Mesón Enebro

Mesón Enebro

Si andas por San Agustín del Guadalix, no puedes dejar pasar la oportunidad de comer en el Mesón Enebro. Este sitio es un verdadero tesoro donde te espera un menú casero que te hará la boca agua. Imagina degustar un sabroso laing, unos torreznos crujientes o unas patatas generosas. Y si tienes un antojo de postre, sus pudines, pasteles de frutas y esa tarta de queso son el final ideal para cualquier comida. La cerveza aquí es un plus que mejora la experiencia, y un buen café para rematar no puede faltar.

El ambiente en el Mesón es siempre animado, así que te advierto: ¡mejor reserva! La atención es excelente, y cada plato que te traen es un deleite. No olvides probar la tortilla de patatas tan suave que se derrite en la boca, las setas rebozadas y esa ensalada César súper bien presentada. ¡No lo dudes y date una vuelta!

Mesón Enebro

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 647 Reseñas
Dirección: C. de Julián Berrendero, 8, 28750 San Agustín del Guadalix, Madrid
Teléfono: 918 41 47 81

Horarios Mesón Enebro

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles8:00–17:00, 19:00–24:00
jueves8:00–17:00, 19:00–24:00
viernes8:00–17:00, 19:00–24:00
sábado8:00–17:00, 19:00–24:00
domingo9:00–17:00, 19:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Enebro

Dónde se encuentra el Mesón Enebro

¡Tío, si no conoces el Mesón Enebro, te has perdido un lugarazo! Está en C. de Julián Berrendero, 8, 28750 San Agustín del Guadalix, Madrid. Este sitio es lo mejor para ir con amigos a disfrutar de buena comida y un ambiente chill.

Primero, la atención es de 10. Las camareras son súper amables y rápidas, no hay esas esperas eternas que te ponen de mal humor. Te sirven con una sonrisa y eso siempre se agradece. La comida es brutal, de verdad, así que ve con el estómago vacío, porque las raciones son más que suficientes. Las croquetas, ¡madre mía!, son las mejores de la vida. Las de sobrasada con brie son un must, no puedes irte sin probarlas. Los baños también están limpios, un detalle a tener en cuenta, ¿verdad?

Si eres de los que le gusta comer bien sin dejarte un dineral, aquí vas a salir contento. El precio ronda entre 10 y 20 € por persona, 100% accesible. El ambiente es muy acogedor y el ruido es muy bajo, así que puedes disfrutar de la conversación sin gritar. Ideal para un grupito de 3 o 4.

Y si lo tuyo son las comidas más casuales, un día entre semana es perfecto. Yo fui con unos colegas y, aunque llegamos tarde, nos atendieron sin problema. El menú del día estaba para chuparse los dedos y nos sentimos como en casa. Este lugar es un descubrimiento total, volvimos a quedar flipando con lo rico que estaba todo.

Así que ya sabes, si quieres comer de lujo y a buen precio en un lugar con buen rollo, no dudes en darte una vuelta por el Mesón Enebro. ¡Te lo agradecerás!

Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Enebro

Y te cuento que el Mesón Enebro es una auténtica pasada. No te dejes engañar por su tamaño, porque lo que falta en espacio lo compensa con un ambiente acogedor y familiar. La atención es de 10, los camareros son super amables y te hacen sentir en casa desde el primer momento. Si buscas un sitio para disfrutar de buena comida casera, este es el lugar.

La comida está de chuparse los dedos. Las croquetones de sepia en su tinta son un must, un bocado que te deja pidiendo más. Además, si no has probado la sopa castellana, ya estás tardando. El rabo de toro casero es otra joya del menú. La comida es abundante, y la relación calidad-precio es increíble, nunca pagarás más de 20-30€ por persona y te vas bien comido.

Olvídate de esos restaurantes enormes y fríos. Aquí el ambiente es cercano y auténtico. Ya ves que estuvo lleno incluso en viernes Santo y el servicio no se resintió, ¡fueron rapidísimos! Así que si te invitan a cenar o comer, no lo dudes. Es un sitio que no puedes dejar de visitar y donde seguro querrás volver.

Y para que quede claro, en el Mesón Enebro puedes disfrutar de una variedad de platos tradicionales españoles. Desde tapas para picar hasta platos principales como el cazón y los chipirones. Es un lugar ideal para compartir y relajarte con amigos o familiares. ¡Anímate y prueba, que lo que hay en la carta está impresionante!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Ya te digo, en el Mesón Enebro no hay que hacer mucho misterio, la comida habla por sí sola. Fuimos un sábado sin reserva y no nos pusieron pegas para comer, ¡un puntazo! Pedimos media ración de croquetas de sobrasada con brie que son un clásico allí, y no es por nada, pero estas croquetas han ganado premios. ¡No exagero! Estaban de vicio, crujientes y llenas de sabor. Y luego, nos lanzamos a por la fabada que tenían fuera de carta. No te miento, era una crema de sabor increíble y, por si fuera poco, ¡mejor que la de mi abuela!

La carne a la piedra también fue un acierto total. Se deshacía en la boca, y se notaba que era de calidad. El ambiente es genial, con un personal súper profesional que entiende lo que es dar un buen servicio. Así que, la próxima vez que estés por la zona, no te pienses mucho en volver, porque seguro que quieres repetir.

Pero ojo, no todo es perfecto. Leí comentarios de gente que se llevó una sorpresa en la cuenta. Cuidado con los extras, como un simple plato de patatas fritas que puede costarte 12 euros. La dueña decía que eran “naturales” y que llevaban un proceso especial, pero no sé yo si compensa. Así que si decides pedir algo que no viene en el plato, pregunta antes, no vaya a ser que te claven.

En cuanto a los platos destacados del menú, sin duda las croquetas de sobrasada y brie son un must, y la fabada también es un acierto. Y por supuesto, la carne a la piedra no defrauda. Así que ya sabes, si te animas a ir, esos son los platos que no te puedes perder.

Es necesario hacer una reserva en el Mesón Enebro

Mira, si alguna vez pasas por San Agustín del Guadalix, no te puedes perder el Mesón Enebro. Volvía de un viaje por el norte y, siguiendo las reseñas, hice una parada para almorzar. Pillamos unas setas empanadas y los huevos rotos, después nos lanzamos por las croquetas de sepia y la sobrasada con brie. Todo estaba espectacular. Viniendo con el listón alto, no puedo decir otra cosa. El postre fue un pudín de Nocilla que te deja sin palabras. Sin duda, una parada obligada si pasas por Madrid y espero regresar pronto. Ah, y un agradecimiento especial a “ROSI” por el trato, que fue de 10. ¡Enhorabuena a todo el equipo, de verdad!

El ambiente es increíble, siempre con la temperatura perfecta. Me encantó el servicio, son super agradables y te hacen sentir como en casa. La comida es un 10, y la relación calidad-precio es genial. Si te decides por el menú del día, que está a 12€, te aseguro que saldrás satisfecho. Un montón de opciones para elegir. Yo probé una sopa con picadillo, filete de ternera y una tarta de queso que, aunque buena, quizás no fue lo mejor. Pero en general, es todo muy casero y rico. ¡Ah! Y si te va la carne, el entrecot a 4€ más del menú es gigante.

La atención siempre es excelente, y lo hacen con mimo. El menú tiene variedad y calidad, y la carta está clara y concisa. No dudes en pedir la carne a la piedra, los champis plancha con jamón, ¡y las croquetas de sobrasada! Son un must. Aún me acuerdo de la última vez que fui, lo mejor fue la fabada, los huevos rotos con jamón, y por supuesto, la carne a la piedra que estaba brutal.

Ahora, si te preguntas si es necesario hacer una reserva en el Mesón Enebro, la cosa es que, a veces se llena y deberías considerar hacerlo, sobre todo si vas con amigos o en fin de semana. No querrás quedarte sin probar esas croquetas de sepia premiadas. ¡Planea tu visita y goza de una buena comedera!

Cómo es el ambiente del restaurante

Y hablando del Mesón Enebro, la verdad es que no se puede hacer más que alabarlo. Tienen 5 estrellas bien ganadas. Todo aquí es espectacular, desde que entras hasta que te vas, y eso que la atención la dan los dueños directamente. Te hacen sentir como en casa, y los platos tienen un sabor que se queda grabado en tu cabeza. ¡EXCELENTE en todos los aspectos! Comida, servicio y ambiente, todo un 5!

La última vez que fui, fui en plan familiar con dos adultos y tres críos, y todo fue bien chido. Comimos en la terraza, un planazo. La atención fue buena, y los dueños nos dieron sugerencias que resultaron geniales. Probamos judías blancas, huevos rotos, chistorra, y un plato de carne a la piedra que fue un escándalo. Después de patear por la ruta de la cascada del hervidero, es un sitio recomendable para reponer fuerzas.

El ambiente es muy tranquilo y familiar. Alejado del bullicio que te encuentras en otros bares, aquí puedes charlar sin tener que gritar. Nada de andar preguntando a tu colega que qué ha dicho porque no lo oíste. Además, la limpieza es un detalle que se agradece un montón. Y si te gusta la carne a la piedra, las gambas o las croquetas, date un capricho. El jamón ibérico, por supuesto, está de rechupete.

No puedo dejar de mencionar que la comida es casera y hecha con alma. La última vez probé unas croquetas que fueron premiadas hace poco. La de sobrasada con brie es gloria, y el croquetón de sepia en su tinta, algo mágico. La oreja a la plancha también estaba rica, rica. Si buscas un lugar para comer sin romperte el bolsillo, ¡el Mesón Enebro es el sitio! Por unos 20-30€ por persona sales bien saciado. En pocas palabras, no dudes en pasarte y luego me cuentas. ¡No te vas a arrepentir!

Cuál es la mejor manera de disfrutar la experiencia gastronómica en el Mesón Enebro

La verdad es que el Mesón Enebro tiene su propia movida. En una esquina de C. de Julián Berrendero, 8, encuentras un sitio que puede ser una lotería, la neta. Por un lado, hay comentarios de gente que flipó con las croquetas de sepia y la carne a la piedra, decían que estaban espectaculares. El servicio también tiene su buena fama, así que por ahí va la cosa. Pero cuidado, que oyes también cosas de la dueña que son de no creer, como que si pides patatas con la carne, te las cobran 12 euros extra. ¿En serio, tías? Eso sí suena raro, y no le cabe duda a nadie que no es la mejor manera de ganarse al público.

En medio de la diatriba, vamos a ser justos. La gente habla bien de cómo les atendieron y del ambiente. Se habla de un precio por persona que ronda los 30-40 €, lo cual puede estar bien si la comida lo vale. Pero hay que tener ojo con el menú, que hay voces que dicen que los primeros platos pueden fallar. En fin, entre los torreznos y un buen cocido madrileño, podrías encontrarte a gusto. Aunque hay que ser sincero, la calidad de la comida se nota más en los platos que en otros.

Si decides lanzarte, lo ideal es ir un grupo de 3-4 personas y compartir platos. Eso sí, llega con un espíritu abierto y un poco de paciencia. Con esas 8 personas que se fueron felices con el menú diario, claramente hay un buen trato y una atención amable. Para disfrutar de la experiencia óptima en el Mesón Enebro, pide las setas empanadas, las croquetas y un poco de esa famosa carne a la piedra, pero mantente alerta con lo de las patatas. Y como siempre, lo mejor es empezar la comida teniendo en cuenta que un buen momento se comparte, así que coge a tus colegas y dale una oportunidad. ¡A disfrutar!

Qué tipo de postres se pueden encontrar en el Mesón Enebro

Y hablando del Mesón Enebro, la verdad es que te lleva directamente a otra época. Es de esos sitios donde el trato es súper cercano, como si fueras un viejo amigo, aunque seas de fuera. La comida es buenísima y, lo mejor de todo, no te deja en la ruina: comes bien por 30-40 € por persona. De hecho, si buscas calidad-precio, aquí te la dan de verdad… un 5 estrellas en todos los aspectos: comida, servicio y ambiente. Pero ojo, ¡reserva antes de irte! Se llena rapido.

Claro que no todo es perfecto. He oído que hay cosas que mejorar, como el tema del ketchup en un cuenco de cristal que te cobran un euro. Un poco cutre, la verdad, pero al menos te avisaron. La carne a la piedra está muy buena, pero el servicio puede ser un poco lento a veces. Con la comida, las setas estaban ricas, pero muy grasientas. También hay que decir que el precio no es barato. El comedor está en el bar, y aunque no es la mejor ambientación, lo compensa lo rico que se come.

Por otra parte, si lo que quieres es tranquilidad y buen rollo, el Mesón Enebro es tu sitio. La atención es siempre de 10, incluso si llegas tarde – la gente ahí es un encanto. Y ya ni hablemos de sus platos, desde los torreznos hasta la ensaladilla rusa. ¡Para chuparse los dedos! Lo mejor: que si vas con niños, tienen un menú especial que está increíblemente rico también.

Y sobre los postres, en el Mesón Enebro se lo curran. Tienes el pudding de nocilla que es un auténtico pecado, además de una variedad que va cambiando poco a poco. Si quieres algo dulce y disfrutar de una buena comida, aquí lo encontrarás sin duda. Así que ya sabes, ¡a disfrutar y no te olvides de avisar para que te guarden mesa!

El Mesón Enebro tiene opciones de bebidas, como cerveza

¡Tío, no puedes pasar por San Agustín del Guadalix sin parar en el Mesón Enebro! Es un gran descubrimiento, especialmente al volver de cualquier viaje. Me senté y me sorprendí con las croquetas espectaculares. De esas que te hacen sentir como en casa. Y lo mejor, nos sirvieron rapidísimo y con una sonrisa en la cara. Esto es lo que necesitas después de estar fuera. ¡Hay que volver sin duda, que esa carta está llena de otras maravillas que tengo que probar! ️

Hablando de probar, el filete de ternera con patatas y las croquetas caseras son imperdibles. Todo muy rico, con un ambiente acogedor que te hace quedarte a charlar un rato. Los postres también son caseros y buenísimos. Imagínate, todo esto por unos 20-30 euritos. ¡Una ganga! El servicio es impecable, y el sitio está siempre llenito de buena vibra.

Y si solo quieres algo rápido, como hice una vez, puedes parar a tomar una cañita y un pincho de tortilla. Te tratan de lujo, incluso si vas con peques. El sitio tiene ese toque de “toda la vida” que te hace sentir como en casa nada más entrar. Además, el ambiente es súper curioso, siempre hay buenas conversaciones en la barra. ¡Es todo un plan!

Ah, y para los que se preguntan si en el Mesón Enebro hay opciones de bebidas, ¡claro que sí! Cerveza y buena compañía son parte del combo. Así que ya tienes otro motivo para hacerte una visitas allí. ¡Nos vemos en la barra!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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