
¡Hey, peña! Si alguna vez andan por Soto del Real, tienen que hacer una parada en La Cabaña de Soto, un sitio que se encuentra justo en Plaza de Chozas, s/n. Aquí la jugada va de sabores del Mediterráneo y español, así que prepárense para disfrutar de un solomillo de ternera que te vuela la cabeza, un steak tartar que está para chuparse los dedos y una brandada que no te puedes perder. ¡Es todo un festín!
El chill en La Cabaña es brutal. El local tiene un comedor amplio y acogedor que te invita a venir con amigos y compartir platos. Desde croquetas y tomates con burrata hasta chuleta y lomo de vaca, aquí la calidad de la comida es top y la presentación es digna de selfies. Además, la atención es de 10 y los precios son bastante razonables. Así que ya saben, ¡si están por la zona, no pueden dejar de probarlo!
La Cabaña de Soto
Página web
Horarios La Cabaña de Soto
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:45 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–15:45, 20:45–23:30 |
| jueves | 13:30–15:45, 20:45–23:30 |
| viernes | 13:30–15:45, 20:45–23:30 |
| sábado | 13:30–15:45, 20:45–23:30 |
| domingo | 13:30–15:45, 20:45–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cabaña de Soto
Dónde se encuentra La Cabaña de Soto
¡Tío, tienes que ir a La Cabaña de Soto! Este restaurante está en la Plaza de Chozas, s/n, 28791 Soto del Real, Madrid, y te va a flipar. Tiene 4 estrellas, así que ya te puedes imaginar que la experiencia es bastante buena. La decoración es supercuidadita y la atmósfera es tan agradable que te dan ganas de quedarte horas ahí. Además, el servicio es muy atento y cercano, lo que se agradece un montón cuando sales a comer.
Y la comida… ¡madre mía! Te sientas y la calidad es brutal. La carne, en especial, la dejan en su punto justo: tierna y con un sabor intenso que destaca. Eso sí, hay que ser sinceros: el agua fue un poco decepcionante, parecía del grifo ambientada a temperatura ambiente, y luego te cobran tres botellas como si fueran agua mineral. Además, algunas raciones se sienten un poco escasas. En cuanto a los postres, la tarta de queso no fue nuestro favorito, demasiado densa y con un sabor a queso que nos dejó un poco agridulce. Aún así, el conjunto de la experiencia fue muy positivo y se nota que vale la pena.
Si vas, calcula un precio de 50-60 € por persona. La comida se lleva un 4, el servicio un 5 y el ambiente un 5. ¡Ojo! Te recomiendo que hagas reserva, sobre todo si vas con más gente, porque puede llenarse. En cuanto al aparcamiento, hay muchas plazas libres, tanto gratuito en la calle como en un parking cercano.
Y si te preguntas, ¿dónde se encuentra este sitio? No te lo olvides: La Cabaña de Soto está en Plaza de Chozas, s/n, 28791 Soto del Real, Madrid. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece La Cabaña de Soto
Hablando de La Cabaña de Soto, la verdad es que se lo han currado. Este sitio tiene todo lo que buscas cuando quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente chido. Les doy 5 estrellas sin dudarlo. Las raciones son muy bien elaboradas, la calidad de los platos es de primera y, además, el servicio es super agradable. Si te mola disfrutar de unos mejillones de St. Michel o una brasacada de bacalao, aquí los vas a flipar. El precio ronda los 50-60€ por persona, pero ni te vas a arrepentir.
Y mira, si eres ciclista, este sitio es un paraíso. A pesar de que dos veces retrasaron nuestra reserva porque nos liamos, siempre nos atendieron con una sonrisa. De verdad, comimos genial y el trato fue de lo mejor. La calidad-precio es top, sobre todo porque puedes aparcar justo en el restaurante, hacer una ruta en bici y luego sentarte a disfrutar de la comida. ¡Me lo guardo en la lista!
Ahora, no todo es rayo de sol. He leído que hay algunas opiniones más conservadoras. La comida se ve bien, pero no todo el mundo se rinde ante sus platos. Alguien mencionó que la carne a la parrilla estaba correcta, pero que no era nada para tirar cohetes. También notaron que a veces exageran un poco con los precios, más de lo que deberían considerando la experiencia. Para un menú de 25,90€, que se siente como un menú del día, no parece que merezca tanto.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrecen en La Cabaña de Soto? Básicamente, apuestan por una variedad de platos que van desde lo clásico a algunas propuestas más originales, como el arroz marinero y los chipirones encebollados. Si te gusta la comida de calidad en un ambiente acogedor, aquí lo tienes. Pero claro, siempre hay que sopesar si lo que ofrecen justifica el desembolso.
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú
Te cuento que La Cabaña de Soto es un verdadero hallazgo. El sitio está en la Plaza de Chozas, s/n, en Soto del Real, Madrid, y la verdad, ¡es de 5 estrellas! Al entrar, te recibe un comedor amplio y super agradable. La ambientación tiene ese rollo que te hace sentir a gusto, perfecto para una comida relajada con amigos.
La materia prima es de calidad y los platos están tan bien presentados que dan ganas de sacarles fotos antes de probarlos. Fui con unos colegas y pedimos un montón de cosas para compartir: las croquetas, los tomates con burrata, las verduras escalivadas, los chipirones asados, y la joya de la corona, la chuleta y el lomo de vaca. Uff, la carne estaba de vicio: saborosa y tierna, cada bocado te dejaba con ganas de más. En cuanto a los postres, la tarta de queso fue un espectáculo, pero el brownie con helado y el tiramisú no se quedan atrás.
El trato del personal es otro punto a favor. Siempre atentos y con una actitud que hace que te sientas como en casa. La experiencia gastronómica se siente completa gracias a ellos. La carta tiene variedad, así que hay opciones para todo el mundo. Si buscas calidad en cada plato y un ambiente acogedor, ¡este es el lugar!
Y si te preguntas sobre los platos destacados en el menú, definitivamente tienes que probar: croquetas, tomates con burrata, chipirones asados, chuleta y lomo de vaca. Si estás en el mood de algo dulce, no te vayas sin la tarta de queso. Perfecto para una cenita con amigos o para celebraciones especiales. La próxima vez que estemos en el rollo de salir a comer, repetiremos sin duda en La Cabaña de Soto. ¡Asegurado!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Cabaña de Soto
Ya te digo que La Cabaña de Soto es uno de esos lugares que te deja una huella. Empezando por la calidad del producto que manejan. La chuleta de vaca madurada es la estrella del lugar, y si no te hace llorar de felicidad, es que no tienes alma, amigo. Y no solo eso, el servicio es impresionante. Tanto los camareros como el chef se nota que están ahí para hacerte sentir como en casa. Todo está pensado para que salgas con una sonrisa y el estómago feliz. Con un precio por persona de 50-60 €, no es tan mal si lo comparas con lo que ofrecen, ¿no?
Por otro lado, no todo es perfecto en este mundo. Hay esas cenitas que ni recordar quieres. Como la vez que me fui a cenar y nos pusieron un solomillo con más pimienta que carne y el tartar de atún, que supuestamente era de almadraba, claramente era del Aldi. Eso sí es un atraco a mano armada, con una cuenta de 100 € para dos. Vamos, que no se lo recomiendo a nadie. En ese caso, ni el brownie que pedimos para intentar rescatar la noche pudo salvar el desastre.
Pero ojo, que hay quienes han tenido experiencias increíbles. Por ejemplo, en una boda reciente, los chicos de La Cabaña se lucieron. Aunque estaban a tope por las comuniones, hicieron que la celebración fuera un éxito total. Acomodaron a todos perfectamente y el servicio fue de 10. La comida, como siempre, deliciosa y cuidada al detalle. Con precios por persona de 70-80 €, vale cada centavo. Eso sí, dejan claro que las instalaciones son un 10, tanto dentro como fuera.
Y luego está el rollo de las reservas. Si vas sin planearlo, tal vez tengas suerte, como esos que llegaron un sábado y encontraron mesa, pero lo más sensato es asegurarte de tener reservada la tuya. Aunque hay aparcamiento y suele haber espacio, mejor para evitar sorpresas y que tu cena sea tan buena como te la pintan. ¡No te la juegues!
El ambiente del restaurante es adecuado para grupos de amigos
Ya te digo que La Cabaña de Soto es un lugar que levanta pasiones, pero no siempre para bien. La última vez que fui, las cosas estaban bastante bien: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Comimos sin reserva y, para mi sorpresa, había mesas libres, así que no hubo drama. Eso sí, si puedes, recomiendo reservar porque no siempre tendrás esa suerte. Desde los aperitivos hasta el postre, todo estuvo delicioso y las porciones eran generosas. Los precios andan entre 30-40 € por persona, que pueden parecer altos, pero, oye, al final pasamos una velada increíble.
Pero hey, no todo es perfecto. Me acuerdo de una experiencia en la que el dueño se la montó un poco. La comida y el servicio fueron excelentes –creo que aún tengo el sabor del brownie de chocolate en la boca–, pero el tipo hizo un comentario raro sobre las propinas. Resulta que quería que diésemos la propina en efectivo porque así les pagaba más a sus camareros. O sea, ¿en serio? Un poco desubicado. Eso dejó un mal sabor de boca, como si no supiera tratar a sus clientes.
El ambiente es otro tema. Es un sitio agradable, perfecto si vas en pareja o con amigos, pero si te toca un dueño en modo sargento, la cosa se puede poner fea. Lo cierto es que he escuchado opiniones de que ya no es lo que solía ser. Antes era un espectáculo de sabores, ahora ha bajado un poco, aunque tampoco es que se coma mal. Me parece que si vas en grupo, el lugar tiene un nivel de ruido bajo, así que sí se puede conversar, pero lo que importa aquí es la actitud del personal. Si tiran buena onda, genial, si no, la cena se puede arruinar en un segundo.
Así que, en resumen, La Cabaña de Soto puede ser una buena opción para una salida con amigos, pero ve con expectativas realistas y, por si acaso, reserva. Nunca sabes cuándo te vas a topar con el dueño en modo “súper exigente”.
Qué tipo de platos de carne se pueden encontrar en el menú
La Cabaña de Soto es una buena opción para comer en la Sierra de Madrid, ¡no te engañes! Aquí la calidad de la carne es sublime, así que si eres carnívoro, este lugar te va a flipar. Eso sí, el servicio a veces se toma su tiempo, así que no llegues con prisa. Y ojo, que te lo van a dejar bien claro: 2 euros por el servicio de pan y mesa por persona, así que ve preparado. Las bebidas están un poco por las nubes también. Pero bueno, el pan, madre mía, ¡estaba brutal!
El sitio es bastante amplio y tiene un buen ambiente, ideal para ir con amigos o la familia. Las mesas son grandes y separadas, lo que es un punto a favor si quieres algo de intimidad. Las opciones en el menú son lo suyo, yo probé el steak tartar y estaba de vicio. También le di al solomillo, que no se queda atrás, y si llevas a los peques, tienen hamburguesas enormes que seguro que les encantarán. Aunque, atención: si pides pan, asegúrate de que no te claven, porque llegar a pagar 12 euros solo por pan no es lo más barato que puedes encontrar.
El rodaballo a la brasa fue otro plato que probamos. Estaba rico, pero un poco pasado de precio, especialmente si lo comparas con otros sitios. Además, el tiramisú tenía una espina de pescado, que no es lo que quieres ver en un postre, ¿verdad? Pero bueno, en términos generales, aunque algunos precios son algo altos, la comida estuvo bien. Si estás buscando buenas carnes, en su menú encontrarás delicias como solomillo, steak tartar y hamburguesas, lo que vas a disfrutar de lo lindo. Así que, ¿a qué esperas para ir? Hay muchas plazas de aparcamiento, así que no necesitas estresarte por encontrar dónde dejar el coche.
La Cabaña de Soto es un buen lugar para degustar tapas
La Cabaña de Soto es, sin duda, un sitio espectacular. Hace tiempo que no iba, pero la última experiencia me quedó grabada. 5 estrellas por la comida, el servicio y el ambiente. Si te gusta comer bien, no te va a decepcionar. El trato es cuidado, de esos que hacen que te sientas a gusto desde el primer momento. Y la comida, ¡madre mía! Todo estaba rico, de verdad. La próxima no voy a dejar que pase tanto tiempo para volver. El precio, un rango de 40-50 € por persona, que está muy bien por lo que ofrecen.
El lugar tiene una terraza de ensueño, perfecta si el clima acompaña. La carta está bien seleccionada y cada plato que probamos, ¡una delicia! Aunque me quedo con el rodaballo para dos, que estaba de escándalo. Y no olvidemos la tarta de quesos de Miraflores, que te transporta a otro mundo. Nada de endulzantes raros, solo sabor a queso. Un plan perfecto para una comida o cena en la zona norte de Madrid. Sin duda, volveremos.
Si hablamos de atención, aquí la cosa mejora aún más. La amabilidad de los camareros es de las que no se olvidan. El ambiente es muy agradable, ¡un lugar donde te cuidan hasta el más mínimo detalle! La carne, por cierto, es un manjar. Si te gusta la carne en su punto justo, aquí la tienen dominada. Y el rango de precios se ajusta bastante, entre 20-30 € por persona, ¡un chollo!
Y sí, ¡la Cabaña de Soto es un buen lugar para degustar tapas! Además de la calidad de los platos, tienen en cuenta alergias e intolerancias. Lo único que quieres al salir de allí es repetir. Así que si buscas un buen plan para tapear, este es el sitio ideal. Con muchas plazas de aparcamiento y un ambiente agradable, lo tienes todo para disfrutar de una buena comida.
Se pueden encontrar opciones vegetarianas en el menú
La Cabaña de Soto tiene su encanto, no te voy a mentir. 4 estrellas que destacan en un sitio bonito con una terraza amplia. Eso sí, el calor puede ser bastante pesado en pleno verano, y vendría bien que instalaran brumas de agua como en otros locales para refrescar un poco el ambiente. El menú del viernes está correcto, pero si esperas que los entrantes sean generosos, mejor vete con la expectativa baja: son un poco más pequeños de lo que te gustaría. La carne llegó en el punto exacto que pedimos, así que, por ahí, bien. Y las camareras, por cierto, son muy amables, eso siempre se agradece. Los postres son un mini placer, muy ricos.
Ahora, cambiando el tono, hay que hablar de la mala relación calidad-precio que un par de amigos se encontraron con el menú del día, a pesar de estar en un sitio que tiene una Estrella Michelín. 3 croquetas de jamón que parecían haber pasado por el aceite varias veces más de lo necesario, y una mini tapa de escalibada que de escabeche tenía poco. El lomo de vaca que pedí no era lo que esperaba, poco tierno y que no destaca en un lugar como Guadarrama, vamos, en un sitio conocido por su carne. Y el servicio, uf, el Metre dueño no sabe cómo tratar a los clientes, parece que no le gusta que el personal coma de menú. Así que, en resumen, 25,90€ por un menú que no vale lo que costó, y eso que estamos hablando de comida, no de oro.
Y sobre si puedes encontrar algo vegetariano en el menú, lo siento, pero me temo que no hay muchas opciones. Te vas a encontrar más bien con platos básicos que no tienen mucho que ofrecer a quienes no consumen carne. Así que, si buscas un lugar con buena oferta veggie, tal vez deberías pensarlo dos veces antes de ir a La Cabaña de Soto. Al final, justo a ese ritmo, yo no lo haría.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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