Restaurante el Portillón

Restaurante el Portillón

Si te pasas por Navacerrada, no puedes perderte El Portillón. Este restaurante está en P.º de los Españoles, 5, y te lo cuento porque me dejé caer allí el fin de semana y la verdad, fue un acierto total. Fui a desayunar y a comer, y en ambas ocasiones, salí con el estómago feliz. La comida es de alta calidad y la carta tiene un montón de opciones chulas. Además, el local es súper acogedor y hasta cuenta con una terraza cubierta para disfrutar del aire libre.

Si quieres una experiencia de comer en un lugar que respira cocina casera tradicional y brasa, este es tu sitio. Con una calificación de 4.5 de 5 en Restaurant Guru y más de mil reseñas, casi te puedo asegurar que no te vas a arrepentir. Así que, haz una reserva y déjate llevar por lo que ofrecen, porque el ambiente, el servicio y la comida están a otro nivel. ¡No digas que no te lo advertí!

Restaurante el Portillón

Restaurante
⭐Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.930 Reseñas
Dirección: P.º de los Españoles, 5, 28491 Navacerrada, Madrid
Teléfono: 918 56 02 56

Horarios Restaurante el Portillón

DíaHora
lunes19:30–23:00
martes19:30–23:00
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes19:30–23:30
sábado10:30–23:30
domingo10:30–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante el Portillón

Dónde se encuentra el restaurante El Portillón

¡Hey, colegas! Si andáis por Navacerrada y queréis comer como reyes, tenéis que ir al Restaurante El Portillón. Está en P.º de los Españoles, 5, y no es por nada, pero le pongo 5 estrellas. La verdad es que el sitio es una preciosidad, tanto por dentro como por fuera. Tienen una terrazita genial, perfecta para días soleados, así que ya sabéis, no os olvidéis de reservar.

Hablemos de la comida. ¡Vaya manjar! Las tapas que vienen con la consumición están de muerte, y las alcachofas son obligatorias. Pero ojo, lo que de verdad me dejó flipando fue el lomo de buey, en el puntito exacto que lo pedí. No puedo olvidarme del servicio, que es espectacular, los camareros son super atentos y la comida sale rapidísimo. Los postres caseros son para morirse, así que dejad un hueco. El precio ronda entre 20-30 € por persona, que no está nada mal.

Aunque, no todo es un camino de rosas. He oído de algunos que tuvieron una experiencia regular. El pulpo está rico, pero ojo, los trozos son muy pequeños, y el revuelto de bacalao tenía demasiada patata. Pero bueno, las croquetas de boletus y jamón son un acierto seguro. Para cenar, el precio también se mueve entre 20-30 €, así que no está mal si no buscáis un festín.

Si estáis buscando un lugar único y acogedor, El Portillón lo tiene todo. La atención es de 10, la comida en su punto y los platos llegan bien presentados y calentitos. Eva, una de las camareras, se aseguró de que no nos faltara de nada, y eso siempre se agradece. Cada vez que voy salgo con ganas de volver, así que ya sabéis.

Entonces, para responder a la pregunta clave: el Restaurante El Portillón se encuentra en P.º de los Españoles, 5, 28491 Navacerrada, Madrid. ¿A qué esperáis para hacer la reserva? ¡Nos vemos allí!

Qué tipo de cocina ofrece El Portillón

Primero que nada, déjame decirte que El Portillón es una joyita. La primera vez que fuimos a Navacerrada, no teníamos reserva y, aun así, nos atendieron genial. La comida fue un 10/10. Pedimos un solomillo al ajillo que estaba de lujo y un conejo asado que te dejaba sin palabras. Y no te puedes perder las croquetas de rabo de toro y las de cochinillo con manzana, esas son puro espectáculo. Con un gasto de 40-50 euros por persona, lo vivido allí valió cada centavo.

En otra visita, caímos en la tentación del gazpacho, que venía con un mix de verduras para personalizarlo. Delicious y fresquito, ideal para el calor. Pero el verdadero descubrimiento fueron las chuletitas de lechal. Te juro que nunca había probado algo así, estaban increíbles. Y el personal, puro amor, siempre súper atentos y amables. Ideal para ir en pareja, en ese ambiente tranquilo donde puedes hablar sin problemas.

El trato es otro nivel. Aunque tuvimos un detalle con los judiones que estaban un poco pasados y algo salados, las croquetas de cordero y manzana estaban sobre el nivel del mar. Por cierto, el entrecot que pidió mi pareja era de buena calidad, aunque le llegó un pelín menos hecho de lo que le gusta. Aún así, se lo perdonamos porque la atención fue impecable. Eso sí, el vino servía bien, pero me lo trajeron en una copa de agua y no en copa de vino, y a mí eso me toca la fibra.

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece El Portillón? Aquí te lo digo: es una mezcla de cocina tradicional con toques modernos. Puedes encontrar desde lo clásico como el solomillo y el conejo hasta platos más originales como las croquetas que mencioné antes. Así que ya sabes, si estás por Navacerrada, no dejes de pasarte por allí. Te va a encantar.

Qué calificación tiene El Portillón en Restaurant Guru

Si ya has hecho la reservación en Restaurante el Portillón y te estás preguntando qué tal va la cosa, pues aquí te cuento un poco. El sitio es súper acogedor, perfecto para pasar un buen rato con amigos o familia. La atención del personal es realmente top, todos son bien amables y están pendientes de ti. Aunque, si te soy sincero, la comida tiene sus luces y sombras. Las croquetas que probamos estaban frías por dentro y un poco secas, y la verdad es que las chuletillas* no impresionaron en absoluto. Pero ¡ojo!, el solomillo estuvo espectacular, de otro nivel.

El ambiente era bastante chido, con una onda relajada y un ruido moderado que permite hablar sin gritar. Si vas en grupo, ¡genial! El servicio es bastante ágil, así que no vas a esperar mucho por la comida. Eso sí, el precio puede variar, en nuestra visita, la cuenta rondó los 40-50 €, así que hay que estar preparado.

A la gente le ha gustado mucho también el tema de los postres, como la tarta de queso al horno, que parece ser un must. El solomillo de ciervo también se lleva buenos puntos, así que si te gusta probar cosas nuevas, le puedes dar una oportunidad. Pero en general, ten cuidado con algunas raciones que están un poco escasas.

Si vas a Restaurant Guru y miras las calificaciones, verás que el Portillón se va moviendo por ahí con una puntuación un tanto variable. Algunas visitas lo tienen en 3 estrellas, mencionando las decepciones, mientras que otras opiniones brillan con un 5 estrellas, especialmente por el ambiente y la atención. Así que, según la experiencia, ¡te puede salir a suerte!

Es necesario hacer una reserva en El Portillón

Mira, el Restaurante El Portillón en Navacerrada es todo un hallazgo. Ya había estado antes tomando un café al lado de la chimenea, y el ambiente es estupendo. Esta vez reservamos para comer y ¡menuda elección hacíamos! El pulpo a la gallega estaba de muerte, y aunque el solomillo de buey que pidimos no sale bien en la foto (nos pudo el ansia, lo admitimos), estaba para engancharse. El local, el entorno, el servicio, todo de 10. Es un acierto total si estás por la sierra. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

En serio, la comida muy buena, pero la atención es lo que más se agradece, ¡gente relajada que sabe lo que hace! Pedimos lomo de buey de Nebraska y, sin duda, lo recomendamos: muy tierno y sabroso. Hacienda el lomo de buey es el típico plato que te deja con ganas de más. Y aunque el precio ronda los 40-50 € por persona, vale cada euro. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

La decoración también juega un papel aquí, ¡espectacular! La fachada es digna de una foto, y en la terraza, ni te enteras del frío gracias a las estufas. Eso sí, una sugerencia para el equipo: calenten los platos antes de servir la carne, porque, en nuestro caso, se quedó fría. La comida estaba buena, pero eso le quita un poco de gracia. En cuanto al servicio, los camareros son todos simpáticos. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Por otro lado, no todo fue perfecto. Había un par de platos que no daban pie con bola. Pedimos alcachofas confitadas y estaban pasadas, ¡un desastre! Y el conejo a la plancha, mejor no hablar de eso. Te lo cambio por una tosta de queso de cabra, que fue lo mejor. La paletilla también se quedó un poco seca y la tarta de queso fue regulera. Es una pena que un sitio tan bien situado y con un servicio excepcional falle en la comida. Pero hay que reconocer que se portaron genial con las intolerancias de mi pareja.

¿Y sobre las reservas? Sí, es casi obligatorio hacer una. Con lo que se escucha de El Portillón, es mejor asegurarte tu mesa, especialmente los fines de semana. ¡No vaya a ser que te quedes con las ganas!

Qué opciones de comida están disponibles en la carta de El Portillón

Y después de tanto buscar, di con El Portillón y, madre mía, ¡qué descubrimiento! Este restaurante tiene un rollo rústico que te atrapa desde que entras. La atención del personal es de 10, todos son súper agradables y hacen que te sientas como en casa. Y la comida, ¡uf!, raciones generosas y a precios razonables, entre 40-50 € por persona si decides hacer una comida completa. Sin duda, pienso volver porque fue una experiencia muy buena.

Habiendo dicho eso, la comida era exquisita. De las mejores croquetas que he probado en mi vida, las de cochinillo con manzana y las de rabo de toro son simplemente brutales. Además, si te mola compartir, la tabla de jamón y queso está para flipar, y el pan, nada de paquetitos, ¡lo cortan ahí mismo! Aunque fuimos por la noche y pedimos pocas cosas, ya estoy planeando la próxima visita para probar más platos.

Una cosa que me encantó fue el servicio, a pesar de que el sitio estaba a tope, todos los camareros estaban al pie del cañón, amables y atentos, un gustazo. La comida estaba muy bien, especialmente las zamburiñas. Ojo, que son auténticas, nada de esas volandeiras que te cuelan en otros sitios. Las tostadas estaban bien, pero un pelín mejorables en calidad. Defiendo que el ambiente era muy acogedor, un placer haber cenado allí. Los precios de cena rondan entre los 20-30 € por persona, así que la calidad-precio es bastante decentona.

Fuimos en pareja y nos atendieron Santiago y otro chico que eran un amor. Te reciben con un aperitivo de cortesía y aunque el pan de lo pagas, merece la pena. Pedimos media ración de croquetas de rabo de toro y zamburiñas como entrante, y luego, el solomillo de ciervo y el lomo de buey con sus patatas. De postre, la tarta de yogur con mango estaba muy rica y ligera. Además, nos invitaron a unos chupitos al final, genial. Ten en cuenta que para aparcar puede ser un pelín complicado, pero siempre puedes encontrar algo cerca en la Avenida Madrid, solo te lleva 5-7 minutos a pie.

Sobre la carta de El Portillón, tienes opciones bastante variadas. Desde las croquetas en varias versiones hasta zamburiñas, solomillo de ciervo, lomo de buey, y postres como la tarta mencionada. ¡Es un festín, de verdad! Así que, si buscas un buen sitio para comer bien, ¡a gozar se ha dicho!

El restaurante El Portillón tiene opciones para desayunar

Este lugar tiene 5 estrellas por una razón. La otra tarde, fuimos dos parejas con un niño pequeño. Te aconsejo que reserves porque en días festivos se llena hasta las trancas. Comimos en el comedor, que es súper acogedor, pero también tienen una terraza que se ve muy apañada para el buen tiempo. Lo mejor de todo, la comida es de una calidad impresionante y, lo más importante, la relación calidad-precio es difícil de encontrar hoy en día. Yo no puedo dejar de hablar de la brocheta de verduras, ¡espectacular! Y el magret de pato estaba en su punto. Los bacalaos (con esas salsas al pil y al ajo arriero) triunfaron en la mesa, y, por si fuera poco, los postres son caseros, la tarta de arroz con leche es finísima y nada pesada. Sin duda, volveremos.

La experiencia fue fabulosa. El sitio es muy bonito y acogedor. El personal, amable, atento y de muy alta calidad profesional. Nos encantó todo, especialmente la tarta de arroz con leche. Un acierto total. Es de esos sitios donde todo fluye, y da gusto estar, con una comida excelente. Perfecto para una cena con tu gente, esa sensación de estar en un lugar especial.

Primera vez que lo visitamos porque un amigo lo recomendó, y la verdad, no nos decepcionó para nada. El ambiente era acogedor, la carne estaba brutal, y esos camareros eran de los que hacen falta en todos los sitios. Tuvimos la suerte de estar en la última planta, y de verdad, ¡qué profesionales! Había tres camareros para once mesas, cuando lo habitual es ver uno desbordado y sin idea de lo que hace. Un lujo, sin duda volveremos.

La otra noche cenamos y fue todo un acierto. Reservamos el salón de arriba, que es muy íntimo, y el ambiente era fantástico. La camarera era muy buena profesional y realmente amable. Definitivamente, volveré en Navidad porque es un sitio increíble a tan solo 35 minutos de Madrid. Si buscas un lugar chido para desconectar, este es.

Sobre el desayuno, parece que El Portillón no es famoso por eso, ya que la info que tengo no menciona opciones para desayunar. Pero vamos, si vas a disfrutar de lo que hacen para comer o cenar, seguro que encuentras algo ligero para matar el gusanillo. ¡Así que échale un vistazo!

Cómo es el ambiente del restaurante El Portillón

Desde que llegamos al Restaurante El Portillón, nos atrapó la apariencia del local. La atención fue de 10, amables de verdad, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. La comida estuvo deliciosa: la ensalada de pimientos asados tiene que ser un must, y esas gambas al ajillo... ¡madre mía! No pude ni sacar la foto antes de hincarles el diente. Y para rematar la jugada, la tarta de chocolate y naranja estaba para quitarse el sombrero. Al pedir la cuenta, nos sorprendieron con unos chupitos de cortesía, lo que siempre suma. Si estáis por la zona, tened claro que es un sitio que merece la pena.

Hablando de la cena, también dimos con este lugar por pura casualidad. Nos sentamos en la terraza climatizada, que estaba de lujo. La chimenea le daba un toque tan acogedor que no queríamos irnos. La carta es variada y los precios nos parecieron más que correctos. Nos lanzamos a probar varias torradas y un solomillo de buey que estaba que flipas. El servicio fue rapidísimo y muy agradable, tanto el chico como la chica que nos atendieron se lucieron. Vamos, un plan para repetir.

Ahora, si estás pensando en ir a cenar sin reserva, ojo al dato. Si no tienes hecha una, te piden un método de pago para comprometerte. Nosotros decidimos lanzarnos sobre la segura a la 1:30 y tuvimos suerte de que había mesa. En 15 minutillos el lugar se llenó, así que es mejor asegurar. Lo que nos sorprendió un poco fue la cantidad de comida que nos trajeron de golpe: unos entrantes de zamburiñas y crema de calabacín que, aunque buenas, casi nos llenaron antes de probar el plato principal. Y menos mal que fuimos con calma, porque las raciones no son enormes. Pedimos también solomillo de ciervo y chuletitas de lechal, los judiones, de hecho, le hicieron honor a su nombre. De postre, la tarta de arroz con leche fue un acierto total, aunque el flan de queso se quedó en el camino. Los precios son algo elevados, pero la experiencia fue positiva.

En cuanto al ambiente, es muy cálido y acogedor, gracias sobre todo a la terraza con estufa y a la atención del personal. Puede que te cueste un poco aparcar, pero la experiencia dentro compensa eso con creces. Ideal tanto para ir con amigos o en familia, ya que siempre verás a varios niños alrededor.

El Portillón dispone de espacio al aire libre

El Portillón es un sitio al que tienes que ir si estás por Navacerrada. Tienes tapas de la hostia y platos que se llevan la palma, todos hechos con ese toque casero que hace que te sientas como en casa. Si todavía no te has pasado, te estás perdiendo unas bravas que pican lo justo y un pulpo a la gallega que es de otro mundo. Además, no te olvides de probar su carta de vinos, que está súper bien.

El ambiente es bastante tranquilo, perfecto para relajarte después de una caminata por la sierra. Aquí no solo vas a comer, sino que también te puedes echar unas risas con los colegas. El servicio es majo, cercano y rápido, así que no vas a andar esperando un montón. Eso sí, conviene reservar si quieres pillar mesa en fin de semana, que se llena hasta los topes. No te querrás quedar fuera.

Y ya que hablamos de la terraza, pues sí, amigo, El Portillón tiene espacio al aire libre. Así que si el tiempo acompaña, puedes disfrutar de tus platos fuera, tomando el solecito y con unas vistas que flipas. No hay excusas: ya sabes dónde ir para comer rico y pasar un buen rato. ¡Hazte un favor y pégate una vuelta!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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