Sidrería El Llagar

Sidrería El Llagar

Si buscas un buen rollo y comida asturiana de verdad, la Sidrería El Llagar es tu sitio. Ubicada en el corazón de Canillejas, justo en la Plaza de la Villa, este restaurante te transporta directo a Asturias con su ambiente acogedor y su decoración típica. Además, tienen otro local, El Llagar de Covadonga, que es ideal para unas espichas y buenas risas entre colegas. Este lugar lleva sirviendo a los madrileños desde 1989 y ¡no es casualidad que tenga una puntuación de 4 sobre 5!

Imagínate una noche cálida de julio, tú y tus amigos disfrutando raciones en la terraza, ¡y ojo! reserva antes porque se llena rápido. Aquí tienen un menú que hace la boca agua: desde un cachopo bien cargado hasta unas croquetas de cabra que son pura locura. Ah, y la sidra fluye como el río, pero su carta de vinos también está de lujo. Así que, si te apetece una experiencia gastronómica de primera, no dudes en dar el salto a El Llagar. ¡Te van a llamar para que repitas!

Sidrería El Llagar

Restaurante asturiano
Valoración media: 4
Opiniones: 2.854 Reseñas
Dirección: Pl. de la Villa de Canillejas, 6, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid
Teléfono: 917 41 44 27

Horarios Sidrería El Llagar

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–24:00
miércoles13:00–24:00
jueves13:00–24:00
viernes13:00–24:00
sábado13:00–24:00
domingo13:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Sidrería El Llagar

Dónde se encuentra la Sidrería El Llagar

Si estás buscando un plan guay para cenar, déjame contarte sobre Sidrería El Llagar, en la Pl. de la Villa de Canillejas, 6, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid. Allí, en una de las noches más cálidas de julio, fui con dos parejas y un colega, y la verdad es que fue una experiencia brutal. Menos mal que reservamos, porque el sitio estaba a rebosar. Nos sentamos en la terraza y, aunque hacía calor, un sistema de vapor nos ayudó a refrescarnos un poco. Atención al detalle: nos atendieron al toque y hasta nos pusieron una tapa con las bebidas, lo que siempre se agradece.

Ahora, hablemos de la comida. El cachopo fue el rey de la noche, ¡vaya tamaño! Casi nos sobró para tres. El revuelto de morcilla estaba correcto, pero los pimientos del piquillo estaban bien hechos, y las patatas bravas eran abundantes y estaban de miedo. Y no se te olvide dejar espacio para el postre, porque la tarta de queso es magnífica y esponjosa y el arroz con leche es un auténtico espectáculo. Eso sí, los precios de las raciones y bebidas son un poco más elevados, pero ya sabes cómo está el tema, hay que acostumbrarse.

Por otro lado, si eres de los que buscan atención personalizada, este sitio tiene un encanto especial. La dueña, Covadonga, hace que te sientas en casa desde el minuto uno. Su madre se encarga de preparar ese arroz con leche que no se encuentra en cualquier lado, lo que le da un toque casero que me encanta. La comida es de calidad, con platos bien elaborados como frixuelo relleno, croquetinas caseras, y el famoso queso de Cabrales. Ideal si buscas un ambiente acogedor y un trato cercano.

Y por último, para los que se lo pregunten, Sidrería El Llagar está en Pl. de la Villa de Canillejas, 6, en Madrid. Así que ya sabéis, un planazo para disfrutar de buena comida asturiana en un lugar que vale la pena. ¿Te animas?

Qué tipo de comida se ofrece en El Llagar

La Sidrería El Llagar es uno de esos sitios que puede que ya conozcas, pero si no, deberías hacerte un favor y darte una vuelta. Fui a cenar con un grupo de 8 colegas y, la verdad, casi todo lo que pedimos estaba espectacular. Desde el hecho de que el cachopo de ternera asturiana para dos estaba más que bien, hasta la tarta de queso que casi me hace llorar de lo buena que estaba. Solo le pongo un pero al revuelto de morcilla, llegó “templadito” a la mesa. Con un poco más de calor, habría sido la ostia.

Las croquetas y empanadas también se llevaron un buen aplauso. En general, la calidad de la comida es lo mejor de El Llagar. Aunque, hay que mencionar que al ser la planta baja un poco ruidosa y tener la puerta que abría constantemente, se colaba un frío que no te lo imaginas. Eso y la retirada de platos vacíos, que parece que había que gritar para que se llevasen las cosas. El servicio, en términos generales, no fue mala del todo, pero podría pulirse un poco. Por cierto, los precios son justos, entre 20 y 30 euros por persona, considerando que te ponen unos platos ricos y buena sidra.

Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Llagar? Ideal para disfrutar de una buena cena entre amigos y quedar bien, aunque no te olvides de hacer tu pedido con calma, que a veces el servicio se hace de rogar. ¡Aprovecha y pídete una sidra bien fría!

Cuál es la especialidad de la cocina asturiana que se menciona

Si estás por San Blas-Canillejas y te apetece un buen rato, tienes que hacerte una visita a Sidrería El Llagar. Este sitio se lleva un merecido 5 estrellas por todo lo que ofrece. Los camareros son un encanto, en especial Cova, que con su simpatía hace que te sientas como en casa. Era un día de partido en el Wanda Metropolitano y había más gente que en un concierto, pero la espera fue un paseo, nada desesperante. Y bueno, la comida… ¡espectacular! Todo lo que pedimos fue de altísima calidad. Si hay algo que no puedes dejar de probar es la tarta de queso de cabrales. ¡Zas! Volveremos sin duda.

Ahora, hablando de delicias, la fabada que tienen ahí está riquísima y de verdad, sabe auténtica. Si te van las pizzas, también te las recomiendo, aunque me quedé con las ganas de probar la milanesa rellena de jamón y queso porque me dijeron que estaba increíble. O sea, que si buscas comida original asturiana, lo has encontrado. Además, el personal es genial, incluso se tomaron el tiempo de pedirme un taxi cuando lo necesité. Ahorra algo de pasta, porque con 20-30€ por persona puedes salir más que satisfecho.

Y para ser la primera vez que abrían la terraza en Madrid, me sorprendió la buena onda del ambiente. Es un gustazo local, donde sacan platos como el pote o las cebollas rellenas. Las raspas y los escalopines al cabrales también están de rechupete. El precio es razonable, por unos 30-40€ puedes tener una buena comilona. A los peques también los admiten, así que se presta para hacer un plan familiar sin problemas.

Vale, no todo es perfecto y hay puntos que mejorar. En una ocasión, aunque la atención de la camarera fue de 10 y el revuelto de morcilla estaba de lujo, el cachopo que pedimos no fue lo que esperábamos, el queso no estaba bien fundido. Pero bueno, eso fue una excepción. En general, tenemos mucho más de lo que celebrar.

Así que, volviendo a la pregunta del millón, si hablamos de la especialidad asturiana, la fabada y el pote son imprescindibles aquí. ¡No te los pierdas!

Qué ambiente se puede esperar en El Llagar

Mira, si te soy sincero, Sidrería El Llagar tiene sus días. Te cuento que en una visita pedí su famoso cachopo, que lo llevaban a una mesa y era gigante, con un montonazo de patatas. Cuando le dije a mi marido que no podía comerlo por estar embarazada, le trajeron uno bien pequeño, con pocas patatas, y nos cobraron 33,5 € como si fuera el de dos. Un timo. Luego, pedimos aceite y vinagre para la ensalada y solo nos trajeron aceite, sin mucha atención del personal. Éramos dos mesas en total y, de verdad, el servicio no se notó. Esta vez la experiencia no le echo muchas flores, entre la comida y atención, yo le daría un 2 en todo.

Pero no todo es malo, porque otras veces que he ido, ¡vaya que si he disfrutado! La otra vez que estuve, la sidra fue un espectáculo, y la Estrella Galicia de barril, ¡fresquísima! El cachopo que pedimos me voló la cabeza, y si lo pides, hazlo para compartir, porque es enorme. La parrillada de verduras estaba de 10, ¿y sabes qué? El personal, desde Rosa hasta Rafa y Bianca, super atentos y rápidos. En esas ocasiones, claramente se llevan un 5 por servicio y ambiente. El trato cercano hace que me sienta como en casa.

El ambiente en El Llagar es rústico y acogedor. Te sientes en una sidrería asturiana de verdad. Es un lugar perfecto para disfrutar con amigos, ya sea en grupitos o en pareja. Puedes venir aquí y relajarte, porque el personal siempre está pendiente de que no te falte nada en la mesa. A veces la experiencia puede variar, pero lo que no falla es el buen rollo y esa sidra que no puede faltar. Si quieres un plan diferente y un sabor auténtico, ¡definitivamente es un lugar al que volver!

Desde cuándo está en funcionamiento la Sidrería El Llagar

Menudo tema el de la Sidrería El Llagar en Canillejas, ¿eh? Este domingo me dejé llevar por las reseñas, y la verdad, me quedé con ganas de más. Lo único que me gustó fue el aperitivo: un queso de Cabrales que estaba de lujo. Pero el resto... un desastre total. Pedimos un combinado de croquetas y, entre las de jamón y las de Cabrales, ninguna valía la pena. ¡Unas croquetas que parecían de cartón, amigo! Y el jamón brillaba por su ausencia. Las de Cabrales, además, sabían más a nuez moscada que a otra cosa. La Rapa vaquería tampoco es que brillara y el picadillo de Gochu era, en su mayoría, patatas cocidas y pimentón. ¿Y el cachopo? Ni te cuento. Se lo curraron para presentarlo en una cama de patatas cocidas y con un relleno de mozzarella, que eso no pega ni con cola.

Por otro lado, hablé con unos colegas que fueron a un sitio que, según ellos, era "de los mejores". La comida estaba riquísima y aunque el servicio falló un poco con la espera, parece que lo compensaron con unos postres de locura. Así que se nota que hay opiniones encontradas. En su caso, pagar entre 20-30 € por persona parecía una buena relación calidad-precio. Justo lo opuesto de mi experiencia, donde el precio se me hizo más pesado al no disfrutar de la comida.

Aunque escuché que la comida en El Llagar es muy sabrosa, un par de quejas sobre el servicio también estuvieron presentes. La espera para las bebidas era considerable y lo de las jarras de agua... ¡vaya tela! Solo dan vasos y si hay que esperar media hora, no hay mucho que hacer. Están en zona de San Blas-Canillejas, así que si quieres salir a tomar algo, mejor estar bien preparado.

Hablando de ello, lo que me acabé preguntando es: ¿desde cuándo está funcionando esta Sidrería? Si no me equivoco, El Llagar lleva ya un tiempo operando, pero no tengo clara la fecha exacta. Así que si alguien sabe, que comparta el dato. ¡Porque después de lo que viví, creo que necesito una segunda opinión antes de hacer un regreso!

Qué puntuación tiene El Llagar según las reseñas

Hablando de Sidrería El Llagar, la verdad es que hay opiniones para todos los gustos. Cinco estrellas por aquí y por allá. A mí, personalmente, me parece un sitio genial para cenar. La comida asturiana en el corazón de Madrid, con un ambiente chido y una atención que te hace sentir como en casa. No olvidemos lo mejor: puedes disfrutar de una buena sidra o del 1906 de Estrella Galicia. Y lo mejor, por un precio de 10 a 20 € por persona, es un planazo. La comida está en 5, el servicio en 5 y el ambiente es un 4. ¡Qué más se puede pedir!

Sin embargo, no todo es color de rosa. Un grupo de 8 colegas lo pasó un poco mal. Reservaron con un mes de antelación y terminaron en una mesa donde cada vez que uno necesitaba ir al baño, era un lío levantarse. Tuvieron que esperar un poco para que el camarero les tomara nota, y aunque les pusieron queso y pan para picar, no había bebida, lo que provocó que alguno se "ahogara" con el queso. Pero hey, los camareros fueron muy atentos y la comida bastante decente. El chuletón fue un hit, pero el pulpo les decepcionó un poco, ya que lo consideraron escaso. Al final, pensaron que los precios estaban un poco altos para lo que ofrecían.

Luego está el tema de la comida que, aunque muchos salen encantados –como ese cachopo enorme que era para dos, las croquetas y la empanada de chorizo que sorprende–, hay quienes no tienen la misma suerte. Una pareja tuvo su buena racha de mala suerte con la fabada. Les llegó solo una, además de que al solomillo le pusieron un aliño que llegó algo pringoso. Total, que la comida le dieron un 2, el servicio un 1 y el ambiente una 3. Una pena, porque el lugar tiene buenas vibras.

Entonces, si te preguntas, ¿cuál es la puntuación general de El Llagar según las reseñas? La cosa se resume así: hay bastantes 5 estrellas, algunas 3 y un par de 2. Así que, en líneas generales, la media debería estar en torno a un 4, pero con la advertencia de que hay que tener cuidado con el servicio algunos días. ¡Vamos a ver qué tal la próxima vez!

Qué otros locales tiene El Llagar y qué se puede hacer allí

Así que, si buscas un buen sitio para comer, Sidrería El Llagar en Pl. de la Villa de Canillejas, 6 es un acierto. Un colega me lo recomendó y no voy a mentir, ¡fue una gran elección! Cinco estrellas, mi gente. La comida asturiana aquí es la caña: tienen de todo, desde un buen cachopo hasta deliciosas croquetas. Puedes aparcar bastante bien en la zona, así que no hay excusa para no ir. En cuanto al precio, entre 90-100 € por persona, si te das un buen homenaje.

El servicio es espectacular y la atmósfera del lugar también es muy agradable, con un sitio bonito por dentro y un patio que te invita a quedarte. Pero ojo, si vas en fin de semana prepárate, porque siempre está a tope. Así que, si quieres mesa, llega pronto. ¿La comida? Siempre un 5, y el ambiente no se queda atrás. Un lugar perfecto para ir a cenar con colegas y disfrutar de una buena charla.

También hay opciones más relajadas, como el menú del día. Aunque yo me incliné por platos para compartir y tengo que decir que los mejillones y el picadillo estaban de lujo, aunque el cachopo un poco soso. Pero ya te digo, la terraza tiene que ser un guapo para pasar la tarde, sobre todo cuando el sol se pone.

Si te preocupa qué más puedes hacer allí, El Llagar no solo ofrece platos típicos asturianos, sino que también tiene otros locales donde podrás cayerte en un ambiente auténtico. No dudes en degustar el Pastel de Cabracho y el Queso de Cabrales. Te aseguro que si vuelves, querrás traer a tus amigos y pasar un buen rato.

Es necesario hacer una reserva para visitar El Llagar

Te cuento que estuve en Sidrería El Llagar en Canillejas. Había decidido cenar en la terraza, todo relajado, cuando de repente, el camarero se me encamina con una bandeja llena y, ¡bam!, ¡me la estampó en la cabeza! Te juro que fue un momento de pura comedia, pero no de la buena. No me malinterpretes, entiendo que puede pasar, pero lo que se viene después fue aún más loco. Me quedé sujetándome la cabeza y quejándome del dolor, y el tío ni siquiera miró para ver si estaba bien. Lo único que le importaba era su Fanta volcada. Ahí lo dejo, ¿qué te parece eso?

Total, que vino el encargado, y aunque parecía que iba a disculparse, también se la sacó. Pasó de largo y ni se asomó para preguntar cómo estaba. Es que esto ya es un nivel de mala educación que no habías visto en un restaurante, ¿no? Al final, nos ofrecieron un trozo de tarta como compensación. Pero, sinceramente, eso no tapa lo mal que lo manejaron. Priorizar servir cervezas antes que asegurarse de que no me quedara moño en la cabeza es un poco surrealista, ¿no crees? Servicio: un 1, sin duda.

Ahora, si estás pensando en ir a El Llagar, te diría que mejor haz una reserva. Aunque la comida puede estar buena, después de esto, no sé si te van a tratar bien o si va a ser una experiencia extraña. Así que, prepárate y asegúrate de que no te estampe nada en la cabeza. ¡Que tengas suerte!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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