Restaurante la Villa

Restaurante la Villa

¡Oye, si no has probado el Restaurante La Villa en Av. de la Constitución, 29, El Escorial, ya estás tardando! Este lugar es como ese abrazo cálido de casa, donde el trato amable brilla y te sientes parte de la familia. Con varias generaciones al mando, han estado manteniendo la buena onda gracias a todos vosotros, los clientes de siempre y los nuevos que están por venir. ¡No os perdáis el cocido madrileño más auténtico y esos asados serranos que son un auténtico festín!

Además, aquí la cocina mediterránea y española se lleva la palma. Imagínate disfrutando de un tierno cocido o un sorprendente bacalao que te hará agua la boca. Este restaurante es perfecto para cualquier momento, ya sea un desayuno energético o una cena que te reconforte. ¡Y no olvides los postres! El tiramisú y la milhojas con frambuesa son un must. Así que ya sabes, si buscas un rincón encantador y sabroso en El Escorial, no dudes en reservar tu mesa en La Villa y prepárate para comer como un rey.

Restaurante la Villa

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 569 Reseñas
Dirección: Av. de la Constitución, 29, 28280 El Escorial, Madrid
Teléfono: 918 90 24 14

Página web

facebook.com

Horarios Restaurante la Villa

DíaHora
lunesCerrado
martes10:30–16:30, 19:30–24:00
miércoles10:30–16:30, 19:30–24:00
jueves10:30–16:30, 19:30–24:00
viernes10:30–16:30, 19:30–1:00
sábado10:30–16:30, 19:30–1:00
domingo10:30–16:30, 19:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante la Villa

Dónde se encuentra ubicado el Restaurante La Villa

¡Mira, si no has ido al Restaurante La Villa en Av. de la Constitución, 29, 28280 El Escorial, Madrid, estás tardando! Este sitio es un auténtico hallazgo. Ya lleva colocado en el ranking de mis favoritos desde la primera vez que probé ese cocido madrileño que hacen. Te lo juro, si el resto de la carta está a su altura, lo vas a convertir en tu lugar de referencia sin pensarlo dos veces.

La mano tradicional en sus guisos se nota a la legua. Y el trato, mira, es como de familia, tan cercano que si no te terminas el plato, ¡te regañan! Las cantidades son simplemente abrumadoras, tanto que, si vas con un grupo como el mío de 11, y pides para 8, ¡te sobran platos! Imposible salir de allí con hambre, sus guisos son puro amor. Y no hablemos de los postres caseros, que son de otro planeta, si estás a dieta, ese día vas a recuperar todo lo que has perdido.

Aparte, el ambiente es tal cual de toda la vida, una vibra sencilla pero con mucho corazón. La única pega que le pongo es que está un poco alejado del monasterio, pero vamos, vale la pena el paseo. Ah, y la atención es tan buena que hasta un 4 en servicio se me hace un poco injusto, porque la gente aquí se desvive por ti. En resumen, si buscas un glotón festín a 30-40€, ¡este es tu sitio! ¿Dónde más vas a pillar un cocido no grasiento ni pesado, y salir con una sonrisa y un par de kilos más? Así que ya sabes, ¡dáte la vuelta y ve a La Villa!

Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante La Villa

Así que, volviendo al tema del Restaurante La Villa. La primera vez que fui con mis chicas, salimos bastante contentas. Cuatro estrellas porque el servicio fue rápido y amable, y la comida estaba rica, aunque los platos venían templados. Claro, las croquetas sí estaban a tope de calor, ¡qué bien! Hablando de precios, se mueve en un rango entre 10 y 20 € por persona, así que no está nada mal para una buena comedera.

Después, decidimos repetir la experiencia tres años más tarde. Aunque la memoria nos jugó una mala pasada, debo decir que el cocido sigue siendo una maravilla. La primera cucharada de esa sopa te deja sin palabras, y cuidado con las guindillas y pepinillos, que pueden causar más desastre del que imaginas. Te traen las fuentes de garbanzos, y uno se pregunta si tiene que compartir, pero claro, al final cada uno acaba con su ración entera. Para llorar de felicidad, el cocinero aparece con más garbanzos justo cuando ya estás a punto de rendirte. A todo esto, las natillas y el arroz con leche son el broche perfecto.

Pasando a otras experiencias, esta vez el servicio se topó con un pequeño caos. Tardaron un rato y el camarero no tenía ni idea del menú. Eso sí, después de un rato, la camarera se puso más amable y se disculpó cuando las cosas se calmaron. A ver, el ambiente era bastante distendido, pero si te toca una mesa sucia, pues la cosa se complica. El precio del menú es algo elevado para un día cualquiera, pero al final la comida era abundante y buena.

¿Y el ambiente? Te diría que es bastante acogedor, pero tiene sus altibajos. A veces te sientes en un buen restaurante familiar, mientras que otras puede haber un poco de lío. Sin embargo, las risas y la buena comida hacen que todo valga la pena. ¡Así que ya sabes, anímate y da una vuelta por La Villa!

Cuál es la especialidad del Restaurante La Villa

Y, bueno, hablemos del Restaurante La Villa en El Escorial. La fiabilidad de este lugar ha tenido de todo un poco. Te cuento que hay opiniones bien variadas, pero la verdad es que, según algunos, se están llevando 5 estrellas a lo loco. La gente dice que la comida está exquisita, y eso incluye unas croquetas de rabo de toro que son puro amor. El propietario está dando lo mejor de sí, a pesar de llevar solo dos meses en el negocio, parece que la está rompiendo. El ambiente y el servicio también tienen su parte, ya que lo han calificado muy bien.

Eso sí, hay que ser realistas, no todos han tenido la misma suerte. Algunos se han llevado un chasco al ver que los precios de la carta que tenían online no coincidían con la realidad. Hay quienes disfrutaron de los entrantes, pero se toparon con un chuletón que dejó mucho que desear. O sea, hay gente que dice que era más bien un filete simplón, y no sé tú, pero eso no suena muy bien para un plato así de estrella. La atención del personal parece buena, pero al final, si te sirven comida que no está a la altura, ¿qué importa?

También ha habido quienes lo han pasado fatal. Unos comentarios auténticamente duros sobre la atención y el ambiente, con descripciones que tiran para atrás. El sitio no da buena espina desde afuera, y si la atención es mala, como que no hay motivo para volver. La calidad de la comida no siempre refleja el precio que pagas, así que hay que tener cuidado con eso.

Ahora, si preguntas por la especialidad del Restaurante La Villa, definitivamente están destacando las croquetas de rabo de toro. Aunque no todo el mundo coincida en eso, por lo que dicen así atraen a la gente. Si decides ir, asegúrate de probarlas y contarme qué tal van, porque las opiniones van desde “genial” hasta “no vuelvo más”.

Qué platos típicos se pueden encontrar en el menú del restaurante

Entonces, ya te digo, el Restaurante La Villa tiene su encanto, pero hay que hablar claro: el servicio deja mucho que desear. En mi primera visita, esperamos cerca de media hora para que nos trajeran la carta. Ni una palabra de las camareras. Justo al lado, los nuevos llegaron y ya les estaban sirviendo. Nos sentimos totalmente ignorados, y cuando finalmente pedimos explicaciones, solo nos dieron excusas. Menuda decepción, la verdad. El ambiente es bonito, pero eso no salva la experiencia. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 4.

Ahora, hablemos de lo bueno. Si vuelves o decides probarlo, el cocido está de muerte. Esa es la joya de la casa. Te traen un menú de cocido que incluye postre por 27€, y la porción es enorme. Con un cocido para dos, comes más que suficiente, y la sopa está deliciosa. Aunque es necesario hacer reserva, vale la pena. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4.

Por otro lado, hay quien ha tenido suerte y ha disfrutado de un servicio rapidísimo y amable. Una amiga me dijo que conoció a Sole, que es una camarera que te hace sentir en casa. Ella se encargó de que se sintieran bien atendidos. Y claro, la comida casera es súper rica, con unas porciones generosas. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Pero no todo es perfecto. En una visita, el revuelto de ajetes llegó con las gambas quemadas, y el entrecot ¡ni siquiera le preguntaron el punto! Si sabes que está mal, no lo saques. Por eso, cuando pidas algo, asegúrate de que esté bien hecho. La gente suele decir que hay sitios mejores por un par de euros más. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.

Ahora, hablando de platos típicos, en el menú de La Villa destacarás el cocido madrileño, que es lo que más recomiendan, además de los judiones de la granja con matanza. Lo bueno es que, aunque a veces fallan, hay opciones ricas por ahí, y puedes llenarte por un precio razonable.

El Restaurante La Villa es adecuado para todas las comidas del día

Si te pones a buscar un sitio en El Escorial para merendar, Restaurante La Villa es una opción que vale la pena. Ya sabes, está alejado del bullicio del Monasterio, lo que se agradece un montón. Te sientas en la terraza exterior y puedes disfrutar de unas vistas tranquilas. La otra vez, probé la tartaleta de manzana, ¡deliciosa y jugosa! Mi mujer se decantó por la empanada de atún, que estaba también de rechupete. El servicio fue rápido y bien majo, así que nos llevamos una grata impresión antes de saltar al tren hacia Madrid.

Y ya que estamos hablando de comida, hay que destacar el cocido, que está tremendo. Tuve la suerte de hablar con el cocinero y, la verdad, se nota que le pone cariño a lo que hace. Además, Belén, que nos atendió, se notaba que disfrutaba de su trabajo, lo que siempre se agradece, incluso con la mascarilla puesta. Este sitio tiene un 5 estrellas en comida y otro tanto en servicio. De verdad, te da gusto que te atiendan con buena onda.

El cocido no solo es sabroso, sino que también es abundante, con todos los avíos y una sopa que te calienta el alma. Y lo mejor de todo, el precio está bastante bien. El personal te recomienda vino y, si no te gusta, no hay problema en cambiarlo. Eso da buena vibra, ¿sabes? Aparte de eso, tienen varios comedores y terrazas, así que es buena idea reservar con anticipación.

Aunque también hay que ser honestos: no todo es perfecto. He escuchado que a veces anuncian el cocido para los festivos pero, si no lo pides con tiempo, te quedas con las ganas. El local puede parecer un poco antiguo y los baños están para mejorar, no vamos a engañarnos. Pero si estás justo por la zona y no buscas nada lujoso, su comida tiene lo suyo, aunque hay algunos platos que dejan que desear.

Y en resumen, ¿es La Villa adecuado para todas las comidas del día? Depende. Si buscas un buen cocido o una merienda rica y relajada, sin duda, sí. Para cenas o algo más formal, tal vez busques otras opciones donde la experiencia sea más redonda.

Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante La Villa

Mira, si buscas un lugar con 5 estrellas, tienes que probar el Restaurante La Villa en El Escorial. Te hablo en serio, es un sitio entrañable donde el servicio es magnífico. La última vez que fuimos, nos metimos un cocido completo que estaba espectacular y, lo mejor de todo, no te vacía el bolsillo. Por unos 30-40 € por persona, comes de lujo.

Te cuento que ya he ido varias veces, y cada vez que pido el cocido, me deja flipando. Es la cuarta vez que repito, y si buscas un buen cocido en Madrid, aquí es donde tienes que estar. Y no solo eso, la primera vez probamos una paella gloriosa que también estaba para quitarse el sombrero. Así que asegúrate de llevar a tus amigos, porque ¡esto es un exitazo!

Las raciones también son bastante generosas. Lo que viene siendo una buena opción para compartir, ya que tienes desde croquetas hasta pulpo y la merluza a la plancha es otro nivel. Aunque hay que admitir que, si vas a por mollejas, podrían estar un poco más limpias, pero el sabor tira de espaldas. Y los postres, aunque la presentación no sea su fuerte, ¡buenísimos!

Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un buen rato comiendo, no dudes en hacer una parada ahí.

Qué recomendaciones hay para postres en el Restaurante La Villa

La Villa es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por El Escorial. Este restaurante emblemático de la sierra tiene una calidad de menú del día que flipas, y todo a un precio moderado, entre 10 y 20 euros. El personal es un encanto, siempre con una sonrisa y listos para ayudarte. No hay mejor plan que disfrutar de un buen cocido madrileño o unos judiones de la Granja con matanza. ¡Un clásico que siempre triunfa!

Recuerdo una vez que estuvimos allí después de una visita al Tanatonio. Nos cogió la hora tardía y la mayoría de los sitios ya habían cerrado sus cocinas. Fue un alivio cuando este chaval que estaba solo nos atendió y nos preparó unas gambas con gabardina, morcilla y unos huevos con patatas que estaban brutales. En esos momentos de hambre, la comida sabe mil veces mejor, y la atención fue de diez. Un auténtico salvavidas ese día, se lo agradecimos un montón.

Si decides pasarte un día entre semana, no dudes en pedir el menú que es simplemente excelente. La variedad es impresionante y el trato al cliente hace que te sientas en casa. Desde el cocido hasta las croquetas de rabo de toro, cada bocado es un festín. Y si eres de los que celebran todo tipo de eventos, este lugar es perfecto, cumpleaños, comuniones… ¡lo que sea! Los dueños son la caña, siempre atentos y profesionales, lo que hace que volver sea casi una obligación.

Y ya que hablamos de comida, no te olvides de los postres. La tartaleta de manzana con café con leche es una deliciosa manera de cerrar la comida, pero también hay croquetones de rabo de toro que son de otro mundo. Si buscas algo dulce para rematar, este es tu sitio. Así que ya sabes, ¡la próxima vez que estés por allí, La Villa es la parada obligatoria!

El restaurante es apto para familias y grupos

Tío, tienes que escucharme sobre Restaurante la Villa en El Escorial. Fui con la familia y debo decir que la comida estaba estupenda. O sea, el sabor y la cantidad, ¡todo un acierto! Pero ahí viene la parte chunga. Uno de los motivos por los que elegimos este sitio fue porque prometían un "menú infantil", y claro, ¡fuimos con tres críos! Pero sorpresa, sorpresa, no tenían un menú para ellos. No sé si era porque era festivo, pero lo cierto es que al final tuvimos que improvisar. Algo que no mola, porque si lo dicen en Google, al menos deberían tenerlo, ¿no?

Ah, y otra cosa que me dejó un poco cortado fue que no tenían leche sin lactosa. Con la cantidad de gente que la consume hoy en día, pensaba que sería un básico. Así que ahí estábamos, mil opciones en el menú, pero los peques y algunos adultos se quedaron con las ganas de su café con leche. La comida, de diez, pero el servicio quedó a medio gas, un 3. No porque fueran mal educados ni nada, pero se notaba que les faltaba un poco de organización. Y el ambiente tampoco ayudó mucho, un 3 también. El lugar es tranquilo, pero podría ser un poco más acogedor.

Entonces, ¿es la Villa un sitio apto para familias y grupos? Pues, en parte sí. La comida que sirven es buena y los platos son contundentes, lo cual es genial para compartir. Pero, si vas con niños y tienes en mente que va a haber un menú para ellos, es mejor que lo pienses dos veces. Así que, si no te importa que haya que adaptarse un poco, puedes pasarla bien. Pero lleva un plan B por si las moscas.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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