Restaurante Rincón Castellano

Restaurante Rincón Castellano

Si andas por Alcorcón, tienes que darte una vuelta por el Restaurante Rincón Castellano en C. de la Canaleja. Este lugar es una joyita si te mola la comida castellana, con platos que te van a hacer recordar esos sabores caseros de toda la vida. Además, tienen un menú de 8 opciones y varias bebidas en la carta, así que no te quedas con hambre, ¡eso es seguro! El ambiente es super acogedor y puedes cenar al aire libre o en el interior, ¡más cómodo imposible!

Lo mejor de todo es que el servicio es rápido y eficiente, ideal para esos días que andas con prisa pero quieres comer bien. Te recomiendo empezar con un café cortado que está brutalisimo. No tienes problema para encontrarlo, ya que está bien ubicado y hasta en hora punta se llega fácil. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde la carne sale jugosa y al punto, dale un toque a este rincón, ¡no te va a decepcionar!

Restaurante Rincón Castellano

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.960 Reseñas
Dirección: C. de la Canaleja, 28925 Alcorcón, Madrid
Teléfono: 916 11 04 06

Página web

bit.ly

Horarios Restaurante Rincón Castellano

DíaHora
lunes9:30–17:00, 20:00–24:00
martes9:30–17:00, 20:00–24:00
miércoles9:30–17:00, 20:00–24:00
jueves9:30–17:00, 20:00–24:00
viernes9:30–17:00, 20:00–1:00
sábado9:30–17:00, 20:00–1:00
domingo9:30–17:00, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Rincón Castellano

Dónde se encuentra el Restaurante Rincón Castellano

¡Tío, el Restaurante Rincón Castellano es un muy buen hallazgo! Está en C. de la Canaleja, 28925 Alcorcón, Madrid, y te tengo que decir que tienen una gran terraza de arena que está bastante fresca. Si decides ir un fin de semana, reserva con antelación, porque se llena hasta los topes. El servicio es bastante rápido, así que no te quedas ahí esperando eternamente. La comida está bien, aunque para mi gusto los precios son un poco altos para lo que ofrecen. Pero, si no te importa soltar entre 10 y 20 euros por persona, está bien.

Hemos tenido puros altos y bajos. La primera vez que fuimos, las expectativas estaban por las nubes y, aunque el lugar está decente, lo sentí un bar normal y corriente. Los espetos son brutales, pero el lagarto estaba cargado de grasa y un pelín duro. Las croquetas, la verdad, un poco quemadas y sin mucho que destacar. Eso sí, los camareros son unos cracks, muy amables. Toma nota: si no haces reserva, espera unos 10-15 minutos, y si no, te quedas sin mesa. La cuenta para cuatro personas salió unos 80€, así que ten cuidado porque pagas más por el ambiente que por la comida.

Pero no todo es malo. En otra visita la comida estaba muy variada y gustosa, aunque me parece una locura que te cobren 14€ por 9 sardinas normales. Las braviolis también me parecieron caras por el tamaño, pero, en general, estos tíos tienen un servicio que se lleva un 5 de mi parte. Así que si quieres un buen ambiente y comida bastante rica, dale una oportunidad.

Por último, para los despistados que se pregunten "¿dónde está el Restaurante Rincón Castellano?", ya sabes que está en C. de la Canaleja, 28925 Alcorcón, Madrid. ¡A disfrutar, y no olvides hacer tu reserva!

Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Rincón Castellano

Otra cosa que te tengo que contar del Restaurante Rincón Castellano. En cuanto entras, te das cuenta de que el sitio es enorme, como una verdadera “playa” de arena gruesa, y las vistas a la A5 son, bueno, más bien curiosas. En primavera y verano, ese aire libre debe ser un peazo de chollo, ¡aunque las mesas y sillas parecen sacadas de un chiringuito! Vamos, que si le metieran un poco de decoración al espacio, podrían hacer magia. Por cierto, si eres de esos que comen en manada, este es el lugar perfecto para grupos grandes, sin duda.

La comida está bastante buena, eso no se puede negar. Tienen una brasa que se la recomiendo a cualquiera, si te gusta la carne o el pescado, aquí lo hacen fresco y bien cocinado. Mis amigos y yo probamos las croquetas y a uno de ellos le dieron 6 estrellas por lo ricas que salieron. Pero, ojo, los precios son un pelín altos para lo que te ofrecen. Las patatas braviolis son una risa, casi 15 euros y te traen una ración que no llena nada. Me dejaron con ganas, y encima, parece que se acabaron las de corte tradicional y nos trajeron patatas bastón.

Del tema del servicio, poco que decir, son bastante rápidos y profesionales. Eso se nota, te atienden pronto y bien. Aunque, ya te digo, una vez tuvimos un pequeño incidente con las copas de vino que estaban sucias, y el camarero ni corto ni perezoso nos dijo que todas estaban igual. Al final las trajo limpias, pero confirma que el cuidado de la limpieza no es precisamente su punto fuerte. El ambiente es moderado, ni muy alto ni muy bajo, lo suficiente para poder mantener una conversación sin gritar.

Hablando de la comida que ofrecen, van muy a lo castellano: buenas carnes y pescados a la brasa, aperitivos clásicos, y en general, son variados. Así que, si estás buscando un lugar para pasarla bien con amigos y disfrutar de un buen plato, el Rincón Castellano puede ser una opción, aunque lleves tu tarjeta lista porque aquí la comida vale, pero bien comida.

Cuántas opciones hay en el menú del restaurante

Mira, si estás buscando un sitio donde se coma bien y a gusto, el Rincón Castellano es una opción de 5 estrellas. Tienen una terraza genial, ideal para disfrutar del buen clima mientras le das a la carne de parrilla, que, te lo digo yo, es top. Además, la atención es brutal, Ana Belén y sus compañeros saben lo que hacen. Ya hemos vuelto varias veces, y es que es el sitio perfecto para ir con los peques.

Hablemos de los niños. Aquí tienen una cancha de arena de playa donde pueden correr y jugar sin parar. Eso sí, asegúrate de llevarte 40-50 € por persona porque la calidad se paga, aunque la experiencia vale cada céntimo. El ambiente es tranquilo y moderado, con un buen rollo que te invita a quedarte un rato más. Y lo mejor, ¡un montón de plazas de aparcamiento gratuitas!

La verdad, los precios un pelín altos los últimos años, pero mira, una vez al año no hace daño. Si vas en grupo, mejor, porque tienen buena capacidad y la comida, como el espeto de calamar, está que flipas. Aunque hay que reconocer que han subido un poco los precios, la comida sigue valiendo la pena.

Sobre el menú, hay un montón de opciones riquísimas que van desde las sardinas hasta la ensalada de tomate con atún y aguacate. De verdad, no te lo pienses, sal a disfrutar del buen comer y la buena compañía.

Ofrece el restaurante opciones de bebida

Y mira, si estás buscando un sitio que te dé gusto a la vista y al paladar, Rincón Castellano es el lugar. 5 estrellas de pura calidad. Los peques lo flipan en el chiringuito de la piscina, y tú te vas a sentir como un rey con la atención de Aída, que siempre está al pie del cañón. Y no olvides probar los bocadillos de Carolina, son un gustazo que quita el sentido en verano. ¡Gracias por ese gran servicio!

No sé si te has dado cuenta ya, pero la calidad y cantidad de sus raciones es una locura. 4 estrellas para ellos porque, honestamente, pagamos un pelín más de lo que estamos acostumbrados, pero salimos con la pancita llena y sonriendo. Cada vez que volvemos, como esta última, la calidad sigue intacta, y Ana es un encanto. Comerte unos espetos en Madrid es algo que no tiene precio. La relación calidad/precio es para hacerle la ola. ️

La comida está de diez, especialmente si eres fan de la parrilla. Expetos y platos abundantes a buen precio, de 20-30 € por persona, ya te digo. Ah, y si vas en grupo, perfecto, aquí hay espacio de sobra. Además, el ruido es moderado, así que puedes charlar a gusto. Y si vas a la terraza, con arena y fresquito, es un plus. Nuestro camarero Alfredo fue super rápido y amable, genial cuando quieres disfrutar. Las sardinas y el tomate están brutales.

Claro, no todo ha sido un sueño. Tuvimos una experiencia un poco decepcionante alguna vez: pedimos chorizo y morcilla, y nos metieron algunas porciones ridículas. Y que te trate un camarero con ironía, pues tampoco lo veo bien. Pero bueno, es lo que hay en algunos sitios. Sin embargo, en general, la carne a la brasa y los espetos fueron un acierto.

Ah, y para que sepas, sí, ofrecen opciones de bebida. Así que no tienes que preocuparte por quedarte seco mientras disfrutas de la comida. ¡A disfrutar!

Es necesario hacer una reserva para cenar en el restaurante

Vale, sigamos. El Restaurante Rincón Castellano tiene esa vibra que se siente desde que entras, con un ambiente agradable y sin esperar mil horas para que te atiendan. Reservamos y cuando llegamos, nos atendieron rápido. Eso sí, era un poco caloroso porque el lugar estaba vacío y no nos ofrecieron un sitio más fresco. Menos mal que las sardinas y las patatas estaban de lujo, recién hechas y con un sabor que calienta el alma. Ah, y el helado, ¡madre mía, no te lo pierdas! La camarera fue un encanto, siempre atenta, ni pesada ni nada.

¿Y de precios qué? Te hablo de 30-40€ por persona, que es bastante razonable para lo que recibes. La comida arrebata: le doy un 5 de nota, el servicio un 4 y el ambiente otro 4. Las sardinas al espeto son el plato estrella, si te gusta el marisco, tienes que probarlo. Con respecto al aparcamiento, hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito, un plus total.

Hay que decir que esta ha sido una cuenta pendiente para muchos, y la verdad, ¡no defraudó! El servicio estuvo de 10, gracias a gente como Marcelo, que realmente hace la diferencia. Los precios siguen en la línea de 30-40€, pero la experiencia y el sabor hacen que valga la pena. También me gustó que el ruido era bajo, así que puedes charlar tranquilamente.

Y no olvides la terraza, ideal para una noche de verano. La ensalada de queso de cabra te deja impresionado por el tamaño y el entrecot a la brasa, se deshace en la boca. Todo en la línea de 20-30€ por persona, ¡una ganga! Además, es un sitio donde pueden ir los peques y hay acceso para sillas de ruedas.

Ahora, si te preguntas si es necesario hacer reserva para cenar, la respuesta es que, aunque no hay espera y suelen tener plazas, siempre es recomendable hacer una reserva para asegurarte de tener tu mesa lista. Mejor prevenir que lamentar, ¿verdad?

Cuál es el ambiente del Restaurante Rincón Castellano

Mira, si estás buscando un lugar donde comer bien y pasarla chido, el Restaurante Rincón Castellano en C. de la Canaleja, 28925 Alcorcón es el sitio ideal. La última vez que fui, me topé con el chiringuito de la piscina y, déjame decirte, los bocadillos están de locos. Les doy un 9 de 10. Y la camarera, la guapa Aida, ¡qué decir! Siempre con una sonrisa, a pesar de la faena que tenía. Su atención fue genial, así que gracias, Aida, por hacer la experiencia aún mejor. ¡Volveré!

Fui a cenar con unos amigos y la comida nos sorprendió para bien. Lo que hacen a la brasa es otro nivel. Las sardinas, la carne, los chorizos y la morcilla estaban espectaculares. Las ensaladas también estaban muy bien elaboradas. Y para rematar, los helados eran buenísimos. La atención fue de 10, gracias a Marcelo, que nos trató con un buen rollo y mucha profesionalidad. Así, con este servicio, la próxima vez no dudo en volver.

Aunque no todo fue perfecto. En una cena familiar de 14 personas, las costillas llegaron carbonizadas y muy difíciles de comer. Pero ahí estaba Ana, que nos atendió de maravilla, logrando que al final de la noche saliéramos contentos. Punto para ella, que se portó de 10 incluso en medio del lío. Y ojo, la comida en general estuvo bien, así que no voy a dejar que un fallo me eche para atrás.

Además, si reservas, la atención es rápida, lo cual se agradece porque a veces hay bastante gente. La relación calidad-precio es increíble, entre 10 y 20 € por persona. Los camareros, como Ana y Miguel, son un verdadero lujo, y eso siempre cuenta. Y si piensas en ir en verano, la terraza de verano es perfecta para grupos y familias, y la comida a la brasa siempre es un hit.

En cuanto al ambiente del Restaurante Rincón Castellano, hay un buen rollo que se siente en el aire. Ideal para grupos y familias, con un nivel de ruido alto, pero puedes conversar sin problemas. Tienen un parking amplio y gratuito, así que no hay excusas para no ir. Además, es accesible para todos.

Puedo cenar al aire libre en el restaurante

Ya te digo, el Restaurante Rincón Castellano en Alcorcón está a un nivel que flipas. 5 estrellas y hemos ido un par de veces. La comida está genial, ni te cuento. Aunque hubo una vez que una chica nos atendió sin hacer mucho ruido, Ana fue una maravilla. Super profesional, educada y encantadora. El único pero fue que otra camarera no nos miraba ni a la cara, y eso te saca un poco de contexto. Pero bueno, la experiencia ha sido excelente de todos modos.

Sin embargo, no todo es color de rosa. He escuchado que algunos han tenido una desilusión ahí. A un amigo le pasó: el chuletón de 600 gramos era más bien medio incomestible, y por el precio, esperaba más. Además, los chorizos son del tamaño de un dedo pequeño y a casi 5 euros, y las sardinas, ni de lejos las malagueñas que te esperas. Y ya te digo, la vajilla sucia y el suelo lleno de trastos no te dejan una buena impresión. Si lo arreglaran con nada, podría ser un lugar de 10.

A mí me encanta el ambiente, aunque a veces un sábado por la noche parece una boda, todo el mundo hablando a la vez. ¿Caros? Un poco, la verdad, pero el servicio es muy rápido y los camareros, un 10. Eso sí, no hay que hacer reservas y tampoco hay que esperar para sentarse, lo que siempre es un plus. En general, ¿cuánto te gastas? Entre 30 y 40 € por persona, pero hay días que puedes comer rico por 20-30 €.

Y sí, la respuesta a "¿Puedo cenar al aire libre en el restaurante?" es , tienes que probar su zona exterior en verano, un planazo. Perfecto para compartir platos entre colegas y disfrutar del buen rollo. Si te gustan los espetos, la morcilla o el revuelto de patatas con huevos, este sitio es para ti. Gran parking público, así que no te preocupes por el coche.

Qué tipo de servicio puedo esperar en el Restaurante Rincón Castellano

Ya te digo, si buscas un sitio para cenar con los amigos, el Restaurante Rincón Castellano es un buen plan. Está a la entrada del polideportivo la Canaleja, así que no hay excusas para no ir. La última vez que fui, el sábado pasado, ¡me llevé una grata sorpresa! La comida estaba muy rica y el servicio fue rápido y esmerado, un 10. Eso sí, el tiempo no acompañó, porque se puso a llover y no pudimos disfrutar de la terraza. Una pena, porque tengo claro que ahí es donde hay que comer. El local interior estaba un poco ruidoso, así que hablamos con esfuerzo.

Tienes que probar los espetos, son una delicia. Para que te hagas una idea, los hacen en una barquita, como en la playa. Y ya que estamos, las croquetas caseras siempre son un básico que no falla. No pienso repetir el cachopo, que la última vez me dio mucha pena con la carne llena de hebras y difícil de masticar. La paella también me decepcionó un poco, pero la entraña sí que es de otro planeta, ¡brutal! Y la atención es de calidad: siempre hay algún camarero como Marcelo, que hace que todo sea más fácil.

El ambiente es lo que más me gusta, con esa terraza inmensa ideal para ir con niños o grupos, y ni lo pienses, hay plazas de aparcamiento gratuitas alrededor. Así que olvídate del estrés, que aquí tienes espacio de sobra. La única cosa a tener en cuenta es que, aunque la comida tiene buena calidad, a veces sientes que las raciones son un poco justas para lo que pagas. Pero por lo general, el precio ronda entre 20-30 € por persona, que no está mal.

Ahora, si te preguntas qué tipo de servicio puedes esperar en el Restaurante Rincón Castellano, te digo que es excelente. Cuentan con un personal súper atento como Marcelo, que realmente se esfuerza en hacer que la experiencia sea top. Además, si vas en grupo o con peques, el sitio es perfecto: hay espacio, hacen reservas y cuentan con acceso para sillas de ruedas. En resumen, ¡una combinación ganadora para una buena cena!

Qué me recomiendan empezar a beber en el restaurante

Mira, el Restaurante Rincón Castellano es un sitio que no te puedes perder si estás por Alcorcón. No estoy diciendo que sea barato, porque los precios son un poco más altos de lo normal, pero vale la pena. Las patatas y espetos son una locura, te lo juro. Te sientas y enseguida sientes que se te hace agua la boca solo con mirar el menú. La comida es muy rica y eso no se puede negar.

El ambiente es bastante agradable, y la atención de los camareros es de las que se agradecen. Ah, y una cosa curiosa: vi a una recepcionista decirle a una niña que si se comía todo le iba a regalar un helado, y luego se quedó callada como si nada. No sé si estaba bromeando o qué, pero eso me pareció un poco raro, ¿no? En fin, el sitio tiene bajo nivel de ruido, así que puedes charlar sin problemas. Además, si vas en grupo de 3 a 4 personas, seguro que no esperas mucho para que te sirvan.

El domingo estuvo genial, nos metimos unas ensaladas frescas y esos espetos de los que te hablo, ¡riquísimos! La paella estaba buena, pero no me voló la cabeza, solo correcta. Pero lo mejor fue el entorno: hay mucho espacio entre las mesas y puedes comer al aire libre, que eso se agradece. La atención de Ana, nuestra camarera, fue de 10. Si tuviese un área de juegos para los niños con columpios, sería brutal.

¿Y qué se bebe ahí? Te recomendaría empezar con una cerveza fresquita o quizás una copa de vino, que creo que van de lujo con esos espetos. Pero si quieres algo más fresco, un tinto de verano tampoco está nada mal. ¡Probar eso al inicio es un buen plan!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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