
¡Oye, te cuento sobre el Restaurante Venta del Labrador en Alpedrete! Este lugar está en Tr.ª Real, 4, 28430 Alpedrete, Madrid y, la verdad, tiene una puntuación de 4.2 de 5 en Restaurant Guru con más de 230 reseñas. Hemos ido más de 10 veces y puedo decirte que es uno de los mejores sitios de la zona. Comida buena, de calidad, y a precios que no te dejarán pobre. Además, el servicio es de lo más agradable, te hacen sentir como en casa.
Aquí hay de todo: desde los clásicos como la paella o el cochinillo hasta cosas más modernas como sushi o ceviche. Perfecto si buscas algo rico que se te haga agua la boca. Si quieres más info, asegúrate de visitar su web para ver el menú, horarios y todo eso. ¡No te lo pierdas, es un planazo!
Restaurante Venta del Labrador
Página web
Horarios Restaurante Venta del Labrador
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 19:30–23:30 |
| martes | 9:00–23:30 |
| miércoles | 9:00–23:30 |
| jueves | 9:00–23:30 |
| viernes | 9:00–23:30 |
| sábado | 9:00–23:30 |
| domingo | 9:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Venta del Labrador
Dónde se ubica el Restaurante Venta del Labrador
¡Ey, peña! Si andáis por Alpedrete y queréis un buen lugar para comer, tenéis que ir al Restaurante Venta del Labrador. Nos lo recomendaron y, después de darle una oportunidad, no puedo más que darle 5 estrellas. El ambiente en el comedor de arriba es súper agradable, y ya os digo, el cachopo y las croquetas caseras son de otro planeta. La primera vez que fui con unos amigos y nos llevamos una grata sorpresa, además, solo llevan 4 meses abiertos. ¡Menuda joya!
Nos dimos un buen festín y, la verdad, por unos 20-30 € por persona, coma que flipas. Volveremos sí o sí, especialmente por esos torreznos que todavía me están llamando. El servicio fue increíble, así que en cuanto a comida, servicio y ambiente, todo un 5 de 5. Además, en el comedor, te puedes sentir a gusto, ya que el ruido es muy bajo y no tienes que esperar nada para que te sirvan.
Pero no todo es perfecto, y tengo que ser sincero. Ayer cenamos allí y la experiencia fue un desastre por culpa de un par de personas del servicio. Pedimos un cachopo, que estaba bueno, pero cuando quise llevarme las sobras, me llevé una decepción brutal. Me dieron el cachopo que habían sacado de la basura. ¡Qué mal, chaval! Y bueno, aunque el sitio nos gustaba, esto nos ha dejado con un mal sabor de boca, así que dudo que volvamos. Por ahí un precio de 60-70 € por persona para una cena así no compensa, la verdad.
Así que, si os animáis a ir, el Restaurante Venta del Labrador está en Tr.ª Real, 4, 28430 Alpedrete, Madrid. Cualquiera puede pasarse y disfrutar de unas buenas comiditas, pero, ojo, que hay que cuidarse del servicio. ¡Suerte!
Cuál es la puntuación del restaurante en Restaurant Guru
Si estás buscando un sitio chido para comer en Alpedrete, tienes que probar Venta del Labrador. Este lugar tiene 5 estrellas por todas las razones correctas. La comida está increíble, la cantidad es la adecuada y lo mejor es que el precio es un 10. Aquí, por unos 30-40 € por persona, comes a gusto y te llevas un buen sabor de boca. ¡Y no olvides decirle algo a Luis! Es un crack, siempre con una sonrisa y dispuesto a recomendarte el mejor plato. El trato que recibe uno aquí hace que valga la pena repetir.
Hablando de la comida, la hamburguesa de buey es un must, y ni hablar de esos torreznos que son el cielo en la tierra. Si te gustan los sabores caseros, prueba los braviolis, son una bomba y, por si fuera poco, las patatas no son congeladas. Aquí todo es casero y rico, lo que se agradece un montón. El ambiente es acogedor, así que no te preocupes por el ruido, se puede charlar tranquilamente.
Y si vas con familia, no te preocupes, porque tienen acceso para sillas de ruedas, así que nadie se queda atrás. He visto cómo se portan con gente celíaca, y para mis amigos que tienen nenes con esa dieta, se han ganado muchos puntos. A todos les encanta lo bien cocinado que está todo, ¡tienen que felicitar a la cocinera!
Si quieres tomarte algo en la terraza, también es buena opción. Las croquetas están bastante aceptables, con una cobertura crujiente que te va a flipar. Eso sí, el interior tiene un rollo vintage un poco anticuado, pero eso no quita que te sientas a gusto. Así que, si no has ido ya, ¿a qué esperas para probarlo?
Por cierto, en Restaurant Guru, te sorprendería saber que este local sigue manteniendo sus 5 estrellas en puntuación. Así que ya tienes plan para la próxima salida: Vente pa' Venta del Labrador y disfruta de su buen rollo y su buena comida. ¡No te arrepentirás!
Cuántas reseñas tiene el Restaurante Venta del Labrador
Ya te digo, el Restaurante Venta del Labrador es nuestro favorito en Alpedrete. Siempre que llegamos, nos reciben con una sonrisa y el ambiente está siempre en su punto. La comida está de 10, a lo que hay que sumar un servicio que es un lujo. Te lo juro, no hay una sola vez que hayamos salido decepcionados. Todo bien, desde las judías pintas hasta la tarta de tres leches, que es pura gloria. Además, ¡enhorabuena para Rodrigo y su equipo! Se nota el cariño que le ponen.
Y si eres de los que les gusta dar un paseo en bici, conectarlo con una parada en este restaurante es un must. Es un plan que nunca falla. Te aseguro que después de un buen pedal en las rutas de Alpedrete, lo que necesitas es una buena comida. Yo siempre repito aunque esté a tope, no te va a defraudar. Y ojo, que la relación calidad-precio es genial, así que no sientes que te quedas en la ruina después de comer.
Sobre la despedida que celebramos allí, lo pasamos bien, pero con algo de paciencia porque el servicio fue un poco lento. Sin embargo, el sitio es un encanto y el atún a la riojana estaba muy rico, nada de quejas de ese lado. Claro, éramos un grupo grande y eso siempre complica un poco las cosas. Pero el ambiente tranquilo ayudó a que nos sintiéramos a gusto, así que lo hicimos valer.
Ahora, no todo es perfecto, he leído alguna queja de trato desigual y también de precios de algunas bebidas. Pero la verdad es que mis amigas y yo seguimos siendo fieles a este lugar, sobre todo los domingos, que no fallamos y siempre nos atiende un camarero llamado Luis, que es un crack. ¡Es un clásico!
Cuál es la experiencia personal de los visitantes en el restaurante
Hoy hemos estado comiendo en la Venta del Labrador, y, la verdad, ¡qué buena elección! Nos picaba la curiosidad porque los fines de semana está que no cabe un alfiler, así que decidimos ir un martes donde se podía respirar. El ambiente estaba tranquilo, así que pudimos charlar a gusto. La comida está buenísima, ideal para pasarla con amigos, aunque no tienen menú del día. Pero no pasa nada, tienen un montón de raciones y platos para elegir. Y el servicio, ¡de 10! Nos atendieron súper rápido y con buena onda. Sin duda, repetiremos.
Y si buscas algo especial, los miércoles es el día del cocido. Chicos, es excelente. Vienen buenas raciones y esos torreznos, ¡madre mía! Es un plan perfecto si quieres comer de a gusto sin romper la banca, por unos 10-20 euros por persona. La comida es top, igual que el servicio, que siempre está ahí tirando buenas vibes.
A veces te topas con sorpresas agradables y este lugar es uno de esos. Fue un hallazgo increíble, pedimos paella, rabo de toro y chuletón, y todo estaba de rechupete. Y lo mejor es que no salió caro para la calidad que ofrecen. El local cambió de dueño hace poco, y la atención sigue siendo genial. Ya tengo mi sitio en Alpedrete para disfrutar de y tapeo.
La experiencia de los visitantes en el Restaurante Venta del Labrador es generalmente muy positiva. La comida es de calidad, la atención estupenda y por los precios, se puede decir que es altamente recomendable. Muchos destacan el buen trato, la variedad en la carta y lo ricas que están las preparaciones. Sin embargo, como en todos lados, hay excepciones, y hay quien ha tenido esperas largas. Pero en general, la experiencia es bastante satisfactoria, así que si todavía no lo has probado, ¡ya sabes!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Venta del Labrador
Mira, si buscas un sitio chido para ir a picar algo en Alpedrete, Restaurante Venta del Labrador debería estar en tu lista. Te recomiendo que empieces con unos torreznos y rejos, que están brutales. Y no te olvides de probar el cachopo, es de esos que te deja con ganas de más. Luis es el alma del lugar, siempre tan majo y atento. De 5 estrellas, sin duda.
Hablando de comida, las patatas fritas son caseras y te las traen de aperitivo. Y ya, si me preguntas, un par de boquerones fritos no pueden faltar. Todo lo que he probado ahí tiene una calidad bestial. El servicio es de 10, los camareros son como amigos más que un servicio. Es un lugar al que definitivamente regresarías.
La última vez cené con unas amigas y la verdad es que no hubo queja. Las raciones estaban ricas y el trato fue genial, todo muy agradable. Y ojo, la terraza tiene su encanto, ideal para una noche de verano. Eso sí, si llegas en coche, aparcar puede ser un poco lioso, pero por aquí siempre se encuentra algún hueco.
¿Y qué tipo de comida puedes esperar en el Restaurante Venta del Labrador? Pues pasas del aperitivo al plato fuerte, incluyendo platos como tortilla, cachopo y postres que flipan, como la tarta de tres leches que me dejó impresionado. Así que si buscas variedad y buena calidad, ya sabes dónde ir. ¡No te lo pierdas!
El restaurante tiene opciones de comida tradicional
Mira, hablemos claro sobre el Restaurante Venta del Labrador. Hay dos caras de la moneda aquí, y hay que ser justos, ¿vale? Por un lado, hay quien ha tenido experiencias de miedo. Una espera de más de una hora por unos torreznos que nunca llegaron. El servicio fue un desastre, y aunque el camarero repetía que ya salían, al final tuvimos que pedir la cuenta sin haber comido ni nada. Resultado: Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Así no se puede.
Pero luego está la otra parte. Hay peña que se ha topado con un planazo, entraron sin ningún tipo de expectativas y les sorprendieron. De aperitivo, les dieron una buena cantidad de cosas para picar y luego se lanzaron a una fritura de pescado que estaba para chuparse los dedos. Por lo visto, los camareros que atienden la terraza son unos fenómenos. Así que, Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Ya ves, ¡una pasada de diferencia!
Ahora, es cierto que el servicio puede ser un poco montaña rusa. Hay historias de gente que pidió varias cosas y se quedó con las ganas porque no había nada de lo que querían. Pero lo que sí está claro es que cuando las cosas salen bien, la comida es de diez. Desde hamburguesas de lujo hasta migas en invierno, la gente parece flipar con las raciones generosas y la buena onda de los camareros.
Y hablando de comida tradicional, sí, tienen opciones clásicas. Los torreznos, los boquerones fritos, y no olvidemos los judiones, rabo de toro o callos. Todo esto lo sirven con un toque casero y bien rico. Así que si te tiras a la aventura, igual te sales con un buen sabor de boca. ¡No dudes en hacer una visita!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








