
Si buscas un restaurante familiar en Madrid, tienes que probar el Calar, que está en C. Tertulia, 15. Este sitio es un auténtico hallazgo, con un menú diario que no te vacía la cartera y platos llenos de sabor gracias a sus productos frescos y de temporada. La dueña es todo un encanto, y te reciben con un gazpacho de aperitivo que está de rechupete mientras esperas tus platos. ¿A que suena bien?
El ambiente es súper acogedor y parece que estás comiendo en casa de un amigo. Con una calificación de 4.4 en Restaurant Guru y un montón de reseñas positivas, son cada vez más los que se dejan caer por allí. Y lo mejor, está a un paso del metro y varias paradas de autobús, así que llegar es pan comido. Si te apetece comer bien y en buena compañía, no lo pienses más, ¡el Calar te está esperando!
Restaurante el Calar
Página web
Horarios Restaurante el Calar
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:30–17:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 8:30–23:00 |
| jueves | 8:30–23:00 |
| viernes | 8:30–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante el Calar
Dónde se encuentra el restaurante Calar en Madrid
¡Ey, crack! Si estás buscando un sitio donde comer, el Restaurante El Calar en C. Tertulia, 15 es la movida. La atención aquí es de 10, y eso es un hecho. Fuimos más de 20 personas, y aún así, los camareros se movían como si estuvieran en una competición de velocidad. Los platos llegaron rapidísimo, cosa que siempre se agradece.
Hablemos de la comida. Los entrantes son un espectáculo. Los torreznos de Soria y las gambas al ajillo están deliciosos. Y ni hablar del entrecot, que está bien jugoso. Eso sí, el cachopo no me flipó tanto, pero el resto estuvo muy bien. Unos 30-40 € por persona, y te aseguro que buscas algo bueno por ese precio en Madrid, ¡es una perita en dulce!
Si quieres algo más ligero, también tienen platos como ensaladilla rusa y rabo de toro, que son una delicia, y los menús ejecutivos están a buen precio, solo 12 € y ya te incluye bebida y postre. ¡Ah! No olvides dejarte caer por la tarta helada de whisky, que está para morirse.
El lugar tiene ese aire de bar restaurante de toda la vida, un poco clásico, pero con buen ambiente y unos camareros que son un encanto. Y si vas el domingo, hay menú a 16 €, ¡vaya chollo! Pero aviso, mejor llega temprano, porque se llena y te puedes quedar sin asiento. Ah, y si te preocupa el acceso, lo tienen fácil para sillas de ruedas, aunque hay un escalón pequeño.
Así que, en resumen, ¿dónde se encuentra El Restaurante Calar? Pues en C. Tertulia, 15, Villaverde, 28041 Madrid. No te lo pierdas, que la comida y el ambiente están muy bien.
Qué tipo de restaurante es Calar
Te digo, si estás por Villaverde, tienes que hacerte un favor y pasar por El Calar. Llevamos viniendo desde hace unos años y, de verdad, nunca nos ha defraudado. Da igual si vas a comer o a tomarte una cañita, aquí siempre encuentras comida casera y rica que te hace sentir como en casa. Siempre hay buena atención y nunca falta una sonrisa de parte de los camareros. Con precios que rondan entre 10-20 € por persona, y un menú que más que bien, tienes buen rollo asegurado.
He de decir que es el típico sitio de barrio, ideal para disfrutar de un buen menú a mediodía. Te presentan gazpacho antes de comer y, sinceramente, está de lujo. Todo bien preparado, con un servicio de lo más agradable, donde el personal se nota que tiene ganas de hacer las cosas bien. El ambiente es cómodo, así que es el sitio donde puedes relajarte después de un día ajetreado. En cuanto a la comida, está todo bien, con un 4 en comida, 5 en servicio y 4 en ambiente.
La atención es lo que realmente destaca, y más si te toca la camarera del pelo rosa, que siempre tiene una buena palabra para ti. El menú es sencillo pero delicioso, con platos que incluyen huevos fritos con escalopes y gambas al ajillo. Y ojo, que a veces el parking es algo complicado, así que mejor ve en transporte público o a pie, que la comida merece la pena.
Si hablamos de desayunos, ya te digo que son de lo mejor. Por 2,90 € tienes un café y un croissant que está genial, siempre con un servicio amable. Incluso, el bar se convierte en un buen sitio para tapear y disfrutar de cañas, perfecto tras una cena. La verdad, venir a El Calar es más que recomendable.
Entonces, ¿qué tipo de restaurante es el Calar? Es un restaurante de barrio, donde la comida es casera, el ambiente acogedor y el trato familiar. Ideal para cualquier ocasión, ya sea un desayuno veloz, un buen menú del día, o simplemente un momento de cañas con amigos. ¡No los decepcionas, de verdad!
Cuál es el enfoque del menú que ofrece Calar
Y hablando de Restaurante el Calar, tiene una comidita que flipas, ¿eh? La comida de menú es estupenda y si optas por las raciones, te aseguro que no te vas a arrepentir. La oreja es ‘top’, amigos, y si tienes ganas de una hamburguesa especial, ¡prepárate para disfrutar! Todo esto acompañado de un trato al cliente que hace que te sientas como en casa. Así que, si buscas buen rollo y buena comida, deberías darle una oportunidad.
La atención es otro rollo. La rapidez y la buena calidad son la norma aquí. No te van a clavar con esas patatas congeladas que ves en otros sitios, aquí las sirven caseras, ¡y eso se nota! Además, el precio es más que justo por todo lo que ofrecen. Hablando del ambiente, es familiar y acogedor, ideal para disfrutar con tus colegas o la family. La nota es clara: Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.
Y si te animas, hay menú para todos los gustos. La comida y el servicio siempre están en su mejor versión. La carta es variada y los precios oscilan entre 10-20 € por persona. ¡No está nada mal! La comida está en un nivel de 5 estrellas, igual que el servicio y el ambiente. Simplemente se come bien, tanto del menú como de la carta, así que ideal si eres de los que les gusta elegir.
En cuanto a las tapas, son típicas y están para hacerte la ola. Raciones generosas y muy sabrosas. El sitio está siempre limpio y el personal es maravillosa, lo que hace que quieras volver una y otra vez. Además, hay platos recomendados como calamares a la romana y bravioli. Prepárate, porque aquí sí que hay para todos los gustos.
Así que, ¿cuál es el enfoque del menú que ofrece el Calar? En pocas palabras, tienen un menú del día a 12€ con opciones variadas y unos platos a la carta que no se quedan atrás. Es un lugar ideal para disfrutar de una buena comida sin vaciar el bolsillo. ¡Te lo aseguro, no te arrepentirás!
Qué hace al menú diario de Calar asequible
Claro, vamos al grano con lo de Restaurante El Calar en Villaverde. Si andas por la zona, este sitio es un verdadero hallazgo. ¡5 estrellas! La atención es top, el café es de los buenos y los desayunos no tienen competencia. Y lo mejor, los precios son normales, por lo que no te vas a quedar temblando a fin de mes. Si estás de paso, encontrar un lugar como este es todo un lujo. Hazme caso, no te lo puedes perder.
Hemos ido varias veces a comer de menú y siempre salimos satisfechos. La comida está de muerte, y te reciben con un vasito de gazpacho fresquito que está para chuparse los dedos. Los camareros son majísimos, siempre a una sonrisa de distancia. Eso sí, prepárate, porque a la hora de comer puede ser un poco ruidoso, pero bueno, ¡así se vive! El menú está de lujo y siempre sorprende.
La primera vez que entramos, nos sorprendió la rapidez con la que nos sirvieron. Comida casera y rica, y el sitio está bastante limpio. El personal es muy atento, así que es un buen plan ir a disfrutar con amigos a comer y reír. ¡Volveremos seguro! Ah, y si te gusta la tarta de queso, tienes que pedirla, está brutal.
Pero lo que realmente hace al menú diario de El Calar asequible es ese combo perfecto: comida de calidad, un trato genial y precios que no te hacen llorar. Con un menú que ronda entre 10-20€, sales satisfecho y con ganas de volver. Eso es lo que cuenta al final, así que ya sabes, date una vuelta y no te arrepentirás. ¡Ah! Y te invitan a chupitos, ¡no se puede pedir más!
Qué tipo de productos utiliza Calar en sus platos
Mira, si no has ido a Restaurante El Calar, hazte un favor y ve ya. Este sitio tiene 5 estrellas por una razón. La comida está brutal, y te lo digo yo que he probado de todo. Te sueltan un menú por 13 euros y sales más que satisfecho. Todo sabroso, bien presentado, y el servicio ni te cuento, los camareros son unos cracks. Si vas en un grupo de 3 o 4 amigos, vas a tener un momento chill y la conversación fluye a toda pastilla. Ruido bajo, perfecto para charlar, y sin esperas. Te vas a sentir como en casa, en serio.
Es un restaurante de barrio, pero tiene ese rollo acogedor que mola. La comida es de las que te hace sentir como si estuvieras en Galicia, gracias a gente como la camarera Elena, que tiene una voz que abruma. La atención es inmejorable, y no me lo invento, ya hemos repetido un par de veces y desde luego, no hemos tenido una mala experiencia. Te saldrá entre 10 y 20 pavos por persona, y, chico, lo que comes vale cada céntimo.
A veces te decepcionan con esas patatas de bolsa en la ensaladilla rusa, ya sabes cómo va, pero en general aquí se come muy bien. Los jueves, si estás por allí, no te puedes perder la paella, que está para chuparse los dedos. Y, ¿sabes qué? La cerveza está fresquita, justo como debe ser, y te la ponen con algún aperitivo que te deja contento. Todo esto en un lugar que está siempre limpio, que es un puntazo.
Sobre los productos que utilizan en El Calar, pues primordialmente trabajan con ingredientes frescos y de calidad, que se nota en cada platillo. Comida casera, de verdad, nada de platos congelados. La mayoría de sus recetas gritan "hecho en casa", y eso es algo que siempre se agradece. Así que, si buscas un sitio donde comer rico y sentirte bienvenido, ya sabes dónde ir. ¡Vamos, anímate!
Qué aperitivo se ofrece a los clientes al llegar al restaurante
Así que, mira, la última vez que estuve en el Calar fue un desastre. Siempre hemos sido de los que vamos habitualmente, pero este fin de semana fue otra historia. Me dio la impresión de que la cocinera se ha jubilado y ahora están en manos de otros familiares que no tienen ni idea de lo que hacen. Para empezar, ¡los platos eran ridículos! Pedí una ensaladilla rusa y me trajeron tres bolitas minúsculas con unas patatas fritas de bolsa ¡dejarme que eso no se hace! De segundo, un muslo de pollo que parecía de juguete, ¡solo dos piezas! Quedamos con hambre, y eso que éramos cuatro. Y no hablemos del ruido. Las mesas están tan pegadas que no podías ni hablar sin gritar. Salí con un dolor de cabeza que flipas. No vuelvo, ni aunque me paguen.
Pero espera, he estado investigando y hay comentarios que dicen que el Calar ha tenido su evolución. Algunos dicen que han visto mejoras notables en su servicio y sobre la variedad de aperitivos que ponen al pedir una caña o refresco. Tienen unos aperitivos que están de lujo, y todos dicen que son sabrosos para todos los gustos. Además, el trato del personal y de los dueños es un punto a favor, la amabilidad resalta a mil. La gente está contenta con el lugar, así que tal vez haya esperanza. Vale la pena darle otra oportunidad, al menos.
Sin embargo, también he escuchado que hay a quienes los tratos del servicio no les han convencido. Una chica se quejó de que le tiraban la chaqueta mientras comía y que se sintió dejada de lado porque no le pusieron gazpacho como a los demás. Y eso que le preguntaron al final si lo quería, ¡para qué! El servicio es un factor que puede hacer que te lleves una impresión chunga del sitio. Hay gente que dice que el cocido que le sirvieron no vale 13 euros, y que hay mejores opciones en la zona. La verdad es que yo creo que el ambiente puede ser bastante agobiante a veces.
Pero volviendo a lo que importa, cuando llegas al restaurante te ofrecen una buena variedad de aperitivos al momento de pedir tu bebida. La mayoría dice que están buenos y puedes disfrutar de algo mientras esperas tu comida. Así que, si decides ir, no olvides pedir ese aperitivo, porque parece que es un buen comienzo, al menos.
Cómo describirías el ambiente del restaurante Calar
Y eso no es todo, les tengo que contar sobre el Restaurante El Calar en C. Tertulia, 15, en Villaverde. Si andan buscando un sitio chido para comer, este es el lugar. Aquí la comida está de escándalo. La carta es variada, así que seguro que encuentras algo que te haga agua la boca. Desde tapas hasta platos más elaborados, todo está bien sazonado y presentado.
La atención es otro rollo, de verdad. El personal es muy amable y se nota que les gusta lo que hacen. Te hacen sentir como en casa, ¿sabes? No te dejan con la sensación de que solo eres un cliente más. Te preguntan qué tal está todo y siempre están al tanto de que no te falte de nada. Eso sí que marca la diferencia en una salida a cenar.
Y de la decoración ni hablemos, es un lugar acogedor con ese toque local que te hace sentir parte del barrio. Las luces suaves, el mobiliario cómodo, todo tiene su encanto. Puedes venir a pasar un buen rato con los colegas o a tener una cita sin sentirte incómodo.
En cuanto al ambiente del restaurante, es super relajado pero con ese aire auténtico de la zona. La gente viene aquí a disfrutar, a reír y a disfrutar de una buena comida. No es un sitio pretencioso, así que puedes ir en cualquier plan: con los amigos, en pareja o incluso solo. Simplemente te invita a quedarte un ratito más y disfrutar de la buena onda.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








