Ki-Jote Restaurante Fusiòn

Ki-Jote Restaurante Fusiòn

¡Ey, gente! Si buscáis un plan chido para comer, no os podéis perder Ki-Jote Restaurante Fusión, un rinconcito japonés en C. San Diego, 3 de Alcalá de Henares. Este lugar nació en 2015 con la idea de ofrecer algo diferente. Aquí, la buena onda y la cocina fusión se juntan para darte una experiencia de esas que no se olvidan. ¡Y ojo! La atención es de diez, con Isa al mando del trato, siempre te hacen sentir como en casa.

En Ki-Jote, no solo vas a encontrar sushi, sino una mezcla brutal de sabores japoneses y españoles. Perfecto para compartir con amigos esos platos exquisitos como el pez mantequilla y las empanadas de las que todo el mundo habla. Y, para el postre, no te olvides de probar sus delicias, como el pastel de frutas y la famosa tarta de queso. Es todo un viaje para los sentidos, así que ya sabéis, si queréis vivir una experiencia gastronómica única, ¡Ki-Jote es el lugar!

Ki-Jote Restaurante Fusiòn

Restaurante japonés
⭐Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.243 Reseñas
Dirección: C. San Diego, 3, interior, 3, interior, 28801 Alcalá de Henares, Madrid
Teléfono: 652 83 10 15

Página web

Carta

ki-jote.es

Horarios Ki-Jote Restaurante Fusiòn

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles20:00–24:00
jueves20:00–24:00
viernes13:00–16:00, 20:00–24:00
sábado13:00–16:00, 20:00–24:00
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Ki-Jote Restaurante Fusiòn

Dónde se encuentra Ki-Jote Restaurante Fusión

¡Chicos, si no han probado el Ki-Jote Restaurante Fusión tienen que hacerlo ya! Este sitio es un restaurante japonés en C. San Diego, 3, interior 3, 28801 Alcalá de Henares, Madrid. Siempre nos ha encantado venir aquí. El servicio es 5 estrellas, siempre amables y atentos. Te explican los platos como si te estuvieran contando un cuento, te dan recomendaciones y alternativas. Lo único que puedo criticar es que en el menú degustación a veces fallan en un plato o dos, pero la mayoría son una fantasía. ¡La torrija que tuvimos la última vez estaba de muerte!

La experiencia general es muy buena. Algunos dicen que el udon de chistorra no deslumbra tanto, pero el servicio y el ambiente son sin duda un 5. Aunque el precio puede rondar entre 40 y 60 euros por persona, la variedad y calidad de la comida lo hacen muy razonable. De verdad, el nivel de ruido es bajo, así que puedes charlar tranquilamente con tus amigos sin que parezca una batalla campal.

Yo fui con mi pareja y pedimos el menú degustación. Desde el primer contacto, la chica que nos atendió nos guió fenomenal para elegir vinos y nos explicó la carta de lujo. Pasamos por un viaje de sabores, desde ensaladas hasta tartares exóticos, y el broche final de la torrija con sake fue simplemente epónico. La verdad, si andas por Alcalá, no te puedes perder este sitio, ¡te asegurarás un gran recuerdo de la ciudad!

Y para los curiosos que se preguntan, ¿Dónde se encuentra Ki-Jote Restaurante Fusión? Pues ahí lo tienen, en C. San Diego, 3, interior 3, 28801 Alcalá de Henares, Madrid. Así que ya saben, ¡no se lo piensen!

Cuándo se fundó Ki-Jote Restaurante Fusión

Ya saben, Ki-Jote Restaurante Fusión es un sitio que teníamos en el radar desde hace tiempo, pero claro, uno va con altas expectativas y luego, ya saben cómo es eso... Unos 4 estrellitas de nota porque la comida estaba buena, no voy a mentir, las gyozas estaban ricas, el uramaki nos sorprendió y el pan bao y el udon, pues, pasables. Pero, al final, la fusión no es tan potente como esperábamos. Y, oye, el servicio... bueno, las chicas eran majas y todo, pero un poco perdidas. Imagínate que intentaron tomarnos la comanda antes de que pudiéramos mirar la carta ¡y hasta nos preguntaron por los postres! Un poco de calma, ¿no?

El ambiente del lugar está chido, la verdad. Tienes esa vibe agradable que invita a quedarse un rato. Pero aquí el tema es el precio: andamos hablando de entre 30 y 40€ por persona, y la verdad, si lo comparas con lo que hay por ahí, se siente un poco elevado. A la comida no le pondría quejas graves, todo bien, pero ya sabes, hay sitios donde te lo sirven mejor por menos, incluso en Madrid, que es donde suelen ser más caros. Así que, un poco decepcionante al haberse perdido esa chispa que le vi la primera vez.

Claro que su local está bien cuidado y el servicio, aunque con sus fallos, es excelente. Pero necesita una vuelta a la relación calidad-precio, porque en Alcalá hay muchísimos sitios que lo pueden hacer mejor por un precio más razonable. La última vez que fui, creo que me llevé esa sensación de que me habían cobrado bastante por no tanto. Así que, o ajustan esos precios o hay que buscar alternativas, porque lo que realmente me atrapó fue el ambiente, que sigue siendo 5 estrellas.

Y sobre la historia del lugar, si no me equivoco, Ki-Jote Restaurante Fusión no ha estado mucho en el mapa, ya que empezó a dar sus primeros pasos hace no tanto, ¿tal vez hace un par de años? Así que ahí lo tienes, lleno de potencial, pero con algunas cositas que mejorar.

Qué tipo de cocina ofrece Ki-Jote Restaurante Fusión

Te cuento que Ki-Jote Restaurante Fusión en Alcalá de Henares tiene ese aire japonés que te atrapa, pero hay matices. Una vez fui con un Smartbox de 90 euros y, para ser sincero, la experiencia no fue tan wow como esperaba. ¿Los platos? Básicos a más no poder. La comida estaba bien, pero no para tirar cohetes. La decoración prometía ser una explosión de Japón, y la verdad, me dejó un poco desilusionado. El precio, la calidad, no concuerdan, la verdad, pero bueno… ¿quién no ha estado mal acostumbrado después de viajar tanto? Comida: 3, Servicio: 4, Ambiente: 3.

Ahora, en otro momento, he escuchado de amigos que han tenido experiencias brutales ahí. Atención impecable y una fusión que sorprende. Por ejemplo, una cena que les costó 20-30 euros y salió como un 5 en todo. Les encantó el aire de fiesta, con un espectáculo de monólogos y todo. Vamos, que no solo era comer, sino pasarlo bien. Eso sí, asegúrate de reservar. Van de 1 a 8 personas, así que si vas en grupo, no lo dejes para última hora. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Y otra cosa, me contaron de una comida que era espectacular, que vale, las combinaciones son un poco raras, pero eso es lo divertido, ¿no? Pedían un mix de gyozas, edamames, un nigiri de huevo de codorniz, y hasta unos fideos udon que se ganaron un premio. Y el trato del camarero, genial, explicando cada plato como si fuera un maestro. Para unos 60-70 euros, les pareció un chollo. Así que, si vas, prepárate para una experiencia fusión loca y buena. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

No esperes los típicos platos regionales ni un banquete a base de sushi. Aquí vas a encontrar propuestas que sorprenden, así que ve con la mente abierta y prepárate para probar sabores diferentes. ¡Eso sí, asegúrate de hacer tu reserva!

Cuál es el concepto principal del restaurante

Pues mira, si estás pensando en Ki-Jote Restaurante Fusión en Alcalá, es bueno que sepas que no todo lo que brilla es oro. En mi visita, me llevé un sabor agridulce. ¿Dos estrellas? Sí, porque la relación de precio, cantidad y servicio está bastante mejorable. Sinceramente, pagar de 20 a 30 euros por persona y salir con ganas de más no es algo que me mole. Ten en cuenta que íbamos a probar el menú de degustación, pero como hay que reservarlo con tiempo, al final ni lo probamos. Y ahora, sabiendo cómo fue la experiencia, creo que fue un golpe de suerte no haberlo hecho.

Leí reseñas que prometían mucho y al final salí con el sabor de la decepción. Ojo, el servicio es lento, y eso que éramos un grupo bastante paciente. A la hora de pedir, no nos avisaron de que faltaban platos, ¡tuvimos que enterarnos a la hora de pedir! Y cuando vi que cobraban 16 euros por unas patatas bravas, casi me da un patatús. Para mí, esas patatas no cumplen con el hype que llevan. Tiene algunos platos que sí, como las gyozas y el sushi, muy buenos, pero el chirashi sushi… ¡sanísimo! Era pura cama de arroz pasado.

Al final, el concepto del restaurante parece ser ofrecer cocina japonesa de fusión con un toque moderno y creativo, pero lo que me encontré fue algo que no cumplía con lo esperado. Tal vez sólo necesiten ajustar ciertas cosas, como permitir decidir sobre el menú degustación al llegar al local en vez de tener que pegarte la paliza reservando. Así que si decides probar, que sea sin muchas expectativas. Ah, y si hay opciones de aparcamiento, se complica un poco, así que planifica esa parte también.

Qué platos destacan en el menú de Ki-Jote

Si estás buscando un buen sitio para probar comida japonesa fusión, definitivamente Ki-Jote Restaurante Fusión es una opción interesante, pero ven preparado con la billetera. La comida está muy buena, y el personal es bastante agradable, pero, a decir verdad, los precios son un poco caros para lo que ofrecen. Por ejemplo, el menú degustación nos salió a 45€, y a mí me pareció que era poca comida. Ojo, porque las bebidas no entran en ese precio. Es un lugar original, pero sentirás que te falta un poco de sustento en el plato.

Por otro lado, hay personas que han tenido experiencias increíblemente positivas. La última vez que estuve, todo salió espectacular. El tartar de pez mantequilla con paté de trufa blanca es una locura, y si te gusta experimentar, tienes que probar las japobravas y el uramaki de txangurro. Es un must para los que aman la cocina japonesa. Y no solo eso, su carta de vinos es de lo mejor, ¡y hasta encontramos un vino de Madrid sin sulfitos para probar! El servicio aquí se lleva un 10 en atención, ¡de verdad!

La atención del personal también es un punto alto. Si te toca con Isa en sala, seguro que tu experiencia será aún mejor. Y aunque algunos platos como los udon con curry podrían no ser del todo de tu gusto, hay otras delicias que compensan. A mí me encantó el bowl de atún y los udon curry, sí, un poco empalagoso, pero vale la pena arriesgarse.

Para responder a la pregunta del millón: ¿Qué platos destacan en el menú de Ki-Jote? Pues, sin duda, el tartar de pez mantequilla, las japobravas, el bowl de huevos rotos con atún, y los nigiris de atún, especialmente el de grasa de wagyu. No te olvides de probar el huevo de codorniz con paté de trufa blanca. Todos esos platos están en el top y se ganan un puesto en tu lista de favoritos. ¡No te lo pierdas cuando vayas!

Es recomendable visitar Ki-Jote para compartir platos con amigos

Ya te digo, Ki-Jote Restaurante Fusión es un sitio que te va a flipar. Fuimos por primera vez y nos lanzamos a pedir el menú degustación para probar un poco de todo lo que tienen. Y no nos arrepentimos, la cantidad era más que suficiente, lo que es genial si eres de los que se queda con hambre. La camarera, super amable, nos iba explicando cada plato con un detalle que se agradece. Lo mejor de la noche fueron las japobravas y los uramakis, ¡estaban de muerte! Y no te puedo dejar de hablar de los postres, que aunque no son su fuerte, estaban muy ricos.

La verdad es que el ambiente es perfecto para relajarte y disfrutar, pero también tiene ese rollo chulo para una cita o una buena salida con colegas. El sitio está bien decorado, y el servicio más que eficiente. De hecho, los nigiris de atún flameado con grasa de wagyu son un must. Te cuento que la cuenta se queda entre 30 y 50€, dependiendo de lo que pidas, pero vale cada euro.

Si tienes en mente ir un día con amigos, este es el lugar. El menú degustación es ideal porque puedes compartir, experimentar y salir comiendo a tope. Las patatas japobravas son un espectáculo, y te va a encantar esa explosión de sabor que tienen los nigiris. O sea, no lo dudes, ¡es recomendable a tope! Saldrás bien satisfecho y, lo mejor, compartiendo buenas risas con tu gente.

Qué tipo de atención se puede esperar en Ki-Jote

Mira, si te doy mi opinión, Ki-Jote Restaurante Fusión es un lugar que te deja con sensaciones encontradas. Estuve allí y, a pesar de que tiene 3 estrellas, esperaba más porque había escuchado cosas buenas. La verdad, los platos principales fueron una decepción total. Gasté bastante en la cena, entre 30 y 40 € por persona, y al final lo único que me dejó medio satisfecho fueron los entrantes. Esos nigiris de huevo de codorniz y salmón estaban deliciosos, y las gyozas eran un espectáculo. Pero luego llegó el plato de vaca guisada con patatas y arroz y eso fue un auténtico fiasco. Cuatro trozos de carne sosa y un montón de arroz, parecía un plato mal montado. Los fideos yakisoba también me recordaron a salsa de bote. Vamos, un rollo.

Por otro lado, la experiencia del servicio fue muy diferente. Me topé con un trato muy amable. El equipo, en general, estaba a la altura, sobre todo una camarera que nos ayudó siempre. Cuando fui con un bebé y una perra, ella se preocupó por todo: trona, agua para la perra, el ambiente fresco… Un 10 para ella. En cuanto al menú degustación, aunque nos quedamos con un poco de hambre (fuimos a cenar por 50-60 € por persona), había cosas que nos dejaron flipando, como el niguiri de atún con grasa de wagyu.

Además, si decides ir, asegúrate de reservar, porque se llena. En mi experiencia, pedimos platos sueltos en lugar de menú, y acertamos: gyozas, croquetas de cecina de wagyu y unas japobravas que te lo juro están buenísimas. Los nigiris se llevan la palma y, si te gustan los postres, tienes que probar la tarta de queso con té matcha. Al final, ¿qué tipo de atención se puede esperar en Ki-Jote? Pues un servicio amable y atento, con camareros dispuestos a hacerte sentir cómodo. Así que, aunque la comida tenga sus altibajos, al menos te atienden bien.

Quién es la persona a cargo del trato en el restaurante

Mira, si estás pensando en un lugar donde comer bien en Alcalá, Ki-Jote Restaurante Fusión es la respuesta. Este sitio es un 10 en comida japonesa con unos toques de fusión que te vuelan la cabeza. Hacen unas cosas ricas con una carta de vinos que acompaña todo a la perfección. Y el precio por persona ronda entre los 30-40 €, así que está de lujo en relación calidad-precio. Eso sí, si planeas venir, reserva porque este lugar se llena y no querrás quedarte sin probar sus delicias.

La comida es (y lo digo siendo sincero) ESPECTACULAR. Los platos están bien tratados, llenos de sabor… es que no te lo puedes perder. Si te pones a pedir el menú degustación, prepárate, porque al final acabarás casi rodando de la cantidad. Imprescindible el tartar de pez mantequilla y el niguiri de atún flameado con wagyu. Y ojo con las japobravas, que están en la lista de pendientes, y no quiero olvidarlas para la próxima.

Este sitio ha evolucionado desde que abrió, y se nota. El servicio es de primera, con detalles que marcan la diferencia. La croqueta de cecina de wagyu es un manjar, con un rebozado crujiente que te vuelve loco. No te olvides del uramaki de pez mantequilla con shiitake confitado, es una explosión de sabor, el arroz perfecto, todo en su punto. Y al final, siempre me llevo la sorpresa del postre. La torrija con toque de naranja y, si tienes suerte, esa tarta de té verde y queso que te la regalan por cortesía, un puntazo que hace que quieras volver.

Y ahora que me preguntas por quién se encarga de todo esto, el equipo que regenta el lugar es un amor. Se nota que se preocupan por ti y por lo que te sirven, cada plato lo cuidan al máximo. Sin duda, si buscas un japonés en Alcalá de Henares, Ki-Jote es el acierto seguro. ¡No te quedes sin probarlo!

Qué especialidades se mencionan en cuanto a los postres

Mira, si estás en Alcalá de Henares, Ki-Jote Restaurante Fusiòn hay que visitarlo sí o sí. Llevamos un rato probando sitios y este se lleva un impresionante 5 estrellas. Así que no hablamos a la ligera. La carta no es una locura kilométrica de opciones, lo cual es un alivio porque a veces no sabes ni por dónde empezar. Te da muchas ganas de probarlo todo. Las croquetas de cecina son una pasada, tienen un sabor brutal y esa bechamel cremosa que hace que quieras otro plato más aunque ya estés lleno. Luego, las gyozas, también están ricas, pero las de verduras nos fliparon.

Y los niguiris, madre mía, es como una explosión de sabor en la boca. El truco es comértelos de un bocado, así que prepara tu mejor ataque. Estamos seguros de que habrá que volver solo para probar el resto. No se puede pasar por alto el udon con matanza y curry, que es una combinación que nunca te esperas y que alucinas al probarla. Si buscas un sitio donde cada bocado te haga hacer "mmmm...", este es el lugar.

Ya te digo, el ambiente es relajante, y el servicio, de los que te hacen sentir como en casa. Este camarero, que ni sé su nombre, fue un crack aconsejándonos en la terraza. Atención de 10, no olvides el día y la hora, fue el 2 de mayo a las 15:30. Volveremos, eso es un hecho, por la buena comida y por esa atención inmejorable.

Ahora, en cuanto a los postres, la verdad es que de momento no hay info específica que nos haga salivar, pero viendo cómo se portan con los platos principales, estoy seguro de que lo que tengan en la carta debe ser igual de impresionante. Tendremos que dejar algo de espacio la próxima vez para descubrir esas delicias dulces. ¡Repetiremos!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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