay que preocuparse por la espera, porque te atienden al instante. Recuerdo que una vez entré pensando que este lugar podía no ser la gran cosa, pero me sorprendió bastante. El ambiente es luminoso y reformado, así que no hay que dejarse llevar por las reseñas antiguas.

En cuanto a los desayunos, ¡uy, no me hagas hablar! Empezar el día en el bar de la plaza de un pueblo tiene su encanto. El servicio siempre es cariñoso, y la calidad de la comida está a tope. Desde que cambiaron de gerencia, parece que todo ha mejorado, y la tortilla es para volverse loco. Perfecto para un desayuno rápido que no rompe el banco, entre 1-10€, ¡un chollo total!

Sobre Casa Rufino, parece que es un lugar renovado que ha ido evolucionando. Desde que se hizo la reforma y llegó la nueva gerencia, han encajado muy bien en el rollo del pueblo. Así que si te gustaría saber desde cuándo está en funcionamiento, bueno, por lo que se ve, ha cambiado de dueño y se ha puesto al día, así que eso explica por qué ahora es bastante recomendable. Sin duda, ¡repetiremos!

Qué tipo de comida se ofrece en Casa Rufino

Ya te digo que Casa Rufino es un lugar que hay que visitar. Las cinco estrellas son más que merecidas. Hemos ido varias veces al pueblo y, sinceramente, el cambio de dueños se nota un montón. El trato que te dan es de 10, siempre amables y dispuestos. El local está super acogedor y moderno, con una chimenea que te hace sentir como en casa, y eso no tiene precio.

La comida es para quitarse el sombrero. Hemos probado unas croquetas y un revuelto de morcilla que estaban de lujo, y el chuletón, ni hablar. Todo buenísimo, y ya me estoy salivando solo de pensarlo. Además, tienen una buena selección de vinos, así que si te gusta maridar platos con una buena copa, aquí estás en el lugar indicado. Y si pensabas que todo esto era caro, ¡para nada! La relación calidad-precio es excelente.

¡Y ni te cuento la experiencia con el perro! Fuimos a hacer una ruta por la sierra y, al finalizar, pudimos entrar con nuestro amigo de cuatro patas. La variedad de platos es brutal y todo lo que hemos comido ha tenido una calidad impresionante. De hecho, solo hemos probado un pincho de tortilla y ya nos ha dejado con ganas de más. Nos han dicho que el pisto y los huevos rotos son una delicia, así que volveremos sí o sí.

Para los que aún se lo están pensando, los desayunos también son una pasada. Un zumo de naranja y una tostada de tomate con jamón que te da la energía para todo el día, así que no dudes en hacer una parada para comer algo. Así que si pasas por Alameda del Valle, ¡no te lo pierdas!

Cómo es el ambiente en Casa Rufino

Así que ya sabéis, después de atrevernos a probar Casa Rufino tras su reforma y nueva gerencia, ¡nos quedamos encantados con la cena! La comida toda espectacular, a precios que no romperán el banco, entre 20-30 € por persona. La verdad es que repetiremos seguro, porque además, el servicio fue de cinco estrellas. ¿Qué más se puede pedir?

El local ha cambiado tanto que no tiene nada que ver con lo que era antes. Se nota que le han dado un buen empujón. La terraza está súper cómoda y es un lugar perfecto para disfrutar de una buena comida. La atención de los camareros es inmejorable, y los vinos y las carnes están de 10. Todo en un ambiente muy agradable que le da más vida al pueblo. ¡Volveré!

El otro día, estuvimos dos personas pidiendo raciones y segundos platos, y fue un acierto total. Comida buenísima, y otra vez, la amabilidad del personal brilló. Recomendable al 100%, sobre todo si acabas de hacer una ruta en bici. Puedes pasar de estar cansado a disfrutar de un buen rato con buena comida.

Claro, hay que mencionar que no todo fue perfecto. Hubo una queja sobre unos perros en la terraza, algo que parece inaceptable, sobre todo si te estás pegando un festín. Pero, a lo que íbamos: el ambiente en Casa Rufino es muy acogedor y relajante, ideal para cualquier ocasión. Es el sitio perfecto para comer bien, disfrutar de buena compañía y salir con una sonrisa. ¡No os lo perdáis!

Cuáles son los precios en Casa Rufino, especialmente los fines de semana

Y si no has probado Casa Rufino, ya vas tarde. 5 estrellas es lo mínimo que le puedes dar. Si quieres tomarte la cerveza más fría del Valle, con una tirada que da gusto, este es tu sitio. El servicio, la comida y la terraza son top. En serio, es un lugar donde te sientes bien. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Y todo sin esperar!

De hecho, es un sitio ideal para comer, cenar o simplemente disfrutar de un ambiente majo. Lo que probamos estaba buenísimo y por cierto, no hay que hacer cola, ¡todo rapidísimo! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad de disfrutar eso?

La última vez que fui, lo habían renovado, pero sin perder la esencia rural que le da ese toque especial. Que si el pisto y la tortilla, ¡son una locura! El trato es magnífico, te hacen sentir en casa. Y ya, si hablamos de cenar, la sepia a la plancha, la oreja, la tosta de solomillo y esas patatas con tres salsas... ¡Adiós a la dieta! La cuenta ronda entre 20-30 € por persona, y honestamente, vale cada céntimo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

El lugar es acogedor, está en pleno ayuntamiento y si vas en grupo de 5 a 8, estás en la gloria. Te atienden rápido y el nivel de ruido es perfecto para poder charlar bien. En menos de 10 minutos, ¡estás disfrutando! Y ojo, que si te animas a desayunar allí, también es un descubrimiento brutal. Un auténtico planazo para repetir.

Ahora, si te preguntas de los precios, especialmente los fines de semana, prepárate. Con lo bien que te tratan y lo buena que está la comida, vas a estar en un rango de 20-30 € por persona. Es una experiencia que no vas a querer perderte. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y ven a Casa Rufino!

Qué especialidades culinarias destaca Casa Rufino

Mira, si no has probado Casa Rufino en Alameda del Valle, ya estás tardando. Te cuento, tienen la mejor oreja a la plancha que he comido en mi vida. Y ni hablar del aperitivo y el pan, que son de otro nivel. Con un rango de 10 a 20 € por persona, es un chollo total. La comida es un sólido 5 estrellas y el ambiente es super acogedor. Además, no te preocupes, porque no hay que esperar nada, ¡entras y a disfrutar!

El servicio ahí es increíble, siempre con una sonrisa y muy atentos. La atención es de 5 estrellas y la calidad-precio, ni te cuento, es más que excelente. Así que si estás pasando por la sierra, este lugar se convierte en una parada obligatoria. Ah, y las terrazas son perfectas para disfrutar de una buena cena al aire libre. En serio, si tienes hambre, este es el sitio.

Y si quieres una caña, también te recomiendo probar unas Alhambra 1925 por solo 2,50 €, ¡una ganga! Lo mejor es que la mayoría de los sitios de la zona las venden más caras. Aquí también vas a encontrar aperitivos que son de 10. Ya sabes, buena comida y un buen trato, todo en un mismo lugar. Vamos, es ideal para reunirse con amigos y pasar un rato increíble.

Ahora, en cuanto a especialidades culinarias, Casa Rufino destaca por su oreja a la plancha, pero no te olvides de probar los postres, porque son absolutamente imprescindibles. Te aseguro que la comida es de altísimo nivel, con una puntuación de 5 para todo. Vamos, es el lugar que todo el mundo debería conocer. ¡No te lo pierdas!

Puedo hacer una reserva en Casa Rufino

Mira, hablar de Casa Rufino es como tocar un tema polémico, ¿sabes? La cosa empieza con la camarera, que de amable no tiene nada. Cuando llegamos con un perro, ni se dignó a saludarnos y nos soltó eso de que "no se permiten perros en la terraza." Ridículo. El sitio estaba vacío, mientras los otros bares alrededor estaban a tope. Un perro de 3 kg no iba a molestar a nadie, pero parece que aquí no le dan mucho al tema de la educación.

Si no eres del pueblo, prepárate para la experiencia de ser un extraño en tierras hosteleras. Te vas a sentir como un fantasma mientras los lugareños disfrutan de sus tapas con su Cocacola y tú solo mirando desde la barra. Ojo, que aquí precios de Madrid: 6 € por una Coca-Cola y una cerveza grande*. Cuando no está la señora servidora habitual, todo es un desastre.

Y ni se te ocurra hablar de la limpieza. El sitio huele mal, y el aseo… mejor ni lo menciono. Pedí un vino blanco de Rueda y me lo trajeron en una copa de mosto y del tiempo. Eso no es servicio, ¡es un insulto!

En serio, no parece que les importe mucho su trabajo. Tienes dos gatos pululando y ya son las 14:30, pero ni de coña te sirven algo para picar si has llegado con ganas. Hay mil cosas que se pueden preparar en un plis y quedarías de lujo, pero aquí parece que el interés por el cliente se fue a dar una vuelta.

La única buena noticia es que después de la reforma, parece que han hecho algo bien. El ambiente está más chido y la comida se nota, pero hay que tener cuidado con el servicio, que puede ser un punto negativo. En cuanto a preguntar si puedes hacer una reserva, lo siento, pero me da que aquí no tienen esa opción. Así que, si decides ir, más vale que vayas sin perro y te prepares para lo que venga.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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