El Fogón de la Tía Mari

El Fogón de la Tía Mari

¡Ey, gente! Si andáis por Galapagar, no podéis dejar de probar lo que hay en El Fogón de la Tía Mari, en C. Guadarrama, 43. Este sitio es el paraíso de la comida para llevar: desde un pollo asado que te va a dejar con ganas de más, hasta rabo de toro y pimientos rellenos. Aquí la comida es casera 100%, y lo mejor es que tienen una variedad para que cada uno encuentre su plato favorito. La comida está tan buena que se ha convertido en un referente del barrio, ¡con una valoración de 4.6 sobre 5! No es broma.

Y no te preocupes, que el trato es de diez. Pides, recoges y a disfrutar en casa. Si tienes dudas, echa un vistazo a su web para el menú y los horarios. El Fogón de la Tía Mari ofrece un montón de opciones a buenos precios, así que no hay excusa para no hacer un pedido. ¡Por algo se ha convertido en el plan favorito entre los locales! Así que ya sabéis, si queréis comer rico sin complicaciones, este es el sitio.

El Fogón de la Tía Mari

Restaurante de comida para llevar
Valoración media: 4,6
Opiniones: 99 Reseñas
Dirección: C. Guadarrama, 43, 28260 Galapagar, Madrid
Teléfono: 918 40 94 18

Página web

Horarios El Fogón de la Tía Mari

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles9:30–15:15, 16:30–19:30
jueves9:30–15:15, 16:30–19:30
viernes9:30–15:15, 16:30–19:00
sábado9:30–15:30
domingo9:30–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Fogón de la Tía Mari

Dónde se encuentra El Fogón de la Tía Mari

¡Tío, si no has probado El Fogón de la Tía Mari en Galapagar, ¡te estás perdiendo algo brutal! Este restaurante de comida para llevar es una bomba. 5 estrellas y no es por nada, eh. La primera vez que fui, probé sus delicias y, en serio, era todo muy bien cocinado y riquísimo. Además, los precios son de locura, ¡de 1 a 10 € por persona! Y Marisol, la que se encarga de atenderte, es un encanto. Salí con ganas de volver, ¡súper recomendable!

Otra cosa que flipé fue el pollo asado y las patatas fritas caseras. Eso ya no se ve en muchos sitios, y aquí tienen un sabor que te hace volver a tu infancia. El servicio fue top, recogí el pedido y, la verdad, ni te das cuenta del tiempo de espera. ¡Todo instantáneo! La comida es de 5, el servicio de 5 y el ambiente también está chido, pero lo mejor es poder hablar tranquilamente porque el ruido es bajo.

Por otro lado, sé que no a todos les ha convencido, con algunos comentarios de que en su primera visita no les gustó. Pero, oye, eso puede pasar en cualquier lado. Si no te va la fritura, ¡hay un montón de opciones! Desde rabo de toro y calabacines rellenos hasta unas croquetas que están para morirse. Y en esas navidades, me arriesgué con el cochinillo y el cordero y ¡vaya acierto! Tan tierno que no necesitas ni cuchillo. De verdad, cada plato tiene su toque especial y se nota que lo cocinan con amor.

Así que, ya sabes, si te pregunta alguien "¿Dónde se encuentra El Fogón de la Tía Mari?", tú le dices que está en C. Guadarrama, 43, 28260 Galapagar, Madrid. Y si no has ido, ¡date una vuelta que no te vas a arrepentir!

Qué tipo de comida ofrece El Fogón de la Tía Mari

Es que, de verdad, El Fogón de la Tía Mari es la solución perfecta para esos días que no quieres meter las manos en la cocina. Llevamos un año viviendo en Galapagar y, cada vez que hacemos una reunión familiar o con amigos, ¡acudimos a ellos sin dudarlo! Sus paellas son espectaculares, ya sea la de marisco o la mixta, ¡no sabrías cuál elegir! Además, siempre terminamos dando las gracias a Matteo y José, que hacen que todo sea más fácil.

Si buscas algo un poco más especial, no puedes perderte las carrilleras con patatas panaderas y champiñones con jamón. Son un espectáculo. Cada vez que llevamos platos de ahí a una comida familiar, somos la envidia total. La Tía Mari de verdad tiene un arte en la cocina que no lo encuentras en ningún otro sitio, sumado a la simpatía con la que te trata. ¡Es un combo que flipas!

Y no se puede olvidar de sus tortillas. Personalmente, puedo afirmar que son majestuosas. Siempre me dicen que no hay nada como una buena tortilla, y esta es sin duda la mejor que he comido aquí en el pueblo. Las croquetas son otro nivel, y sus postres... ¡madre mía, te van a sacar una sonrisa solo al verlos!

Tienen una gran variedad de platos que van desde paellas y carrilleras hasta esas maravillosas tortillas y croquetas. Y no olvides probar las torrijas en Semana Santa, son de órdago. Valen la pena, sobre todo porque los precios son súper razonables. En esta cocina, la calidad y el cariño se notan en cada bocado. ¿Quién necesita cocinar cuando tienes a la Tía Mari tan cerca?

Cuál es la especialidad de la casa

Ya te lo digo, El Fogón de la Tía Mari es el lugar al que tienes que ir si no quieres liarte con la cocina. Comida para llevar que está deliciosa y preparadita con cariño. Algunos dicen que a veces no vale la pena cocinar si tienes una joya así en la puerta de casa. Te aviso que mejor llama para encargar, sobre todo en verano, que la peña se vuelve loca con las cestas de comida.

Hablando de la comida, da igual lo que pidas, ¡todo es increíble! Desde los callos, que son de los mejores que he probado, hasta un cocido que te deja sin palabras. No te olvides de la paella, que está impresionantemente buena. Y no soy el único que lo dice, la gente está encantada con el trato y la calidad. Las chicas que atienden son un amor, siempre con buena vibra y dispuestas a ayudarte.

Pero ojo, hay un pequeño detalle: no aceptan tarjeta, así que prepara tus billetes. A mí no me afecta porque me anoto los precios, que son muy competitivos, y por lo que recibes, no hay quejas. La comida está siempre casera y rica, así que compensa. Si te da igual, ¡es más fácil que lo que tienes en la nevera!

¿Y la especialidad de la casa? Te lo digo así: la paella es un must, pero no te puedes perder los cachopos, que son de lo mejor de la zona. Si quieres algo que sepas que va a estar espectacular cada vez, apuesta por ellos. Ya sabes, 100% recomendable.

La comida de El Fogón de la Tía Mari es casera

Y ya te digo, El Fogón de la Tía Mari es un sitio que no se puede pasar por alto. La atención es de cinco estrellas, te reciben como si fueras de la familia y eso se siente de verdad. La comida está increíble. No tengo palabras para describir lo rica que es. Cada vez que voy, me voy más que satisfecho. La paella mixta y la carrillera son de otro mundo, esas dos son un must que no te puedes perder.

Los que han probado la comida saben que vuelven por más. Un amigo me contó que el pollo asado no está mal, pero la verdad es que hay mejores. Sin embargo, no te olvides de pedir la tortilla y la ensaladilla rusa, son de lo mejorcito del menú. Y la dueña, ¡madre mía! Es un encanto, siempre tiene una sonrisa y te hace sentir en casa.

Claro, no todo es perfecto. Alguna vez he escuchado de retrasos en la preparación, pero al final, lo que importa es que la comida esté buena, ¿no? Y vaya si lo está. ¡Todo es espectacular! Tan bueno que me atrevería a decir que “es mejor que en casa”. Así que, si buscas comida que te haga sentir bien, El Fogón de la Tía Mari es tu sitio.

Y para responder a la preguntita que seguramente te ronda: ¿La comida de El Fogón de la Tía Mari es casera? Totalmente. Aquí lo que hacen es comida de verdad, como la de casa, y se nota en cada plato. Si tienes antojo de algo rico y hecho con cariño, no lo dudes. ¡Vete a visitarlos!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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