
Si buscas un buen lugar para comer en Pelayos de la Presa, tienes que darle una vuelta al Mirador de Pelayos en la Av. del Mirador, 62. Es un sitio con una decoración sencilla pero acogedora y una terraza que mola mucho, perfecta para esas comidas familiares o con colegas. Ojo, porque se llena rápido. Si quieres asegurarte un sitio, reserve online en TheFork, ¡es gratis y se hace en un pis-pas! En la carta, destaca la paella, las croquetas caseras y el chuletón de ternera rubia, riquísimos.
Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos clientes han comentado que los precios de la carne de "La Finca" no van acorde con el resto de la carta. Y aunque las patatas fritas son naturales, su presentación ha dejado bastante que desear. Pero bueno, el servicio es bueno y los camareros son majos, así que vale la pena echar un vistazo. Si quieres saber más sobre precios, horarios o incluso ver opiniones, puedes buscar en Tripadvisor o TheFork y decidirte a vivir la experiencia. ¡Que no te lo cuenten!
El Mirador de Pelayos
Página web
Horarios El Mirador de Pelayos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–23:00 |
| jueves | 12:00–23:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Mirador de Pelayos
Cuál es el nombre del restaurante recomendado en Pelayos de la Presa
¡Ey, gente! ¿Estáis por Pelayos de la Presa y aún no habéis probado el Mirador de Pelayos? ¡No sé a qué estáis esperando! El otro día fuimos un grupo de 7 colegas y la verdad es que no podíamos haber hecho mejor elección. El arroz al senyoret era un manjar, buenísimo y con buena cantidad. Y ni hablar de la ensalada de tomate y ventresca con ese aliño de hierbabuena, ¡madre mía, para chuparse los dedos! Ah, y guardar espacio para las tartas caseras porque estaban de otro mundo. El trato de los camareros fue impecable, súper atentos y muy amables. Sin duda, volveremos, ¡100% seguro! Precio por persona, entre 20-30 €, y con plazas de parking a patadas, así que no hay excusa.
Pero no todo es perfecto, ¿eh? Escuché que algunas personas han tenido experiencias chulas, pero otras se llevaron un buen chasco. Hubo quien dijo que el servicio fue pésimo: con solo cuatro mesas y ya estaban desbordados. Les sirvieron la paella tardando un montón y la ensalada era casi ridícula. Mal rollo, la verdad. Así que hay que tener cuidado con las horas de mayor afluencia.
Por otro lado, hay quienes flipan con el cachopo y las croquetas. Dicen que salieron rodando del sitio, claro, ¡la calidad está de lujo! Además, las vistas son preciosas ahí. Muchos coinciden en lo amable que es el personal, siempre pendiente de que no te falte de nada.
Otro detalle a tener en cuenta es el ruido en la terraza interior cuando hay grupos grandes, pero el aire acondicionado va de maravilla, así que ya es un plus en días calurosos. Si decidís ir, reserva para asegurar mesa y disfrutar sin problemas.
Así que, si me preguntáis, el nombre del restaurante recomendado en Pelayos de la Presa es Mirador de Pelayos. ¡Id rápido, que no os arrepentiréis!
Dónde se ubica el Mirador de Pelayos
Entonces, mira, la experiencia en El Mirador de Pelayos dejó bastante que desear. Celebramos los cumples de mi madre y mi hija mayor allí y fue una decepción total. Primero, las paellas y los arroces son por encargo, y claro, eso no lo avisan en la carta, así que ya te imaginas el palo al pedirlos. También fui con ganas de probar el cachopo, y ¿qué pasa? No tenían.
La comida no estaba mal, pero el servicio fue un desastre absoluto. Lo que es la comida, salía a cuentagotas, con intervalos de 15 a 20 minutos entre platillo y platillo, y eso que la mayoría eran frituras que debían estar listas en un santo minuto. Las chuletillas de cordero, además, venían escasitas y quemadas. Por 20 pavos la ración, yo esperaba un festín, no un plato de escudero. Al final, preferimos no esperar más para el postre. Un verdadero caos, ¡no repito!
Por otro lado, he leído que también hay opiniones más positivas. Al parecer, es un buen sitio para comer cerca del Pantano de San Juan, especialmente en la zona del mirador. Se recomiendan las croquetas y el arroz caldoso con bogavante. Aquí, el personal parece que sí se pone las pilas, así que si decides arriesgarte, quizás te toque esa versión del lugar.
Y para rematar, si estás buscando dónde se ubica, pues El Mirador de Pelayos está en Avenida del Mirador, 62, en Pelayos de la Presa, Madrid. Si decides ir, que te lleve la suerte, porque yo, por ahora, me voy a buscar otro sitio.
Qué tipo de decoración tiene el restaurante
La verdad, El Mirador de Pelayos es un sitio al que le tenía ganas desde hace tiempo y por fin me he decidido a ir. Y no puedo estar más contento con la experiencia. Carlos, el camarero, fue un crack, nos atendió de lujo y además las vistas son simplemente espectaculares. La comida no se queda atrás, es vistosa, abundante y exquisita. Hay que dar un aplauso a la cocinera por el nivel de detalle y calidad que ofrece. Sin duda, repetiremos.
Cenamos ahí el fin de semana y el lugar estaba bastante tranquilo. Fuimos un poco tarde, a eso de las 10:30, y la verdad, recibimos un trato muy amable. Muchas veces, cuando llegas a esa hora, sientes que te miran mal o que la atención no es la misma. Pero aquí fue todo lo contrario, nos hicieron sentir como en casa. Las almejas picantes estaban riquísimas, ¡y el pan recién hecho justo del horno! ¿Qué más se puede pedir? Además, el dueño estaba pendiente de todo, con una sonrisa y haciéndonos sentir como parte de la familia. ¿Dónde más ves eso hoy en día? De verdad que lo apreciamos.
Ahora, tengo que ser honesto, he oído cositas de algunas experiencias no tan buenas. Hay comentarios que dicen que a algunas personas con alergias no les han tratado bien. Aseguran que la carta de alérgenos está mal y que no hubo consideración por parte del staff. Eso sí que es un toque feo, y la verdad, si tienes alergias, mejor que busques otro sitio. Pero, dejando eso a un lado, el ambiente es muy curioso, con una decoración llamativa y acogedora que realmente le da un rollo especial al lugar. Hay un buen aparcamiento, así que no hay problema para dejar el coche. La terraza acristalada tiene buenas vistas y la barra es muy amplia.
Pero ya sabes, si te apetece disfrutar de un buen rato con amigos cerca del pantano de San Juan, este sitio vale la pena.
Tiene el Mirador de Pelayos una terraza
Si estás buscando un lugar tope para disfrutar de buena comida y un ambiente chido, El Mirador de Pelayos es el sitio ideal. Este restaurante, que se sitúa en Avenida del Mirador, 62, tiene 5 estrellas y es un paraíso para los que aman las comidas familiares con un toque casero. Yo no puedo dejar de mencionar las croquetas de rabo de toro, esas cosas son espectaculares. Y no se digan los chopitos y las chuletas de lechal. ¿Y el arroz a banda? Uffff, es una experiencia que no te puedes perder.
El servicio es otra cosa que merece ser mencionada. Todo el mundo es súper atento y amable, lo que hace que comas como en casa, pero sin el estrés de cocinar. En cuanto al ambiente, el lugar es acogedor, con vistas muy bonitas a la montaña, así que si vas con amigos o familia, la buena vibra está asegurada. Ya sea para un almuerzo o una cena, te vas a sentir como en tu casa.
Y mira, que si tienes peques o hasta tu perro contigo, este es el sitio perfecto, porque es dog-friendly. Hicimos una reserva y la verdad, fue un acierto. El arroz del Señorito estaba en su punto y nos llamaron la atención la amabilidad de los camareros. Aunque las croquetas de jamón ibérico no me fliparon tanto, el cazón en adobo estaba buenísimo. ¡Las carnes que olfateé en otras mesas me dejaron con ganas de más!
Ahora, para responderte la pregunta: sí, El Mirador de Pelayos sí tiene terraza. Así que, si te apetece disfrutar de esas vistas mientras comes algo rico, ¡es el lugar ideal! La próxima vez que vayas, definitivamente tienes que probar las croquetas, ¡tienen una pinta increíble! Sin duda, ¡volveremos!
Es necesario reservar mesa en el Mirador de Pelayos
Ya te digo que, si vas al Mirador de Pelayos, prepárate para lo que te puede tocar. Por un lado, hay quienes han tenido una experiencia de lo más horrorosa, como esa vez que un amigo llegó a las 2 menos cuarto, y en vez de disfrutar de un buen arroz, terminó levantándose de la mesa porque no le trajeron nada. ¡Imagina eso! Con cuatro mesas ocupadas, le dijeron que el arroz era solo por encargo. Luego, pidió un pulpo y, después de 45 minutos, solo le llegó un plato. Ya a la hora y media, sin más comida a la vista, tuvo que pedir la cuenta y salir del lugar. Si eso no es para que te lo pienses dos veces, ¿qué lo es?
Y ojo, no es solo eso. Aparte de tener que sufrir la espera, le traen un vino de la casa que valía 2 euros, pero le cobraron ¡12 euros! Y la casera, que vale 50 céntimos, le metieron ¡5 euros! Si eso no es una estafa, no sé qué es. Agarró su cazón y un poco de vino peleón y se fue por un total de 31,50 euros. Lamentable, de verdad. Lo peor fue cuando intentaron culparlo a él en lugar de disculparse. En este negocio, hay que asumir los errores y no escudarse detrás de la prepotencia.
Pero no todo es oscuridad. Hay quienes alaban el sitio por su ubicación y las vistas que tienen a los pinares de Pelayos. El ambiente es bonito, a pesar de que los gritos de los agapornis quiten un poco la paz. Y, si te llegas a topar con una buena experiencia, ¡los arroces son de calidad! Con aparcamientos privados y espacio suficiente, es un lugar que tiene potencial. Te cuentan que el arroz Señoret es uno de los platos que no te deberías perder. Para que te hagas una idea, aquí la comida puede rondar los 20 a 30 euros por persona y, si te toca el buen servicio, la experiencia puede ser redonda.
Ahora bien, respecto a la pregunta de si es necesario reservar mesa en el Mirador de Pelayos, te diría que depende. Si quieres evitar sorpresas desagradables, es mejor asegurarte la mesa, sobre todo en temporadas altas o fines de semana, donde puede abarrotarse. No vayas a caer en lo mismo que le pasó a mi amigo. Dale una llamada y asegúrate de disfrutar. ¡Suerte!
Cómo se puede realizar una reserva en el Mirador de Pelayos
Ya te digo que, si estás por la zona, El Mirador de Pelayos es un sitio al que no puedes dejar de ir. La comida está de 10. Comimos un arroz con bogavante que estaba exquisito, en su punto y con un sabor que no olvidarás. De postre, tanto la tarta de chocolate como la de queso estaban espectaculares, así que difícilmente te diría cuál elegir. Y lo mejor de todo es que la atención fue inmejorable. La chica que nos atendió, Rosa, es un amor y se nota que sabe de lo que habla.
Fue un ambiente súper tranquilo y familiar, a pesar de que el salón estaba lleno. Te hablo de un lugar donde la gente se siente como en casa. La relación calidad-precio es genial: te llevas una calidad increíble por unos 30-40 € por persona, y para lo que comes, es más que razonable. No hay excusas para no pararte y disfrutar de su comida.
Eso sí, hay que mencionar que no todos los comentarios sobre El Mirador son tan brillantes. Hubo quien se coló en la experiencia y no le fue tan bien. Había algunos platos que no lograron impresionar y un servicio que, al parecer, no fue el más ágil en un par de ocasiones. Pero, en general, parece que la mayoría de la gente sale contenta.
Si quieres hacer una reserva, es fácil. Te lo digo porque si quieres terraza, mejor reserva previamente, ya que tiene aire acondicionado y puede llenarse enseguida. Entrar en su página de reservas o llamar directamente vale la pena para asegurarte una buena mesa. ¡Así que ya sabes, no te quedes sin probarlo!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú
No puedo dejar de comentar lo impresionante que fue mi primera vez en El Mirador de Pelayos. Desde que entré, no pude evitar sentir la buena onda. Quiero empezar dando un grande aplauso a los dueños. El propietario es un auténtico crack, siempre moviéndose de un lado a otro con una sonrisa. Se nota que le importa un montón que sus clientes estén contentos. ¡Me emocionó un poco ver esa dedicación! En estos tiempos, no es fácil llevar un negocio, y menos alejado de la capital. Chapeau a esos valientes.
La comida… ¡madre mía! Comí una ensalada del chef que estaba de lujo, pero lo que me dejó con la boca abierta fue el arroz al señoret. ¡Qué maravilla! Perfecto, con ese socarrat que siempre quieres encontrar. No sé cómo lo hacen, pero me hizo sentir como en casa. Y hablando de casa, hay que mencionar al equipo: la esposa y el hijo están al mando de los fogones. Aunque no pude saludarles, desde aquí les digo: ¡gracias por lo que hacen! Sin duda, voy a volver.
El lugar es bastante tranquilo y con unas vistas que te hacen olvidar el estrés. Tiene un par de zonas muy agradables: un salón y una terraza acristalada que son perfectas para disfrutar de la comida. Además, su terraza exterior cuenta con toldos y luces que le dan un toque especial para esas noches. El servicio es atento y profesional. De verdad, cada detalle cuenta y eso lo valoras un montón cuando vas a comer. La carta es amplia y los precios son más que correctos para la calidad que ofrecen. Siempre me quedo con ganas de probar más.
Ahora, si te preguntas qué pedir… tienes que probar el arroz con bogavante, el cazón, o las croquetas de morcilla. Sin olvidar esas patatas bravas que son un clásico para acompañar cualquier cosa. Y si eres fan del arroz, el fideuá negra también está para morirse. Más que recomendado, esto es una joya escondida en Pelayos de la Presa. ¡No se lo pierdan!
Qué comentarios han hecho algunos clientes sobre los precios de la carne
Mira, si te topas con El Mirador de Pelayos, no te dejes engañar por el exterior. Al principio, puede que pienses "¿esto qué es?" Pero en cuanto cruzas la puerta, te encuentras con un ambiente súper agradable, gente amable por un tubo y, lo más importante, ¡la comida es tremenda! La decoración tiene un rollo retro que le da un toque especial. No sé tú, pero cuando veo que todo está bien cuidado, ya me siento más a gusto. Y hablando de a gusto, el tiempo de espera fue menos de 10 minutos, así que cero estrés.
La cosa va del 10, porque el local está limpio a más no poder y la música hace que quieras quedarte más tiempo. La gente siempre habla de la comida, y con razón, porque está de 10. Si te topas con Jesús, agradece su simpatía, porque te hace sentir como en casa. Las croquetas son una pasada, y si vas, no puedes dejar de probar ese arroz con bogavante. Pero ojo, recuerda que si quieres pedir arroz, mejor haz la reserva antes porque se les acaba.
Mirando los detalles, y aunque hoy las vistas no acompañan mucho, eso no ha sido un problema. El rato que pasamos ahí fue un placer, y gracias a la atención del personal nos quedamos a gusto. Al final, la comida es casera y las porciones bien generosas. Los precios rondan entre 30-40 € por persona, lo cual no está mal para lo que te llevas. Y por lo que he oído, los precios de la carne también están bien, aunque la gente se fija más en el arroz. Pero, en general, sale a cuenta lo que pides, sobre todo por la calidad y el ambiente. ¡Sin duda volveré a este sitio si estoy por la zona!
Cómo se describen las patatas fritas en el restaurante
Así que, si estás por la Avenida del Mirador, no te puedes perder El Mirador de Pelayos. Este lugar lleva toda la vida funcionando y se nota. Con 4 estrellas en su haber, su fama no es casualidad. Aquí el servicio es rápido y son súper atentos, así que no te vas a sentir descuidado en ningún momento. Las raciones son típicas, pero eso no las hace menos irresistibles. Adobo, alcachofas con jamón, patatas bravas, son un must que no puedes dejar pasar. Y si eres de los que disfrutan de esos días soleados, su gran terraza y el parking para coches son un verdadero plus.
Y bueno, tengo que decirte que la comida es realmente buena. La paella que pedimos estaba de 5 estrellas, ¡una auténtica delicia! La ensalada de tomate que acompañó el plato tampoco se quedó atrás, fresca y sabrosa. La atención del personal te hace sentir en casa: son profesionales a tope y siempre con una sonrisa. Sin duda, este sitio es para repetir una y otra vez. En cuanto al ambiente, es simplemente acogedor, así que puedes relajarte y disfrutar de una buena comida sin preocupaciones.
Y ya que estamos hablando de lo que pidas, no puedo dejar de mencionar las patatas fritas. En este restaurante, las describen como las típicas, pero con un toque que las hace especiales. Están crujientes y perfectas para mojar en la salsa de las patatas bravas. Así que, si te gusta picar algo mientras te tomas una caña, aquí las vas a gozar. ¡Ya estas tardando en ir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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