Horno de asar Paco

Horno de asar Paco

Si estás buscando un sitio chido para disfrutar de la mejor comida española, el Horno de Asar Paco es el lugar. Ubicado en C. Pradillos, 11, 28460 Los Molinos, este restaurante se ha hecho un nombre por su ambiente cálido y su comida casera que te va a dejar babeando. Aquí puedes probar un sorprendente jamón, un cochinillo jugoso y esas croquetas de jamón que son el mejor invento. Y si te queda espacio, no te pierdas la tarta de chocolate o el flan que hacen que se te explote la cabeza de lo rico que está.

Después de un buen paseíto por Los Molinos, ven a Horno de Asar Paco y disfruta de una comida que te hará sentir como en casa. El lugar tiene un toque neorústico con piedra, madera y una chimenea que le da todo el rollo. Más allá de lo sabroso de sus platos, el trato aquí es espectacular, como si vinieras desde siempre. Así que prepara tu estómago, porque aquí la comida es un verdadero homenaje a la tradición del asador. ¡No te lo pierdas!

Horno de asar Paco

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 399 Reseñas
Dirección: C. Pradillos, 11, 28460 Los Molinos, Madrid
Teléfono: 918 55 01 38

Horarios Horno de asar Paco

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:30–16:30
jueves13:30–16:30, 20:30–22:30
viernes13:30–16:30, 20:30–22:30
sábado13:30–17:00, 20:30–22:30
domingo13:30–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Horno de asar Paco

Cuál es la especialidad del Horno de Asar Paco

¡Ey, amigos! Si estáis buscando un sitio donde comer de lujo, tenéis que daros una vuelta por el Horno de Asar Paco, que está en C. Pradillos, 11, 28460 Los Molinos, Madrid. 5 estrellas sin duda. Fui a comer un sábado y me quedé flipando. La comida es increíble y la calidad es brutal. Desde el pan hasta todo lo que pedimos, todo estaba espectacular.

Nos decidimos por el cordero para compartir y, sinceramente, ¡es un manjar! Pero si os separáis un poco de la carne, ¡no os perdáis los postres! Probamos la tarta de chocolate sin harinas y también la tarta de manzana. Ambos son caseros, así que aseguraros de dejar un huequito para ellos. Eso sí, el precio está un poco alto (entre 30-40€ por persona), pero os digo que merece cada céntimo.

En otra visita, la experiencia fue un poco diferente. Las alcachofas estaban top, pero el cordero no me convenció tanto, lo he probado mucho mejor. Aunque el postre salvó la papeleta. Estuvimos en la cuenta de 111€ compartiendo dos platos, que no está muy alineado con lo que promete la web. El servicio estuvo normal, así que ese día no fue para tirar cohetes.

Por otro lado, otros compis fueron a pasear por la Sierra y se pasaron por el lugar. Se llevaron una experiencia excelente con servicio amable y comida de 10. Comieron burrata al pesto, carrilleras y entrecote, y sí, ¡de nuevo no se olvidaron de los postres!

Lo que más me gusta del Horno de Asar Paco es que desde que entras, sientes ese olor a horno de leña que te hace pensar que vas a comer bien, y no vas a fallar. Tienen platos tradicionales y alguna que otra sorpresa vanguardista, como la cebolleta que estaba fuera de carta. Y si queréis saber cuál es la especialidad del lugar, sin duda, el lechazo asado es el rey de la casa, aunque hay más joyas en su menú que merecen estar en el top. ¡Así que ya sabéis, no os quedéis con las ganas!

Dónde se encuentra el Horno de Asar Paco

Mira, te cuento que la experiencia en Horno de Asar Paco fue de 5 estrellas. Desde que entras, el trato del personal es la leche, son súper atentos y amables. Y ni te cuento el lechazo, un manjar, se deshace en la boca, de esos que te hacen querer pedir otro. Tienen también un cristal de pimiento con huevo que está para morirse, y si te digo que el flan casero es el mejor que he probado, no exagero, cremosísimo y delicioso. Sin duda, este lugar se cuela en nuestra lista de favoritos, y volveremos, ¡y pronto!

Y no es sólo yo el que se sorprende, eh. Otros que han pasado por ahí también dicen lo mismo. En pleno corazón de la sierra de Madrid, te asomo a un restaurante clásico que te deja con la boca abierta. El cordero está cocinado a la perfección, con ese estilo de toda la vida: sólo agua y sal. Tienen un falso tomate de burrata que no fue tanto como esperaban, y la morcilla les pareció muy rica, pero, ojo, los postres son otro rollo, sobre todo el tocino de cielo.

Pero, claro, no todo es un camino de rosas. Hay quien dice que no vale la pena por los precios que tienen. Un lechazo para tres que se siente más como para dos, y unas patatas fritas a 10€. Y lo de los postres... ¡10€! Pero, bueno, el trato del personal fue exquisito, al menos eso no se puede negar.

Ahora, si vas con la familia, el sitio es perfecto. La atención es increíble, incluso para los más peques, que se lo pasan genial. Y el ambiente lo flipas, con un sonido de agua que te relaja. Suben las cebolletas a la carta, y el lechazo sigue siendo un must. Horno de Asar Paco no solo te llena el estómago, sino también el corazón, y te aseguro que volveremos porque la tradición y el buen comer están en cada rincón.

Y si te preguntas dónde se encuentra el Horno de Asar Paco, apúntalo: está en C. Pradillos, 11, 28460 Los Molinos, Madrid. Te va a encantar, ya verás.

Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante

Y hablando del Horno de Asar Paco, te cuento que la experiencia parece un poco de todo, dependiendo de lo que pidas. En nuestra última visita éramos cuatro y la cosa no empezó mal, nos llegaron cuatro cremas de espárragos en vasitos, de cortesía. Pero, luego pedimos cordero para cuatro y, la verdad, estaba seco y salado a más no poder. También probamos unos espárragos de Tudela que, aunque estaban buenos, a 4€ la unidad, se me hicieron carísimos. La morcilla y la ensalada de lechuga con tomate, well, no se llevarían un premio. El pan, 8€ por algo que ni tocamos, un clavo total.

En la parte de las bebidas, dos copas de vino y unas cervezas por seis, más dos postres y tres cafés. Al final, la cuenta subió a 219€, o sea, claramente 50-60€ por persona. Y eso que la atención estuvo normalita. El lugar estaba casi vacío, un jueves, y ya ves, parece que la cosa no anima a la gente a volver. Así que, sí, notamos que se están aprovechando, y no por esas cantidades de gente.

Pero bueno, no todas son malas. Escuché que en otras visitas han tenido buenos platos. ¡De hecho, ahí va el flipante lado del Horno de Asar Paco! Hay quienes dicen que la comida es espectacular y que el trato es excelente. La variedad es top, con cilitros glaseados, croquetas de Idiazabal, y un tartar que dicen que es una locura. Y la carne, ¡dicen que casi se derrite! Los postres son otro tema, la tarta de chocolate es pura delicia.

Así que si te preguntas qué tipo de comida se ofrece, hay de todo un poco. Tienes platos tradicionales del asador, pero también hay opciones más modernas y creativas. Así que, si decides ir, elige bien lo que pides y cruza los dedos para que te toque lo que se ha ganado esas estrellas.

Cuáles son algunos de los platos recomendados en el menú

Y volviendo a lo que importa, Horno de Asar Paco en Los Molinos es, sin duda, un lugar que tiene sus altibajos. Por un lado, las cosas que son top no se pueden negar. Imagínate un jamón de jabugo que te lo cortan a cuchillo como si estuvieran haciendo una obra de arte. Fino y preciso, ¡de locos! Y ni hablar del churrasco que pedí, se deshacía en la boca, con muy poco nervio. La única queja sería que eché de menos más patatas fritas con eso, pero bueno, ya se sabe cómo somos, siempre buscando más.

En el lado oscuro, la experiencia no fue tan buena para algunos. Un asado de cordero que llegó pasado de sal, con un caldo que parecía más un río y un cordero que, sinceramente, no estaba a la altura. 20€ por plato en entrantes que no valen la pena, y las patatas fritas que estaban en un aceite que juraría que había estado en batalla. Aunque las croquetas salvaron algo el día… si es que se puede salvar. Y el trato, ¡madre mía! Un camarero con mala leche que ni se esforzaba en hacer su trabajo, ¡eso no puede ser!

Pero volviendo a lo bueno, el sitio es acogedor y la atención es generalmente buena. La comida llega rápido y la calidad es impresionante. Si estás pensando en qué pedir, no te puedes equivocar con el lechazo asado, las chuletas de cordero o los postres caseros que son un espectáculo. En general, recomiendo reservar porque el salón es un poco pequeño y se llena rápido. ¡Totalmente recomendable!

Es necesario hacer una reserva para comer en el Horno de Asar Paco

Te juro que el Horno de Asar Paco es una experiencia que no te puedes perder. Desde el momento en que pones un pie en el local, la atención de los dueños es de diez, siempre atentos a tus necesidades y listos para recomendarte lo mejor del menú. Aquí los platos son caseros y tradicionales, pero con un toque moderno que los hace irresistibles. Y si piensas en croquetas, ya te imaginas: son melosas y fritas a la perfección. ¡Te van a dar ganas de pedir más!

Y hablemos del lechazo, que madre mía, qué cosa más rica. Lo sirven con ensalada y unas patatitas fritas caseras que no te dejarán indiferente. Tienes que probar este plato, es uno de los mejores asados que he comido en mi vida. Si te queda algo de espacio, el flan de leche de oveja es inolvidable. ¡Lo vas a disfrutar como un niño en un parque de atracciones!

El ambiente del sitio es la leche, especialmente en verano con su terraza. Es un pueblecito encantador en la sierra, perfecto para esos días cálidos con buena compañía. Eso sí, ven con hambre porque aquí las raciones son generosas y no te va a decepcionar esa apuesta segura. Y no olvides que tienen varias elaboraciones fuera de carta, así que no dudes en dejarte sorprender.

Ahora, ¿necesitas hacer una reserva para comer en el Horno de Asar Paco? Sí, es casi obligatorio. Si quieres probar ciertos platos, especialmente los recomendados, asegúrate de reservar. No te arriesgues a quedarte sin probar el lechón o los postres. ¡Hazlo y disfruta al máximo!

Cómo es el ambiente del restaurante

Mira, si aún no has probado el Horno de Asar Paco, te estás perdiendo algo grande. Las estrellas no mienten: un montón de gente le da 5 estrellas y es por algo. La comida, especialmente el cordero, es de esos platos que te hacen sentir como en casa, ¡hace tiempo que no lo disfrutaba así! Y los postres, totalmente caseros, son una locura, no te vayas sin probarlos. La atención es de 10, el personal siempre tiene una sonrisa y te hacen sentir como si estuvieras en casa. Volveremos seguro, eso es un hecho.

Y si hablamos de los productos, aquí se nota que son de calidad. Algunos son de la zona y eso se agradece un montón. Tienen una cocina tradicional muy variada y, honestamente, esos postres… ¡maravillosos! El precio por persona ronda entre 50 y 60 euros, pero, con lo que te ponen en la mesa y el trato espectacular, no te sientes mal gastándote la pasta.

La gente está flipando con la comida casera. Por ejemplo, las croquetas están entre las mejores que he probado, de verdad. Además, el ajoblanco es algo que tienes que probar, y ni hablemos de la carne y el pescado, ¡buenísimos todos! Y sí, aquí se cuidan los detalles, desde la presentación hasta el servicio, que es siempre amable y con ganas de hacerte sentir bien.

Ahora, ¿el ambiente? Pues es bastante acogedor. La terraza es ideal para disfrutar de la comida, y aunque hay algunos comentarios de que podría mejorarse el ambiente (a algunos les pareció un poco normalito), la verdad es que a ti no te importará. Es un asador tradicional donde la cosa se siente tranquila, y el buen rollo está garantizado. ¡Así que ya sabes, planifica tu visita y prepárate para disfrutar!

El restaurante ofrece opciones de postres

Y siguiendo con lo que te contaba, el Horno de Asar Paco en Los Molinos es un sitio donde te sientes como en casa. Con 4 estrellas, es muy recomendable, aunque no le doy las 5 porque el precio a veces se siente un poco elevado comparado con otros lugares que tienen la misma calidad. Pero, ¡oye!, seguro que vuelvo porque el ambiente es super acogedor y la atención es de lo más familiar.

La comida está buena y los productos son frescos, lo que se nota en cada bocado. La atención es cercana, y la presentación de los platos es exquisita. En mi última visita, me hice un pedazo de almuerzo con amigos, y Paco nos dio unas recomendaciones de lujo. La comida está riquísima y especialmente los postres de Begoña, ¡un must! Sin duda, un 5 para ese servicio y un 5 para el ambiente.

La joya de la corona aquí es, sin duda, el cordero. Te lo juro, es el mejor que te puedes comer en Madrid. Si te gusta, recomiendo al 1000% probar las chuletas de cordero y el cordero asado. Las croquetas surtidas también son un acierto. El precio es un poco alto, como entre 40 y 50 € por persona si comes bien, pero lo vale totalmente.

No voy a negar que el lechazo tiene su encanto, pero algunos platos pueden salir un poco caros para lo que ofrecen. Aunque eso sí, los postres son espectaculares y suelen ser caseros, ¡perfectos para cerrar la comida! Así que, sí, el restaurante definitivamente ofrece opciones de postres, y son bien ricos. Un sitio en la sierra que no te puedes perder, asegúrate de hacer una reserva, porque está claro que este lugar vale su peso en oro.

Qué características arquitectónicas destacan en el diseño del lugar

Te cuento que el Horno de asar Paco es un sitio que se las trae. Vale, tiene sus precios un poco sobrevalorados, pero la atención que te dan compensa bastante la jugada. Siempre es buena idea reservar con antelación, porque no es el tipo de lugar donde vas a caerte de casualidad y encontrar mesa. Es un ambiente tranquilo y acogedor, ideal para relajarse después de un día ajetreado.

La verdad es que lo que me enamora de este sitio es su exquisito cordero. Tienen un solomillo que flipas y, por si fuera poco, los postres son una delicia. Eso sí, asegúrate de ir con las ganas bien puestas, porque el consomé te da la vida y el lechazo es una maravilla. Si vas un poco apurado de dinero, igual debes pensártelo, porque te puede salir la cuenta entre 40 y 50 euros por persona, pero lo que comes y cómo te atienden bien vale la pena.

Hablando de la experiencia, es sin duda muy grata. Tienen una cocina cuidada con productos de calidad, y lo que me flipa es que no tienes que esperar. ¡Como suena! Todo llega rápido. La ambientación es de 10, con poquitas mesas y hasta una chimenea que le da ese toque especial de hogar. Es el tipo de lugar donde el ruido es muy bajo, así que puedes tener una buena charla sin problemas.

Si te preguntas sobre el diseño, el restaurante tiene un estilo muy acogedor que hace que te sientas cómodo desde el primer instante. Las paredes y mobiliario dan una vibra rústica, perfecta para disfrutar de esa comida casera que tanto les caracteriza.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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