
¡Ey, amigo! Si estás buscando un buen sitio para disfrutar de la mejor cocina tradicional española, tienes que hacer una parada en El Bodegón de Patones de Arriba. Desde 1999, este restaurante ha sido la joya del pintoresco pueblo de Patones, donde cada plato que sale de la cocina es un festín para los sentidos. Aquí te esperan torreznos de Soria, huevos fritos trufados y un lomo de vaca de rechupete que no vas a poder olvidar.
Y lo mejor de todo, el lugar tiene una terraza chulísima para los días de buen tiempo, un menú vegetariano si buscas algo más verde, y hasta un salón privado para esas comidas familiares. Además, si traes a tu mascota, ¡no hay problema! Te aseguro que aquí te sentirás como en casa. Así que, si te animas a visitar este rincón de Patones, a tan solo 50 km de Madrid, ¡prepárate para una experiencia gastronómica que te encantará!
El Bodegón de Patones de Arriba
Horarios El Bodegón de Patones de Arriba
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–17:00 |
| viernes | 11:00–17:00 |
| sábado | 10:00–19:00 |
| domingo | 10:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Bodegón de Patones de Arriba
Qué tipo de cocina se ofrece en El Bodegón de Patones de Arriba
¿Buscas un sitio que combine buena comida con un ambiente mágico? El Bodegón de Patones de Arriba es tu lugar. Te cuento que tienen una comida riquísima que no te la puedes perder. Imagínate empezando con una ensalada de tomates de su propia huerta, luego te lanzas a una hamburguesa de vaca madurada que está para llorar de lo buena que está y terminas con una tarta de queso con fresas que te dejará con ganas de más. Todo esto en un entorno impresionante, con buena música sonando de fondo. Por 20-30€ por persona, ¡vaya chollo! Comida, servicio y ambiente, todo un 5 estrellas. No esperas nada, porque la atención es rápida y no hay rollos.
Ahora, no todo es perfecto. Escuché de algunas experiencias que no fueron tan buenas. Cuentan que a veces el menú del día puede ser un desastre, con platos que ni siquiera sabes qué son. Y si pides carne, ten cuidado, porque a veces te la pueden traer más seca que el desierto. Es como si no fueran del mismo lugar, así que mira bien antes de lanzarte a un menú. También hay gente que ha tenido líos con el servicio. Por ahí, escuché que se perdió un poco con los tiempos y la comida llegó todo jodido, ¡vaya faena!
Y si eres de los que va con tu perro, la buena noticia es que aquí son pet-friendly. Se siente genial poder disfrutar de una buena comida con tu compañero peludo. Eso sí, el sitio es pequeño y a veces un poco apretado, pero tiene su encanto. Algunos platos son hit o miss: los torreznos son muy recomendados, aunque te avisan que pueden estar un poco aceitosos, y el lomo, ¡vaya que está rico! En fin, el precio está entre 10-50€, depende de lo que quieras.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrecen? En El Bodegón de Patones de Arriba te vas a encontrar con una mezcla de cocina española auténtica, con toques caseros y un montón de opción de platos típicos, ideal para disfrutar de un buen rato en un pueblo que es de ensueño.
qué año está en funcionamiento El Bodegón de Patones de Arriba
Te cuento, El Bodegón de Patones de Arriba es un sitio que, la verdad, no te va a decepcionar. Estuvimos allí un sábado y la experiencia fue de 10. Te reciben a la hora, la mesa lista, como si estuvieran esperando a que entrases. El servicio, rápido y eficaz, sin perder el tono amable. La comida, ¡vaya banquete! A mí me encantaron las migas con huevo, que no se pueden perder, y salimos pagando entre 20 y 30 euros por persona, un precio más que razonable. La buena onda del lugar, el ambiente acogedor, casi como estar en casa, ¡4 y 5 estrellas por todas partes!
Otra vez que fui, y no fue solo un día probando platos de picoteo. Pedimos de todo: judiones, lomo de ternera, revuelto de espárragos... y aunque la cantidad en algunos platos podría haber sido un poquito más generosa, la calidad estaba bastante bien. La comida estaba rica, y como bonus, ¡dejan entrar a los perros! Un puntazo, ¿no crees? El precio sigue en la misma línea, así que no podemos quejarnos.
Lo mejor de todo es que, como mencioné antes, la cocina del Bodegón rinde homenaje a las raíces españolas, con platos tradicionales que no fallan. Recuerdas esos días en los que buscas algo rico y casero, ¡este es el lugar! La ensaladilla rusa de pulpo y gambas que probé fue bastante original. En un rato de relax total, ¡qué más puedes pedir?
Claro, no todo es perfecto. Me enteré de alguien que tuvo una experiencia negativa, con un servicio que se sintió más lento que el tráfico un viernes por la tarde. ¡Vaya rollo! Pero el lugar es bonito, así que eso pesa en la balanza. A veces las cosas no salen como uno quiere, y sin embargo, vale la pena darle otra oportunidad, ¿verdad?
En cuanto a la pregunta del millón: ¿qué año está en funcionamiento El Bodegón de Patones de Arriba? A juzgar por las reseñas y todo lo que he oído, parece que lleva un montón de tiempo allí, ofreciendo buena comida y un ambiente genial. Así que, si no lo has probado, ya estás tardando en visitar el C. del Arroyo, 5, 28189 Madrid. ¡No te va a arrepentir!
Dónde se ubica El Bodegón de Patones de Arriba
Y hablando de comer, no te puedes perder El Bodegón de Patones de Arriba. Es un sitio que se lleva mis 5 estrellas sin dudar. La experiencia fue fantástica, la chica que nos atendió fue súper correcta y se notaba que sabía lo que hacía, ya sea en la terraza al principio o ya dentro del local. Te recomiendo la ensalada de pimientos, las migas y la carne con salsa de cabrales, espectacular todo, de verdad. Lo mejor de todo es que llevamos a nuestra perrita pequeña y no hubo drama ninguno. Todo genial, ¡así que volveremos seguro!
Luego, si buscas calidad-precio, este sitio es totalmente recomendable. No te duermas en los laureles y prueba los judiones y esa ensalada de pimientos, bonito y cebolla caramelizada. El ambiente es familiar y muy acogedor. Ah, y un aplauso para Enar, que nos atendió con una sonrisa y un servicio de lujo. Sin duda, volvemos a vernos, no puede ser de otra manera.
Por si estás con ganas de picar algo, las croquetas de jamón son un clásico que tienes que probar, junto con las migas con chorizo y huevo y los huevos rotos con jamón y pimientos rojos. Si te mola la carne, el lomo de vaca y la hamburguesa son una apuesta segura. Todo estaba riquísimo y el personal era muy majo. La experiencia nos costó entre 30-40 € por persona, pero valió cada céntimo.
Después de un día explorando Patones de Arriba –que por cierto, es un lugar de cuento–, decidimos parar a comer en este restaurante. La ubicación es preciosa, aunque la carta nos dio un poco de lío, ya que estaba desactualizada. Pedimos algunos huevos fritos trufados, que estaban muy buenos, aunque los pimientos fríos no le hicieron justicia a la combinación. A pesar de que la carta es algo escueta, tiene opciones para comer sin gluten, algo que agradecí mucho. La atención de la camarera fue de 10, eso sí que te hace volver.
Y para que lo tengas claro, El Bodegón de Patones de Arriba está en C. del Arroyo, 5, 28189 Madrid. Si no lo conocías, ya tardas en pasarte.
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Mira, el otro día fuimos a El Bodegón de Patones de Arriba y tengo que decir que la experiencia fue de todo un poco. Reservamos para el segundo turno a las 15:30, y a eso de las 11 nos llega un SMS pidiendo confirmar la reserva y diciendo que solo aceptaban pago en efectivo. Todo bien, hasta que llegamos y descubrimos que a las mesas de al lado les estaban cobrando con datáfono, así que eso de "solo efectivo" era un cuento. Claramente, comenzar así ya es un mal rollo.
Pasemos a la comida. Pedimos de todo un poco: las migas estaban algo chiclosas, los judiones saben muy bien, pero venían fríos. Los pimientos rellenos de bacalao y la ensalada estaban bien, pero tampoco flipantes. Los torreznos, aunque sabrosos, nadaban en aceite, ¿vale? Y para rematar, mi hamburguesa fue un desastre. La pedí al punto y me llega pasada, con troncos de lechuga y una guarnición de patatas guisadas frías. Eso sí, el yogur con frutos rojos de postre tenía su pase, pero no fue suficiente para salvar la cosa.
En contraste, también hubo quienes disfrutaron mucho más. Al parecer, hoy descubrimos El Bodegón y, según ellos, fue un acierto total. Los dueños son super amables, el servicio estuvo impecable, y a la comida le dieron un 10. Les encantó todo lo que probaron y ya planean repetir. La calidad del servicio parece destacar en medio de tanta mediocridad que hay últimamente.
Ahora, si hablamos de platos destacados, se mencionan las migas, los judiones, y ese variado de croquetas que dicen estaba rico. Pero escúchame, también hay que tener culos al saber qué evitar, como el revuelto de espárragos que parecía más de bote que fresco, y las patatas que mejor no valen ni como acompañamiento. En resumen, si a ti te va más lo bueno que lo malo, podés arriesgarte a probar, pero ve con la mente abierta y un ojo crítico, ¡eso siempre!
El restaurante ofrece opciones vegetarianas
Y ya hablando sobre El Bodegón de Patones de Arriba, te diría que es un lugar que vale la pena. Con un ambiente acogedor, se siente como en casa, pero con un toque especial. La comida es deliciosa, de esas que te hacen volver a por más, y el servicio es tan amable que te hace sentir como si estuvieses cenando con amigos. Has de saber que la música de fondo es una pasada, lo que le da un rollo muy chido al sitio. Y si vas, no olvides reservar, porque se llena rápido.
Ahora, no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias no tan buenas. Por ejemplo, unos dijeron que los torreznos y el lomo de vaca les llegó frío y durísimo. ¡Qué mala suerte! Además, ni siquiera les trajeron unos cubiertos adicionales para compartir, y eso es un fail total. La comida, según ese grupo, valía un 1 estrella, y ni hablar del ambiente que, aunque es agradable, no compensó la mala experiencia. Esas cosas pasan, pero no te dejes llevar solo por críticas malas.
En el lado positivo, hay quienes quedaron encantados con su salsa de queso cabrales que llevaron como acompañante. Así que ya sabes, la comida tiene más de un aspecto a considerar, y si pides bien, puedes salir encantado. También vale la pena destacar que los platos de carne, como el entrecot, son espectaculares. Y si eres un amante del vino, te sorprenderán con uno de Madrid que, ¡te va a encantar!
Ah, y para los que se preguntan sobre las opciones vegetarianas... Pues, aunque el restaurante no se especializa en ello, han comentado que cuentan con opciones y avisan de posibles alergias o contaminación cruzada. Así que si eres vegetariano, no dudes en preguntar, que seguro te echan una mano. ¡Haz la reserva y disfruta de una buena comilona!
Es posible disfrutar de una comida al aire libre en El Bodegón
Hablando de El Bodegón de Patones de Arriba, te cuento que por lo general tiene una buena pinta. Los platos tradicionales están bastante bien y algunos son auténticas sorpresas, como esa hamburguesa de rabo de toro que se sale de lo común. El lugar en sí es muy acogedor y sigue la estética del pueblo, lo que le da un toque auténtico. El servicio también es bastante atento, pero ojo, el pan que te traen es de pago y, aunque no está mal, podría ser mejor. Pero a lo demás no le falta sabor, así que la experiencia suele ser positiva.
Si no puedes resistirte a picar algo, tienes que probar las migas con huevo. Un clásico que aquí hacen de rechupete. Eso sí, a veces el servicio puede ser un poco lento, pero la chica que nos atendió, Sara, fue de lo más profesional. Y todo por un precio razonable entre 20 y 30€. Vamos, que si llegas con hambre, aquí sales satisfecho.
Claro que, no todo es color de rosa. Hay quienes se han llevado una decepción tremenda. En una ocasión, un grupo llegó antes de la hora de su reserva y terminó esperando 30 minutos. La comida fue todo un desastre, desde un revuelto de setas que parecía más bien un desayuno casero mal hecho, hasta un plato de quesos que dejó mucho que desear. Todo eso, ¡y pagaron 60€! Así que, ya sabes, como en cualquier sitio, la experiencia puede variar y no todos volverán.
Y ya que mencionas la comida al aire libre, es posible disfrutar de unas buenas vistas, pero ten en cuenta que esto puede depender del turno que te den. Así que si quieres terraza, asegúrate de ir con tiempo y que todo esté bajo control. Al final, es cuestión de suerte y de la demanda que haya ese día. ¡Buena suerte si decides darle una oportunidad!
Hay instalaciones para albergar comidas familiares
Así que sigamos hablando del Bodegón de Patones de Arriba. La verdad es que cuando fuimos, teníamos unas expectativas altas. Pedimos dos hamburguesas y, ¡manos a la obra! Estaban muy ricas, de esas que se te quedan en la memoria. También nos lanzamos con unas tiras de cerdo y unos huevos rotos. A lo largo de la comida, notamos que la situación se iba tornando un poco pesada. La espera entre plato y plato fue de 20 minutos. La verdad, eso fue lo que menos me gustó, la impaciencia comenzaba a hacer mella en el grupo.
La cuenta al final resultó razonable, unos 20€ por persona, así que no salimos arruinados la verdad. En cuanto a la comida, le pongo un 3 porque había algunas cosas que estaban muy bien y otras que flojeaban. El servicio, en cambio, se lleva un 1 de mi parte, porque la lentitud fue un tema mayor. El ambiente estaba normal, así que le doy un 3, nada especial pero tampoco un desastre total.
Por otro lado, hay que ser sinceros. Me cuesta poner malas reseñas, pero es que la experiencia de otros en este sitio ha sido complicada. Recoger un plato y notar que los judiones son fríos y sin sabor, y luego un lomo de vaca duro, son cosas que no deberías tener que aguantar. Lo de los huevos revueltos con jamón en una balsa de aceite ya fue la cerilla en la bomba. Vamos, una pena haber gastado el dinero ahí.
Ahora, en cuanto a comidas familiares, la ubicación está bien, pero con el servicio que vivimos, recomendaría tener cuidado. Desde luego, podría haber mejorado bastante. No parece que tengan unas instalaciones que te aseguren una buena experiencia grupal, así que igual mejor mirar otras opciones si planeas algo con la familia.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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