Flame Brasa Bar

Flame Brasa Bar

Si buscas un lugar con buena comida y ambiente tropical, tienes que echarle un vistazo a Flame Brasa Bar en Avenida de la Plaza de Toros, 17, en el corazón de Carabanchel, Madrid. El sitio está de lujo, con cenas y shows en vivo que te enganchan desde el primer momento. La comida, ¿qué decir? ¡Espectacular! Si te gustan las cosas a la brasa, aquí el pollo asado y los cortes de carne son una delicia que no te puedes perder. Aunque no tuve la oportunidad de probar los cócteles, la pinta que tenían era de otro nivel.

En este bar-restaurante, que está a tope con buenas críticas —más de 256 opiniones, ¡ahí es nada!— te garantizo que vas a salir satisfecho. Prepárate para dejarte unos €29 por una comida top. Desde música en vivo hasta shishas, hay diversión para todos. Si te animas, puedes llamar al +34 664 24 21 92 para reservar tu mesa y disfrutar de un plan diferente en Madrid.

Flame Brasa Bar

Bar restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 340 Reseñas
Dirección: Av. de la Plaza de Toros, 17, Carabanchel, 28025 Madrid
Teléfono: 664 24 21 92

Horarios Flame Brasa Bar

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–17:00, 20:00–23:30
miércoles13:00–17:00, 20:00–23:30
jueves13:00–17:00, 20:00–23:30
viernes13:00–17:00, 20:00–1:00
sábado13:00–17:00, 20:00–1:00
domingo13:00–17:00, 20:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Flame Brasa Bar

Dónde se encuentra Flame Brasa Bar

¡Ey, gente! Si andáis por Carabanchel y buscáis un buen sitio para comer, no podáis dejar de visitar Flame Brasa Bar. Este bar restaurante en Av. de la Plaza de Toros, 17 es toda una sorpresa. Con un rollo elegante y una decoración cuidada, la verdad es que te sorprende. Además, la relación cantidad-precio es increíble. Te puedes meter un medio pollo a la brasa con ensalada y patatas fritas por menos de lo que piensas. Y no olvides que las camareras son súper atentas, ¡se nota que les importa lo que haces! Si tienes una cita especial o un cumpleaños familiar, este es el lugar perfecto. Comida, servicio y ambiente le dan un sólido 5 estrellas.

Pero no todo es color de rosa, ¿eh? He oído por ahí de algunas experiencias que son un poco menos agradables. Una gente se quejó de que tuvieron que esperar más de UNA HORA Y CUARENTA para recibir su comida. Solo les trajeron un plato después de casi una hora, y encima llegó frío. No se puede negar que el pollo y el costillar estaban buenos, pero ¡vaya lío con el servicio! Si tienes prisa o no puedes esperar, mejor elige otro plan, porque el tema del tiempo no lo llevan muy bien, y menos si el cocinero se lía con las comandas.

Y ya ni hablemos de la última opinión. Según ellos, recibieron el pollo crudo y tuvieron que ir a la barra a buscar las cervezas. ¡Así no se puede! Parecía un descontrol absoluto, con más de cinco mesas marchándose descontentas. La mala gestión del servicio puede fastidiar la experiencia en un lugar que, de verdad, tiene potencial. Así que ya sabéis, a Flame Brasa Bar hay que ir con paciencia o a disfrutar con calma. de la Plaza de Toros, 17, donde la brasa da sabor, pero el servicio puede ser un tiro al aire.

Qué tipo de comida se ofrece en Flame Brasa Bar

Te cuento, Flame Brasa Bar tiene un look que llama la atención desde fuera, eh. Esa fachada moderna y chula que grita "ven, hazte fotos aquí". Pero cuando entras, la cosa se complica. Lo que parecía un sitio zen pasó a parecer más una discoteca a la hora de comer. La musiquita latina a todo volumen y esas luces parpadeantes no ayudan a crear un ambiente relajado para disfrutar de tu comida, la verdad. Decepcionante es poco.

Nos decidimos a pedir unas croquetas de rabo de toro y, spoiler alert, fue un gran ERROR. Estaban tan saladas que uno de mis amigos casi se atraganta. Después de decirles, nos ofrecen las de jamón y resulta que estaban ácidas. No te imaginas el tercer intento, con croquetas que sabían a cualquier cosa menos a lo que deberían. Un desastre total. Agradecimos que los camareros fueran amables y no nos las cobraran, pero después de esa experiencia, no había ganas de quedarnos por más.

En cuanto a la comida en general, lo rescatable fueron el pollo a la brasa, la costilla BBQ y la picanha. Estaba todo bien, sin ser nada del otro mundo. Con todo lo de las croquetas, que se convirtieron en una especie de saga trágica, no quedamos con las ganas de pedir postre. El sitio es bonito, los camareros se mueven rápido y son educados, pero con esas experiencias, la verdad, no sé si regresaremos.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en Flame Brasa Bar? Tienes desde apuestas como carne de res, cerdo y pollo a la brasa, pasando por unas croquetas que, te diré, pueden ser un juego de azar. Perfecto para un plan barato y rápido, entre 10-20 € por persona, pero hay que tener cuidado con esas opciones que parecen un riesgo, porque lo que ganes en estética lo puedes perder en sabor.

Cuál es el precio aproximado de una comida en Flame Brasa Bar

Ya sabes, hoy hemos ido a “Flame Brasa Bar” en Carabanchel, y te juro que la experiencia dejó mucho que desear. Empezando por la ventilación, que parece que se olvidaron de instalar extractores. Todo el humo de las brasas se quedaba pegado en el ambiente, y los pobres que estábamos ahí lo tragábamos como si fuéramos fumadores de segunda mano. Las mesas del fondo parece que se salvaban, pero el resto… ¡madre mía! Ah, y la música, que estaba tan alta que casi no podíamos escucharnos. Era una locura total.

Fuimos en familia, cuatro personas, y nos pero lo que pedimos no valía la pena. Pedimos varias cosillas: lágrimas de pollo, langostinos flame, ensalada César, medio costillar BBQ, costillar entero y un entrecot. Los entrantes, escasísimos y no justifiquen ni de lejos lo que pagamos. La ensalada César parecía más bien una sopa de lechuga con picatostes. Mi madre se dejó 12€ en un plato que se puede resumir en ‘lechuga sin gracia’. Cuando lo comentamos con la camarera, solo nos dijo que lo tendrían en cuenta. Casi le respondemos que nos devuelva la pasta en vez de eso.

Y el entrecot, ¡no hablemos de eso! Mi padre lo pidió al punto y le llegó súper hecho y chicloso. Vaya tela. Las patatas asadas, ni fu ni fa. Las costillas estaban buenas, pero estaban nadando en salsa BBQ y, ¡oh sorpresa!, no nos trajeron las patatas que pedimos. Tuvimos que pedirlas a gritos porque se les olvidaron. Mi hermano tuvo que esperar 30 minutos para su costillar entero, que tampoco llegaba, ya casi estábamos terminando nosotros.

Al final, salimos sin postre y con ganas de llorar por lo que habíamos pagado. En total, 110€ por comer mal, ¿te imaginas? Así que, para que te hagas una idea, si vas a Flame Brasa Bar, un precio aproximado por cabeza es más de 25€. Pero para lo que ofrecen, te lo digo, no merece la pena. Calidad-precio: un desastre total. Definitivamente, no volveremos.

Se ofrece música en vivo en Flame Brasa Bar

Así que ya te cuento, ¿no? Flame Brasa Bar en la Av. de la Plaza de Toros, 17, Carabanchel, ha sido una experiencia curiosa. Empezamos nuestra aventura con un poco de incertidumbre, pero la verdad es que nos sorprende bastante. El personal fue genial, muy amable y siempre al tanto de lo que necesitábamos. Como tardaron un poco en traernos lo que pedimos, incluso nos regalaron un aperitivo para abrir el apetito. Eso siempre se agradece, ¿verdad?

Claro que, lo que más nos enamoró fue la parrillada a la brasa. ¡Qué manjar! Mi hijo, por su parte, se lanzó a probar el consomé y nos quedamos boquiabiertos al ver que venía con un montón de trozos de pollo. Al final, hasta los postres nos sorprendieron, aunque el helado de fresa que lo acompañaba no era lo mío... pero eso es un detalle personal. Sin duda, repetiremos, porque la verdad, nos salió todo unos 30-40 € por cabeza. ¡Volver a probar esas carnes a la brasa es un must!

Pero, ojo, no todo es color de rosa. Escuché unas historias de amigos que no han tenido tan buena suerte. Una experiencia de una estrella donde todo salió mal: platos que llegaban tarde, entrantes servidos después de los principales… ¡un desastre! Al parecer, acabaron sin cenar y todo, aunque al menos les dieron un par de raciones de pulpo para compensar. La camarera, por lo visto, intentó hacer lo que pudo, pero claro, no es lo mismo.

Y ya que estamos, te cuento que he escuchado que en Flame Brasa Bar no tienen música en vivo. Si buscas un plan con música, tal vez tengas que buscar en otro lado. Pero si lo que quieres es buena comida y un ambiente chido, este lugar está bien para pasarte a disfrutar de sus platos.

Cuáles son los platos más recomendados en el menú de Flame Brasa Bar

No te voy a mentir, cuando llegué a Flame Brasa Bar en Carabanchel, desde el primer bocado supe que estaba en el lugar correcto. Empezamos con unos nachos caseros que fueron una auténtica joya: crujientes, sabrosos, con ingredientes frescos y una mezcla de salsas que eleva todo. ¡Nada de nachos de paquete aquí! Se nota que los preparan con cariño. Esa entrada fue absolutamente espectacular.

La atención, ni te cuento. Fue de 10, cercana pero profesional. El equipo estaba ahí, pero sin agobiarte, y se notaba que tenían ganas de que disfrutaras de la experiencia. Y ya cuando llegaron las carnes... ¡qué barbaridad! Cortes seleccionados, cocinados al punto, y ese sabor a brasa que solo saben conseguir los que realmente lo hacen con pasión. Cada trozo que probé estaba tierno, jugoso y simplemente lleno de sabor. Hubo días donde el servicio no fue el mejor. Un amigo mencionó que el restaurante estaba más lleno de lo normal y aún así les dijeron que tenían que esperar hasta una hora, sin ofrecerles nada para pasar el tiempo. Y otro comentario decía que una ración de patatas fritas se la llevaron después de que ya habían picado. ¡Eso sí que es cutre! Pero, en general, el ambiente y la calidad de la comida brillan.

Así que, ¿cuáles son los platos más recomendados en Flame Brasa Bar? Sin duda, esos nachos caseros son un must, y el pollo a la brasa también se lleva las palmas. Si lo que buscas es buena comida y un trato cálido, este es tu sitio. ¡Ya estoy pensando en volver!

Es necesario hacer una reserva para visitar Flame Brasa Bar

La verdad, Flame Brasa Bar tiene su magia, sobre todo si buscas un lugar chido después de un evento. Cinco estrellas a la vista cuando fuimos por primera vez, tras un congreso en el Palacio de Vistalegre. El lugar respira buen ambiente, la atención es genial y la comida está rica de verdad, nos metimos un pollo asado que no te puedo describir, pero no le saqué foto porque me olvidé de la cámara mientras devoraba. El precio por persona anda entre 20-30 €, así que no te vas a arruinar.

Pero, oye, no todo es color de rosa. Hay historias de terror que también pasan por ahí. Después de un espectáculo, fuimos y todavía no había casi nadie en el bar, pero las camareras ya parecían estar en modo nervios. Pedimos unas verduras a la plancha y media picanha que tardaron una eternidad en servírnoslas. Media hora sólo para una botella de agua, y cuando llegó nuestra comida, la picanha estaba más hecha de lo que quisiéramos. Al final, estuvimos casi dos horas y ni siquiera recibimos el pollo que pedimos. Estrés total, con gente pidiendo a la barra que les cobraran y se fueran. Fue como estar en un episodio de “Pesadilla en la cocina”.

Y otro grupo tuvo una experiencia aún más marcada. Camareros que pasan de largo, comandas que nunca llegaron y nada de respeto por el cliente. Nachos que nunca vieron la luz, croquetas equivocadas... ¡Un desastre total! Después de 45 minutos esperando y sin que nadie se preocupara, la cuenta llegó sin una disculpa. Esas situaciones son un no rotundo, la comida podía estar buena, pero si el servicio es así, mejor piénsalo dos veces.

Y entonces, ¿deberías hacer reserva para ir a Flame Brasa Bar? Pues, viendo las experiencias, quizás sí te convenga. Hay momentos donde hay mucha gente y otros en los que el servicio deja mucho que desear. Sería mejor asegurarte de tener mesa y así evitar sorpresas.

Cuál es el número de contacto para hacer reservas en Flame Brasa Bar

Ya te digo, este sitio tiene una movida de locos. Por un lado, la comida suena increíble y podría ser un festín, pero nuestra experiencia fue un auténtico desastre. Esperamos más de una hora por unos entrantes y un plato principal que nunca llegaron. Al final, con el estómago rugiendo y ya casi a la hora de cerrar, decidimos pirarnos. ¿Y qué crees? ¡Intentaron que pagásemos la cuenta completa! Increíble. Calificación: 1 estrella.

El servicio no podía ser peor. La camarera vino un par de veces a tomar nota, pero al final trajo el mismo plato equivocado dos veces. La última vez que vino, preguntó qué platos faltaban y, spoiler alert, ¡todos! Cuando ya le preguntamos qué pasaba con nuestra comida, nos dijeron que en cinco minutos estaría en la mesa. Pero eso nunca pasó. Mientras tanto, veíamos cómo las camareras corrían con platos que entraban y salían como si estuvieran en un circo. Todos a nuestro alrededor lucían igual de frustrados. Calificación: 1 estrella.

El ambiente del lugar está bien, con un olor a brasa que te atrae, pero la música estaba a todo volumen, lo que hacía que tuvieras que gritar para hablar con tu compi. Así que no, gracias. Calificación: 1 estrella también.

En el extremo opuesto, escuché que hay quienes se vuelven locos por este lugar. Mi pareja y yo hemos ido un par de veces y la atención de Mariceli siempre es de 10. La comida es algo que nunca decepciona, siempre pedimos cosas diferentes del menú y cada vez estamos más encantados. La entraña a la brasa y la tarta de queso son un must. La calidad del servicio y el ambiente son igualmente geniales. Aquí sí que le pondría un 5 estrellas sin dudarlo.

Si estás pensando en reservar en Flame Brasa Bar, asegúrate de llamar. El número para hacer reservas es 881 154 648. ¡No te lo vayas a perder, pero ve con paciencia!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Flame Brasa Bar

La verdad, al hablar de Flame Brasa Bar, el nombre se siente muy prometedor, pero al llegar ahí, todo se va al garete. Imagina que estás con tus colegas, listos para una cena y, después de una hora y diez minutos, de tres entrantes y un principal, solo aparecen dos empanadas. ¡Vaya tela! La música estaba tan alta que podrías pensar que estás en un club en vez de un bar restaurante. Las camareras corriendo de un lado a otro, llevando platos y llevándolos de vuelta porque nadie sabía qué pedir. Ah, y para colmo, terminamos yendo a la barra a pedir las bebidas porque nunca llegaban a la mesa. Al final, decidimos ir a cenar a otro lado, viendo cómo varias mesas más se iban sin cenar. Comida: 1, servicio: 1, ambiente: 1. Todo un desastre.

Ahora, si quieres un poco de variedad, también he escuchado que algunos han tenido experiencias con altibajos. Mi amigo y su pareja decidieron probarlo y, aunque los platos de salmón con salsa de maracuyá y lubina con salsa de coco tenían buen sabor, llegaron tibios. Vamos, un poco de sal y un toque de calor, ¿no? El precio del salmón, 22€, les pareció excesivo para lo que servían. El servicio, bien, pero un poco ausente, no les ofrecieron más bebida ni postre. El ambiente moderno estaba bien, pero la música también les pareció altísima. Comida: 3, servicio: 2, ambiente: 3. Al menos, tienen potencial, pero es un trabajo en progreso.

Por otro lado, hay quienes solo van por la carne, y muchos dicen que lo que hay es excelente, pero las raciones son escuetas. Pagar 22€ por una entraña y quedarte con hambre es un chasco. Además, ¡sin pan! Así que si vas buscando un buen plato, tal vez vayas a salir más decepcionado que satisfecho. Comida: 3, servicio: 5, ambiente: 3. Al menos el servicio está a la altura en este caso.

Buena música, pero demasiado alta. Es un sitio que parece tener potencial, pero la organización y el servicio son un caos. Así que si decides ir, prepárate para un poco de incertidumbre en tu cena y tal vez, solo tal vez, puedas salir satisfecho.

Se sirven cócteles en Flame Brasa Bar

Hablando de Flame Brasa Bar, ¡qué bien que finalmente pude darme una vuelta por ahí! Este bar-restaurante en Av. de la Plaza de Toros, 17, Carabanchel me dejó muy buen sabor de boca. Tiene un rollo distinto que otros sitios de la zona, y eso se nota nada más entrar. La carta está surtida con productos de calidad y todo lo que vi salir de la cocina lucía increíble. Me lancé a probar el entrecot y, ¡madre mía!, estaba a la brasa, jugoso y lleno de sabor, bien acompañado y con una ración que te deja satisfecho. La música y el ambiente son un punto a favor, ¡se nota que hay buen rollo!

Cené con mi pareja y la experiencia fue bastante agradable. El local está súper bien decorado y, además, la cocina está abierta, así que puedes ver cómo asan las carnes. No me pude resistir a los nachos artesanales de entrante y, aunque pedimos una parrilla de carnes que nos dio para comer en casa, hicimos un hueco para el postre funge de chocolate, que no se puede dejar pasar. La atención fue de diez, gracias a Jairo, el gerente, quien nos dio unas recomendaciones geniales.

Ahora bien, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché que un par de personas salieron algo decepcionadas. El sitio se ve bonito y la atención es buena, pero la música estaba tan alta que casi no pueden hablar. También se quejaron de que la carne estaba un poco dura, sobre todo la picaña y el churrasco argentino, porque la traen en platos calientes y sigue cocinándose. Así que hay que tener en cuenta eso si decides ir, ya que puede ser un poco incómodo.

Y para los que se preguntan, ¿se sirven cócteles en Flame Brasa Bar? ¡Sí! Tienen coctelería, así que si te apetece quedarte un rato más después de cenar, ya sabes a dónde ir. En general, yo diría que es un lugar muy recomendable, así que vuelve más veces para probar el resto de la carta. ¡No te va a decepcionar!

Flame Brasa Bar cuenta con opciones para disfrutar de shishas

Ya te digo, Flame Brasa Bar es un sitio que está dando de qué hablar. La comida es increíble, y la carne, *uff*, un auténtico 10. El personal también es de lujo, sobre todo Vanesa, que es un encanto y se asegura de que lo pases genial. He ido un par de veces y siempre salgo con una sonrisa. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Qué más se puede pedir?

Y es que no solo la carne es la estrella, ¡los entrantes también son de locos! Las croquetas de rabo de toro son un must, y si te gustan los mariscos, los chopitos son una pasada. De postre, no dejes de probar la tarta de queso con maracuyá. ¡Una bomba! Y esa piña a la brasa con canela y helado… *madre mía*, es el final perfecto para una buena comida. El chef también se pasa y nos da unas recomendaciones brutales. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Pero bueno, no todo es color de rosa, ¿eh? He oído de gente que ha tenido experiencias horribles. Una estrella para esos que les sirvieron el pollo crudo y se sintieron como si estuvieran en una discoteca por la música súper alta. ¡No, gracias! Si la atención es mala y el servicio deja que desear, al final todo se va al garete. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Eso es un sitio para olvidarse, la verdad.

Aún así, para mí, Flame es el lugar ideal para ir desde el aperitivo hasta la cena. Tienen un té verde que es, sinceramente, el mejor del mundo. Celebramos el cumpleaños de mi suegra y todo salió de maravilla. Y ojo con el cóctel Flame, ¡es el sabor de la felicidad! Se puede ir con niños, así que es un lugar familiar y adaptado para todos, incluso para quienes necesitan acceso para sillas de ruedas. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Ahora, sobre el tema de las shishas… *te cuento*, no tengo info específica sobre eso. Si te mola, mejor preguntar al personal cuando vayas, que siempre están dispuestos a ayudar. ¡Así que ya sabes, dale un tiento a Flame Brasa Bar, no te vas a arrepentir!

Cuántas opiniones tiene Flame Brasa Bar según las reseñas

Ya te digo, llegamos con la reserva confirmada y ni rastro de la mesa. Al llegar, la cola era más larga que el cuento de la lechera y, para colmo, ni un gesto de que se preocuparan. Pedimos ayuda, y nada, como si habláramos con una pared. Al final, acabamos apretados en una mesa de diez, rodeados de desconocidos. ¿Y dónde estaba el encargado? Desaparecido. Las camareras estaban a su rollo y ni se dignaron a solucionar el lío. ¡Un desastre!

Salí súper cabreada. Y pensaba yo que porque ya habíamos ido antes era una buena opción. Yo misma le había dicho a mi pareja que fuéramos a probar otra vez, sobre todo por esos cócteles tan supuestamente ricos. Pero al entrar, nada de atención. Tuvimos que ir hasta el fondo para que alguien nos hiciera caso. La camarera estaba más centrada en recoger que en atender. Por fin nos trajo la carta, y después de mil años, logramos hacer el pedido. Pedí una Piña Colada, y lo que me sirvieron... ¡Un chiste! La mitad de espuma y solo un chorrito de bebida. Me quejé. No estaba dispuesta a soltar 11€ por eso y dejé la copa en la barra.

Y como si fuera poco, me trajeron otro con más hielo que bebida, como si quisieran tomarme el pelo. No quería más pena, pero mi pareja insistió en que lo probara para no amargar la cena. La comida estaba así-así: la hamburguesa de mi hija bien, pero la bebida me la cobraron aparte a pesar de que supuestamente estaba incluida. Las alitas frías y la entraña bien, eso sí. Al final, habrá que contar que estos chicos tienen opiniones bien variadas: por lo que veo, hay un montón de reseñas, pero con este servicio, no me extraña que se lleven varias estrellitas en negativo. ¡Ni recomendar ni de coña!

Hay algún tipo de entretenimiento adicional además de la comida

Así que, ya estamos en Flame Brasa Bar, ¿no? En Av. de la Plaza de Toros, 17, Carabanchel. A ver, la experiencia ha sido bastante variada, hay que decirlo. He probado el menú del día y ¡todo estaba muy rico! Las verduras a la brasa estaban de locos. La carne, con ese sabor impresionante, parecía de otro planeta. Ahora, lo que no me mola son las patatas de guarnición congeladas, eso le quita un poco de calidad a la comida. Pero bueno, el postre estuvo bien y el servicio fue bastante majo, aunque se olvidaron de preguntarme el punto de la carne. Pero ¡ni tan mal! El ambiente también se siente agradable, un 5 estrellas sin duda, y a un precio que ronda los 10-20 € por persona.

En el lado opuesto, tengo que decir que no todas las experiencias son así de buenas. Una vez fui con la familia y, honradamente, cometimos un error al elegir este sitio. De todo lo que pedimos, solo el costillar de los niños valía la pena. Tuvieron un despiste con las patatas y tuvimos que reclamar, ¡un caos total! Y para colmo, el entrecot de mi marido llegó como si hubiera pasado por una tortura. Cuando llegó, todos ya habíamos terminado, ¡y lo peor es que estaba incomible! En fin, esa visita fue un verdadero “robo a mano armada”. Imagínate, más de 100 € y la comida fue un desastre absoluto. Ni quiero ni puedo volver.

Por otro lado, también he visto que hay gente que sale encantada de aquí. Unas amigas y yo pasamos un rato genial, la comida estuvo sublime y la atención fue de primera. El lugar tiene un ambiente chido, buena música y las chicas son muy amables. ¡Todo un 10/10! Y de nuevo, la atención, especial mención para Vanesa, que estaba siempre atenta a que no nos faltara nada. Te hacen sentir como en casa, como un rey o una reina, de verdad.

Y si te preguntas si hay algo más que solo comer, pues el ambiente se presta para disfrutar del rato con amigos, así que eso cuenta como entretenimiento. Mientras comes y disfrutas de la buena música, puedes pasar un tiempo agradable y desconectar del estrés del día a día. Así que, si buscas un sitio con buen rollo y buena comida, ¡pues aquí lo tienes!

Es Flame Brasa Bar apto para grupos grandes o celebraciones

Te cuento un poco sobre Flame Brasa Bar en la Av. de la Plaza de Toros, 17, Carabanchel, Madrid. La última vez que fui, la experiencia fue un desastre total. Había ido antes y me gustó, pero parece que ahora han cambiado de dueños o de plantilla porque el servicio dejó mucho que desear. Empezando por los patacones, que en la carta venían con hogao, pero lo que nos trajeron fueron unos con pollo que, sinceramente, no aparecían en ninguna parte. Y la camarera, en lugar de disculparse, se vino chulesca como si el problema fuera nuestro.

Luego, llegó otra camarera a tomar la nota de los segundos, pero parecía que le estaban enseñando el trabajo en ese momento. Mi padre pidió la carne bien hecha y le trajeron la pieza roja, la devolvimos, y a la segunda vuelta seguía sin estar bien hecha. Más alucinado que otra cosa, y además para ser el Día de la Madre, solo ofrecían parrilla y lo demás estaba decente.

A la hora de pagar, resulta que nos meten en el ticket esos patacones que no pedimos. La camarera nos dice que así se teclean y cuando le reclamo, se pone súper desagradable. Tuve que insistir hasta que el encargado apareció y, entre todos, parecía que éramos la única mesa del local. No quiero imaginar cómo es el servicio si hay más gente. El ambiente era incómodo y el personal, salvo una chica que llevaba un lazo y que sí se preocupó, solo mostraba poco interés.

¿Es Flame Brasa Bar apto para grupos grandes o celebraciones? Con lo que vi, ni de broma. Con ese servicio, mejor busca otro sitio donde celebrar. Te ahorrarás el mal rato.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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