Restaurante Santa María

Restaurante Santa María

Si buscas un sitio donde desconectar y disfrutar de buena comida, Restaurante Santa María es el lugar ideal. Está en C. Rey Juan Carlos I, 29, Santa María de la Alameda, y lo mejor es que tiene una terraza chulísima con vistas y es supertranquilo, perfecto para echar un buen rato. Además, el aparcamiento es un paseo, así que olvídate de dar mil vueltas para encontrar dónde dejar el coche.

La atención aquí es de 10, sobre todo si le preguntas a Pablo por recomendaciones. Este tío es un crack con los vinos y sabe lo que hace con la carta. Su menú tiene de todo: carnes a la brasa, pescado delicioso y platos tradicionales bien elaborados. Con más de 100 años de tradición, aquí la comida es artesana y de calidad top, así que ya tienes un plan perfecto para una buena comida entre colegas o en pareja. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Santa María

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 787 Reseñas
Dirección: C. Rey Juan Carlos I, 29, 28296 Santa María de la Alameda, Madrid
Teléfono: 918 99 90 06

Horarios Restaurante Santa María

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles11:00–17:00
jueves11:00–17:00, 20:00–24:00
viernes11:00–17:00, 20:00–24:00
sábado11:00–17:00, 20:00–24:00
domingo11:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Santa María

Dónde se encuentra el Restaurante Santa María

Si buscas un enclave gastronómico que se sienta como un hogar, no te pierdas el Restaurante Santa María. Está en C. Rey Juan Carlos I, 29, 28296 Santa María de la Alameda, Madrid, y, créeme, llegas después de dejar a un lado sitios increíbles como la silla de Felipe II y el mirador de Angel Nieto. Es un lugar que tiene 5 estrellas por una razón, amigos. La comida aquí es excelente, los boletus con corona de llena y el cabrito son de otro planeta. Y ni hablemos de los postres: la tarta de queso de oveja y la tarta de limón son imperdibles. ¿Te imaginas cerrar un día perfecto con eso? ¡Es el culmen de la experiencia!

La magia de este sitio también está en la calidad de lo que sirven. Con más de un siglo de tradición, cada plato está cuidado y mimado como debe ser, ¡sin trampa ni cartón! Tienen un ambiente natural impresionante, y todo lo que he probado tiene un sabor que te hará querer repetir. Si te decides a visitarlo, prepara unos 30-40 € por persona. Pero cada euro vale la pena cuando pruebas esos platos grandes como la paletilla de cabrito asado o el soufflé de chocolate. Además, el lugar tiene muchas plazas libres para aparcar, así que olvídate de dar vueltas buscando un sitio.

Si te animas a cenar con amigos, ¡no hay duda de que lo vas a disfrutar! Hemos estado un grupo y salimos encantados. La atención es top y, después de haber probado su terraza para una cerveza, ahora soy fan de su comida. Vas a querer quedarte un buen rato y disfrutar de todo lo que ofrecen. Así que, ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Santa María, solo tienes que acercarte a C. Rey Juan Carlos I, 29 en Santa María de la Alameda. ¡Te vas a quedar con ganas de volver!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Si estás buscando un sitio donde comer bien de verdad, el Restaurante Santa María es la opción que necesitas. Con 4 estrellas y un montón de buenas reseñas, se lo han ganado a pulso. Tiene una carta variada, así que no te aburres y siempre hay algo que te llama la atención. La atención del personal es increíble, te sienten y te hacen sentir como en casa. Todo lo que probamos estaba más que bueno, pero lo que realmente te dejará en la gloria son, sin duda, los postres. ¡No te los puedes perder! Volveré sin duda, ¡es muy recomendable!

Ya si hablamos de la historia, ¡es de traca! La tercera generación de la misma familia dirigiendo el lugar, y eso se nota en la calidad. Cada plato está pensado para que disfrutes. El chef Pablo y su padre nos atendieron de lujo, como solo saben hacerlo en familia. Si quieres comer bien, este es el sitio. En cuanto al precio, no es una locura, entre 30 y 40 € por persona y sales mega satisfecho. Ah, y el ambiente es super tranquilo, así que ni te preocupes por el ruido.

El local tiene un rollo muy agradable, con un buen servicio, rápido y atento. Te recomiendo el cabrito, está jugoso y en su punto, y las patatas revolconas son de otro mundo, ¡espectaculares! Si andas buscando algo sin gluten, no hay problema, porque tienen cerveza sin gluten. Y en verano la terraza es una gozada, y si no, siempre hay plaza para aparcar por la calle de forma gratuita.

Ya para cerrar con broche de oro, la comida es simplemente espectacular. Desde los boletos con foie hasta el asado de cabrito, todo es un festín. Y los postres... ¡increíbles! Si no has probado el milhojas de crema con helado de fresón, no sabes lo que te pierdes. Todo esto lo puedes encontrar en C. Rey Juan Carlos I, 29, 28296 Santa María de la Alameda, Madrid. Así que ya sabes, ¡apunta la dirección y no te lo pienses más!

El Restaurante Santa María tiene terraza

Y mira, no es la primera vez que vamos al Restaurante Santa María. ¡Es un sitio donde siempre te tratan como de la familia! Es una familia muy amable con una verdadera vocación por la hostelería. ¡Ya van por la cuarta generación! El servicio es brutal, te explican todos los platos y te asesoran en lo que necesites, algo que, sinceramente, hoy en día se está perdiendo. Todos los platos son caseros y de calidad excelente. Si vas, no te puedes perder las alcachofas. Y oh, cualquier carne o pescado es una apuesta segura. Para el postre, la milhojas con helado de fresón es un must.

Hablando de comida, ¡está brutal! Todo está buenísimo, y la relación calidad-precio es bastante buena. Asegúrate de reservar el cabrito porque es un verdadero manjar. Los precios rondan entre 40 y 50 euros por persona, que teniendo en cuenta la cantidad y sabor, vale cada céntimo. Y todo esto en un ambiente que es puro amor: sin ruido, tranquilo, ideal para relajarte. Aquí puedes ir solo, en pareja, en grupo de 3 o 4, ¡o hasta de 5 a 8!

Ojo, que si te decide probar el sitio, ¡no olvides hacer tu reserva! Además, tienen varias zonas para elegir: comedor interior, bar, patio o terraza exterior, y hasta asientos en la barra. Si quieres impresionar a alguien o simplemente disfrutar de buena comida, este es el lugar. Y sí, para responder a la pregunta que te ronda: sí, el Restaurante Santa María tiene terraza. Cenar al aire libre con esa comida deliciosa es una experiencia que no querrás perderte.

Cómo es la terraza del Restaurante Santa María

La terraza del Restaurante Santa María es un auténtico oasis, perfecta para escapar del estrés de la capital. Tiene un ambiente súper tranquilo, ideal para esos días en que quieres relajarte. Imagina disfrutar de un buen platico y una copa de vino mientras respiras aire fresco. Es el sitio donde te puedes olvidar del mundo. Además, con un aforo en el interior al 40% y las mesas separadas a más de un metro y medio, nunca te sentirás apretado.

Hablando de la comida, si buscas algo de cocina tradicional, este lugar no te decepciona. Tienen unos platos que son pura delicia, como las flores de alcachofa y la morcilla, que siempre están de muerte. Aunque esta vez la pata de cabrito no estuvo tan bien, sigue siendo uno de los reyes del menú. Y si puedes, prueba las patatas revolconas y, cuando hay, las corujas o pamplinas. Con pan y unas cervezas antes de que llegue la comida, acabas pagando unos 31€ p/p. El menú degustación también está en la jugada por 35€ con bebida y café incluido. ¡Una pasada!

El trato es de diez, siempre cercano y amable. Es un placer comer allí y, de verdad, he recomendado este sitio a montón de gente. Conservan esos detalles que hacen que parezca que nada ha cambiado. Saldrás encantado, y si no, algo estás haciendo mal. Así que, si te animas a dar un paseo hasta la Cascada del Hornillo después de comer, mejor que mejor. ¡Un planazo!

Es fácil encontrar aparcamiento cerca del restaurante

Hoy descubrimos el Restaurante Santa María y, ¡vaya joya! Estaba justo en la C. Rey Juan Carlos I, 29, en Santa María de la Alameda. Guiados por la app, nos dejamos llevar y no me arrepiento. Desde que entramos, el trato fue super cordial y el personal se notaba muy atento. La vibra ya se sentía buena nada más entrar.

Ahora lo que todos quieren saber: ¡la comida! Hacía tiempo que no probaba algo tan rico. La carta es amplia y con platos que se notan hechos en casa. Pedimos unos entrantes de crema de calabaza con queso de cabra (buenísima), sopa de cocido, y esas patatas revolconas que son obligatorias. El cabrito al horno estaba bien, aunque un pelín más aceitoso de lo que me gusta. Pero nada que arruine el festín. Y ni hablar de los postres: la milhojas de crema con helado de fresón natural simplemente me dejó sin palabras.

Al final, salimos encantados y, aunque el precio esté un poco por arriba de lo esperado, definitivamente vale la pena. 40-50€ por persona y ni un arrepentimiento. Es uno de esos lugares que necesitas en tu agenda para volver, porque estaba lleno de encanto y magia.

Y sobre el tema del aparcamiento, en el pueblo no se complica tanto. Hay opciones, así que no te preocupes demasiado por eso. Al final, es un plan súper accesible. Así que ya sabes, para comer, cenar o celebrar algo, el Restaurante Santa María es sin duda el mejor lugar en la zona.

Qué tipo de comida se ofrece en el menú del Restaurante Santa María

Entonces, si estás buscando un lugar que sepa a gloria, Restaurante Santa María es la movida que tienes que probar. Cinco estrellas bien merecidas, te lo digo. El sitio es un auténtico chill out, con una terracita al sol que te invita a quedarte más de la cuenta. La variedad en el menú es brutal: el pisto de la abuela es una explosión de sabor, los corazones de alcachofa con esa emulsión de mostaza que te vuelves loco y, por supuesto, las chuletillas de cabrito que son una delicia pura. De postre, no te olvides de la tarta de manzana, que te dejará en las nubes. La relación calidad-precio es muy buena, y el servicio es de diez.

Y no se acaba ahí. Si quieres sorprenderte, no te puedes perder las magníficas corujas (bledos) y los boletus que son de locura. Y el cabrito, ¡por favor!, eso es espectacular. Hasta unas simples patatas fritas saben distintas aquí. Lo que viene después no se queda atrás: los postres son una maravilla. La tarta de queso y la torrija son de las que hay que volver a probar. Si aún no has ido, ya tardas: es un imprescindible. Comidas en el entorno perfecto, sobre todo si vas en viernes, que el ambiente es tranquilo pero acogedor.

Al entrar, no te va a dar la impresión de ser un lujo extremo, pero tranquila, eso no importa. Lo importante aquí es la comida: está para repetir una y otra vez. El menú degustación es todo un acierto y la música está siempre bien elegida. Si te animas a sus eventos en el Abeto Azul, te aseguro que no hay quien se resista a bailar toda la noche. A eso se le suma que los pasteles de clara de huevo batida son espectaculares. Un planazo para una cena con amigos, donde te sentirás en casa.

Ahora, para responder a la pregunta: en el menú del Restaurante Santa María encontrarás un montón de opciones ricas, desde entrantes como los boletus, ventresca de bonito en escabeche y, por supuesto, el famoso cabrito asado. Sin olvidar los postres que son otra historia en sí mismos, como el coulant de chocolate, y otros deliciosos que seguro te van a encantar. Aquí hay comida buena, sabor y un ambiente que invita a disfrutar. ¡No te lo pienses más y ve a probarlo!

Se especializan en carnes a la brasa en este restaurante

¡Tío, tienes que probar el Restaurante Santa María en C. Rey Juan Carlos I, 29, Santa María de la Alameda, Madrid! Te juro que me flipó. Cinco estrellas en todo, desde que llegas hasta que te vas. Durante toda la comida lo pasamos de lujo. Los platos son impecables y se nota que el producto es de calidad, todo a un precio más que correcto. Unos 40-50 € por persona y vale cada céntimo.

Déjame decirte que el cabrito asado es simplemente una pasada, se deshace en la boca. Y no te olvides de la ensalada de higos y jamón, que te vuelves loco con la combinación. Además, los torreznos son de otro mundo. ¿Y qué decir de los postres? Caseros y tan apetecibles que dan ganas de pedir otro. Y la carta de vinos es de lo mejorcito, ¡te aseguro que no te quedas con las ganas de probar un buen tinto!

Lo que más me gustó fue cómo cuidan los pequeños detalles. Las plantas y flores frescas hacen que el ambiente sea súper agradable. Además, el equipo es muy amable y profesional, te hacen sentir como en casa. La verdad, espero volver pronto, me quedé con ganas de más.

Y sobre si se especializan en carnes a la brasa, sí, ¡definitivamente! Aunque el cabrito es el plato estrella, tienen varias opciones que dejan a cualquiera con ganas de repetir. Vamos, que si te mola la carne, este es el sitio. ¡No lo dudes!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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