El Mesón de Fuencarral

El Mesón de Fuencarral

Si estás buscando un lugar con cocina tradicional y un ambiente rústico que te haga sentir como en casa, entonces El Mesón de Fuencarral es el sitio ideal. Desde 1932, este restaurante ha sido un referente en Madrid, ofreciendo asados deliciosos y platos típicos de la cocina castellana que te dejarán con ganas de más. Con más de 30 opciones sin gluten en la carta, como las croquetas y las chuletas de cordero, ¡aquí hay algo para todos!

Ubicado a solo diez minutos de Plaza de Castilla, en una antigua casa de labranza del siglo XIX, El Mesón tiene ese aire auténtico que solo los clásicos pueden ofrecer. ¡No olvides celebrar tus eventos aquí! Además, con su buena puntuación de 4.3 en Restaurant Guru y un montón de reseñas positivas, no te va a decepcionar. Si te animas, ¡llama y reserva tu mesa!

El Mesón de Fuencarral

Restaurante
⭐Valoración media: 4,3
Opiniones: 2.088 Reseñas
Dirección: Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid
Teléfono: 917 34 77 54

Horarios El Mesón de Fuencarral

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–16:30
miércoles13:00–16:30, 20:00–23:30
jueves13:00–16:30, 20:00–23:30
viernes13:00–16:30, 20:00–23:30
sábado13:00–16:30, 20:00–23:30
domingo13:00–16:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mesón de Fuencarral

Dónde se encuentra El Mesón de Fuencarral

Si estás buscando un lugar donde comer rico y pasar un buen rato, El Mesón de Fuencarral es el sitio ideal. Te lo digo porque fuimos un grupo y la experiencia fue de 10. Tienes que probar la tortilla de callos y sus torreznos, eso sí, si les metes un poco más de sal y un trozo de limón, la rompes. Ah, y el aperitivo de temporada estaba de lujo, ese tomate estaba fresquísimo. El ambiente es muy acogedor, y el personal, con Alberto y Álvaro a la cabeza, te hacen sentir como en casa. ¡5 estrellas para ellos!

Además, este sitio está bien ubicado y tiene parking, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Ideal si vas con peques, porque cuentan con un parque a donde pueden jugar, aunque bueno, el parque ya tiene sus añitos. Los platos principales son una gloria, especialmente el lomo de vaca que se deshace en la boca. Y si te va el pescado, ¡el rape a la bilbaína es un acierto seguro! Todo esto por un precio que ronda los 50-60 € por persona, que no está nada mal.

Mención especial para el ambiente: es tranquilo y te regalan unas vistas chulas desde la terraza. El único “fallo” fueron las migas, que por alguna razón, estaban blandas y sin sabor. Pero los calamares y los dados de solomillo están que flipas. Y cuidado con los postres, porque la tarta de manzana es una bomba de sabor, y eso que normalmente no soy fan. Al final, nos invitaron unos chupitos, y te aseguro que con todo esto, repetiremos sin duda.

¿Y dónde está El Mesón de Fuencarral? Pues lo tienes fácil, en Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid. ¡No te lo pierdas!

Desde cuándo está en funcionamiento El Mesón de Fuencarral

Y mira, si buscas un sitio para comer bien en El Mesón de Fuencarral, no te vas a arrepentir. 4 estrellas es lo que tiene en general, y las razones están claras. Fuimos al mediodía y la comida está de lujo, especialmente la carne de calidad. Los entrantes son bastante buenos y el sitio es amplio, perfecto para compartir con amigos. Además, cuenta con terraza y, atención, aparcamiento propio. El personal es muy agradable y está superorganizado. Te saldrá por unos 20-30 € por persona, que no está nada mal.

El ambiente es ideal, con un nivel de ruido alto, pero se puede conversar sin problemas. Eso sí, puedes ir con grupos de todas las tamaños, hay espacio para todos. Y si tienes coche, no te preocupes: hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito. Además, los peques pueden jugar en la terraza, lo que es un plus. Para quienes necesiten acceso, la terraza está preparada para sillas de ruedas.

Y si quieres saber cómo son los platos, la experiencia es otra historia. Un ambiente excelente, como de los de antes, con chimenea abierta y techos altos de madera. Los entrantes, si te gusta lo clásico, no puedes perderte los torreznos y la morcilla. Ya para los platos principales, se curan con un entrecot o un rabo de añojo que son de escándalo. Y para rematar, su tarta de queso... simplemente espectacular. El precio es acorde con la calidad del servicio y la comida, así que cuenta con unos 40-50 € por persona.

Con unos magníficos asados y pescados, es muy recomendable y ya te digo, aparcar no será un problema. Para que lo sepas, El Mesón de Fuencarral está funcionando desde hace tiempo, pero no tengo la fecha exacta, lo seguro es que siempre ha estado por aquí, ofreciendo buena comida y un ambiente acogedor.

Qué tipo de cocina ofrece este restaurante

Así que, ya te digo, el Mesón de Fuencarral no es lo que era, ¿eh? He estado oyendo de todo, y hay opiniones muy encontradas. Algunos se quedan con la experiencia de 5 estrellas, disfrutando del trato inmejorable y comiendo ese gazpacho que dicen que está brutal*. Pero, amigo, lo que me dijeron de las alcachofas duras y con hebras*, las migas frías, y ese rape que parece un chiste de lo pequeño que era… ¡Fatal! Encima, tienen la merluza a la bilbaína sin hacer, y te quedas como “¿en serio?”.

Aunque por ahí hay peña que dice que, en ocasiones, el servicio se desborda y se nota. Uno que fue para una comunión dijo que el jamón estaba mal cortado y que parecía de envase, así que ni hablar de la experiencia que te esperas en un sitio que te cuesta entre 50 y 60 € por persona. De hecho, parece que, aunque el ambiente es majo, no compensa el nivel de decepción de la comida. Acabo de leer que por esta misma razón la estrella de este clásico de Madrid se apaga* poco a poco.

Pero luego hay quien dice que es un sitio de lo más familiar y que la comida puede ser *increíble*, sobre todo ese cordero y cochinillo*. Como ves, es un restaurante de toda la vida* donde la comida se siente un poco más tradicional, pero tiene puntos horribles también. Así que en resumen, si buscas cocina tradicional con algo de sabor de casa y, tal vez, un par de joyitas como ese gazpacho a mano o la ensalada de tomate raft como aperitivo, podría robarte una sonrisa. Pero ojo, ve con la balanza bien ajustada, porque lo mismo te sorprenden... o lo mismo te decepcionan.

Cuáles son algunos de los platos típicos de la cocina castellana que se pueden encontrar en El Mesón

Ya te lo dije antes, El Mesón de Fuencarral es un sitio que vale la pena. 5 estrellas en todo, de verdad. El servicio es de lo mejor, los camareros son super amables y están en todo. Pedí el rape a la Bilbaina y estaba exquisito. Y no solo eso, las entradas que probamos también nos dejaron impresionados. Y no te olvides del postre: la tarta de queso con helado y ese sabor intenso a blueberry... ¡una locura! La relación calidad/precio está bastante bien, no vas a sentir que te están sacando los ojos.

Claro, no todo es un cuento de hadas. Hay gente que ha tenido unas experiencias muy malas. Me acuerdo de una reseña donde decían que las alcachofas estaban duras, las migas blandas y frías, y que el rape era una broma. También criticaban la merluza a la Bilbaina que les sirvieron, que estaba sin hacer. Lo mejor es que tengan un parón en esas cosas, porque no entiendo cómo un lugar así no tiene parrilla de leña para las carnes. Eso puede ser una razón de peso para no volver.

Pero mira, por cada reseña negativa hay otras que son pura magia. Estuvimos allí hace tiempo y esta vez estuvo aún mejor. Tienen un manejo increíble con las personas celíacas, te lo aseguro. La comida, tanto para celíacos como para los demás, estuvo riquísima. Nos sentamos en la terraza, soplaba un aire fresco y fue la mar de agradable. Además, si vas en coche, genial, porque hay aparcamiento gratuito justo en la puerta y está a 15 minutos de Madrid. Super práctico.

Y hablando de la comida castellana, aquí te encuentras con platos típicos que no te puedes perder. La paletilla de cordero asada, los torreznos, también tienen migas con chorizo y huevo, chistorra, morcilla de Burgos, y claro, el ya mencionado rape. Si quieres comer como un rey, no te lo pienses, El Mesón de Fuencarral es el lugar. ¡No te arrepentirás!

El Mesón de Fuencarral ofrece opciones sin gluten en su carta

La verdad es que El Mesón de Fuencarral está que se sale. Este lugar tiene más de 100 años de historia, y aunque ha sabido modernizarse, conserva el sabor tradicional que lo hace único. Desde el momento que llegas, el servicio es un escándalo, siempre pendientes de ti, y encima son super agradables. No sé tú, pero a mí eso me gana al instante. La comida es de alta calidad, todo está tan bien cocinado que da gusto. Cada plato viene presentado con esmero, y hay opciones muy originales sin olvidar lo clásico.

Además, el local es enorme, con un comedor que tiene un encanto especial. Te sientes como en otra época, y eso es genial. La decoración te transporta al siglo XIX y, si echas un vistazo, seguro que ves detalles que te recordarán a lo de antes, ¡como esos pellejos que ya casi no se ven! Estuve allí con mi familia —éramos cuatro— y la verdad es que nos sentimos super a gusto.

Y un aspecto a tener en cuenta: si tienes alguna intolerancia o eres celíaco, aquí están al loro. Tienen una carta de alérgenos bien currada, y muchos platos que son aptos para ti. Así que sí, El Mesón de Fuencarral ofrece opciones sin gluten en su carta, ¡así que no te preocupes! Si en algún momento regresas a Madrid, este sitio merece una visita, sin duda.

Cuántas opciones sin gluten hay disponibles en el menú

Te digo que el Mesón de Fuencarral es el sitio ideal para disfrutar de buena comida en un ambiente tranquilo, casi campestre. No sólo eso, sino que tiene 4 estrellas en su haber. La zona de aparcamiento es la caña, con plazas de sobra y vigilante que te da más seguridad, además de un cargador para los que tienen eléctricos. Si te decides, no te puedes perder el cogote de merluza, está exquisito. Aunque, la peña que estaba con nosotros se lanzó a por el cocido, que por lo visto repite calidad. A mi, siendo amante de los garbanzos pedrosillanos, me dejó algo frío, pero dicen que vale los 30€ por persona que piden los viernes.

Y no te olvides de pedir una media ración de torreznos para compartir al inicio. Están bastante buenos. El precio está a la altura, así que yo me lo guardaría para ocasiones especiales, pero vale la pena cada céntimo. En cuanto a la comida, cuenta con un randing de 4 y el servicio tiene un 5, así que ya sabes, aquí el trato es genial.

La verdad, este restaurante me trae buenos recuerdos. Tiene ese ambiente acogedor, especialmente en la terraza al atardecer. La comida, esa que te sabe a hogar, de la que tus abuelos te hablaban. Todo lo que he probado, desde las croquetas de jamón ibérico hasta las carnes, es un festín para el paladar. Perfecto para una cena en pareja o con amigos, un plan que no falla. Puedes salir de ahí con un gasto entre 30 y 40€, pero créeme que sales lleno y contento.

Ah, y una vez celebré una boda allí, y fue un éxito total. La atención fue impecable, especialmente de un tal Mario, que se encargó de que todo saliera de maravilla. La comida y la cantidad nos dejaron a todos alucinando, y el ambiente tranquilo hizo que pudiéramos disfrutar sin problemas. Así que ya sabes, si buscas un lugar para celebrar algo, aquí ya tienes un sitio fijo.

Sobre la pregunta de las opciones sin gluten, aunque no tengo el menú exacto en la cabeza, en sitios como este suele haber varias alternativas para celiacos. Así que te recomendaría preguntar directamente al personal, habitualmente son bastante amables y te aclararán qué hay disponible. ¡Así que ya tienes una buena opción para pasar un rato en grande!

Qué se destaca de los asados que ofrecen en el restaurante

Ya te digo, el Mesón de Fuencarral no es lo que era. Fuimos cinco colegas a comer y la experiencia dejó mucho que desear. Empezamos con los entrantes para compartir, pero mi cabreo empezó cuando nos trajeron cuatro chistorras para cinco. Es un detalle básico, y si la comida no estuvo tan buena, ya ni te cuento. La berenjena estaba sosa y los torreznos, que parecían bacon quemado, no tenían nada de especial. El plato que se supone es lo mejor de la casa, las migas, estaban blandurrias y parecían más un puré mal hecho. En fin, un desastre.

Los segundos mejoraron la cosa un poco, pero serio, ninguno de nosotros quedó impresionado. Los postres, ni hablar, son como el resto: normalitos. El precio fue otro tema. Nos salió a 55€ por persona, y la verdad es que no vale ni la mitad de eso. Las bebidas también te sacan los ojos, así que si pensabas que saldrías sin rascarte el bolsillo un poco, olvídalo. El sitio se ha quedado atascado en los 80, y si no evolucionan pronto, dudo que volvamos.

Ahora, en cuanto a la atención, qué desastre. Algunos de nosotros creció viniendo aquí, y el día de mi cumple fue una vergüenza total. La atención fue de risa, y aunque somos socios, la “gentileza” de regalar una botella de vino se convirtió en un chasco monumental. El nuevo dueño ni se asomó y los camareros de la nueva generación, ¡madre mía! Les falta un curso intensivo de educación y trato al cliente, porque así, mal vamos.

Y para rematar, si alguna vez quieres probar los asados que ofrecen, te diré que tienen buena fama, pero no tengo claro que estén a la altura del hype, la verdad. Con lo que nos pusieron, dudo que se destaque algo que haga que valga la pena volver. Así que ya sabes, si quieres una buena comida familiar, quizás mejor buscar otro sitio.

Qué ambiente y decoración se puede esperar en El Mesón

Y aquí estamos, hablando del Mesón de Fuencarral, un sitio que, sin duda, se lleva 5 estrellas. Está a las afueras de Madrid, en la Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo. Si buscas un lugar para cerrar tu día diciendo “estoy lleno y qué bien hemos comido”, aquí es donde tienes que estar. Es un asador castellano con todo el rollo de la cocina tradicional, así que prepárate para disfrutar de una sopa y un cordero que están de miedo. Y si quieres algo fuera de lo habitual, el calamar a la brasa con salsa de pimientos también está a otro nivel. Ten en cuenta que este sitio siempre está lleno, así que mejor ve con reserva, no te la juegues.

Aunque hay opiniones para todos los gustos, la mayoría coinciden en lo mismo: la comida sigue siendo fabulosa. Pero ojo, porque ha tenido tanto éxito que se ha masificado, y el ambiente se vuelve un poco ruidoso. La atención a la llegada puede dejar que desear, espera un ratito bajo el sol hasta que alguien te eche una mano, pero eso sí, los camareros son amables a pesar de algunos despistes. Si ya no es lo que era, igual hay que cambiar el chip y buscar ir entre semana para disfrutarlo como en los viejos tiempos.

Claro que no todo el mundo la tiene tan clara. Hubo una celebración familiar que dejó mucho que desear. La chistorra pasada, las migas aceitosas… ¡un desastre total! Y ya ni te hablo de que algunos pescados no estaban en carta. Cuando pagas, esperas más de los € que cuesta comer aquí, y si no hay chupito de cortesia mientras a otras mesas sí, te quedas con un mal sabor de boca.

En cuanto a la decoración y el ambiente, el Mesón tiene ese toque rústico de asador de toda la vida. Las mesas están siempre llenas de grupos, y aunque puede que algunos niños correteando al lado pongan un poco de caos, el lugar tiene su encanto. Si buscas cenar en calma, mejor piénsalo dos veces y opta por ir entre semana. ¡Y ojo con la comida! Siempre es mejor ir sobre seguro, que no quieras ir y quedar decepcionado. Así que ya sabes, si te apetece un buen plato y un ambiente ajetreado, El Mesón de Fuencarral es una parada segura.

A qué distancia se encuentra El Mesón de la Plaza de Castilla

El Mesón de Fuencarral es un sitio que tiene mucho encanto. Te sientes como en casa, con esas chimeneas y ese ambiente de comedor que te recuerda a la tierra. La comida está de 10 y el servicio también, lo que no es fácil de encontrar. Por eso se lleva las 5 estrellas. El sitio está bien chido para pasar una buena tarde con colegas.

Pero, ojo, no todo es perfecto. En mi última visita, la experiencia fue un poco frustrante. Nos tardamos tres horas en salir de ahí, ¡una locura! Los entrantes llegaron bien, pero la espera para los platos principales fue de una hora. El camarero, que era un crack, nos advirtió que la cocina estaba colapsada, pero, ¿en serio? Si no pueden atender a tantos, que no cojan más reservas. Me dio rabia porque, aunque la comida estaba buena, con ese precio de 42 euros por persona y una espera así, ya no sé si volvería.

La carta es principalmente de cocina española, con toques andaluces. Probé varias cosas: el salmorejo estaba rico, pero no el mejor que he testeado. Las berenjenas no estaban crujientes y los torreznos más valen en Soria. Las croquetas sin gluten eran un desastre. En general, todo lo demás, como el pollo al ajillo y la paletilla de cordero, estuvo bastante bien, de 8 a 9/10.

Ahora, si te preguntas a qué distancia está El Mesón de la Plaza de Castilla, están unos 20 kilómetros. La verdad es que si no tienes coche, se complica un poco. Pero ya sabes, si te animas a ir, que sea entre semana para evitar las multitudes y la posible espera. ¡Suerte si te decides!

Qué tipo de edificio alberga El Mesón y cuál es su historia

¡Mira, si estás buscando un lugar donde comer bien, El Mesón de Fuencarral es el sitio! Tienen 5 estrellas y no es por casualidad. La comida aquí es top, de verdad. Te animo a que vayas, porque el ambiente es genial y la gente es maja. La carne que sirven tiene un sabor que flipas. La última vez que fui, pedimos unos platillos para empezar: ensalada, croquetas y torreznos. Todo estaba riquísimo, pero lo que realmente brilla son los segundos.

Te cuento, para dos personas pedimos un 1/4 de cordero, y eso estaba de rechupete, tiernito y lleno de sabor. Si te gusta la carne, no puedes dejarlo pasar. Y ya para rematar, de postre no te puedes ir sin probar la tarta de queso, que estaba deliciosa. Todo esto por unos 50-60 € por persona, que no está nada mal si consideras la calidad de lo que te dan. Es un buen restaurante de comida tradicional, así que echa un vistazo.

Por cierto, si te interesa saber un poco más del lugar, el edificio que alberga El Mesón tiene su historia. Es un mesón clásico que conserva el encanto antiguo pero a la vez lo han sabido modernizar para que te sientas cómodo. Es el tipo de sitio en el que te sientes un poco como en casa, y con la buena comida, se vuelve irresistible. ¡No lo dudes, haz una visita!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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