La Antoñita

La Antoñita

Si estás buscando un plan en el corazón de Madrid, La Antoñita es el sitio que necesitas. Este restaurante, ubicado en C. de la Cava Baja, 14, es el lugar ideal para disfrutar de una cocina española auténtica que mezcla tradición con un toque moderno. Dirigido por Fernando Muyo Talavera, un crack de la gastronomía con más de diez años de experiencia, aquí no hay chorradas: solo productos frescos del mercado y recetas que te recordarán a la comida de la abuela. Así que si quieres un buen tapeo, este es el sitio.

El ambiente es acogedor, perfecto para que te sientes a disfrutar con tus colegas. Este pequeño comedor o la corrala antigua en verano son el plan perfecto. Desde el famoso jamón hasta el rabo de buey, la carta es todo un homenaje a los sabores de toda la vida, ideal para ese momento en el que después de un día de patear la Latina, necesitas reponer energías. ¡No te lo pienses más y reserva ya!

La Antoñita

Restaurante de cocina española
⭐Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.060 Reseñas
Dirección: C. de la Cava Baja, 14, Centro, 28005 Madrid
Teléfono: 911 19 14 24

Horarios La Antoñita

DíaHora
lunes19:00–24:00
martes19:00–24:00
miércoles19:00–24:00
jueves19:00–24:00
viernes12:30–0:30
sábado12:30–0:30
domingo12:30–0:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Antoñita

Dónde se encuentra ubicado el restaurante La Antoñita

¡Tienes que conocer La Antoñita! Este restaurante emblemático está en el corazón de Madrid, justo en la Cava Baja, 14. Te va a flipar ver que hay trozos de la antigua muralla madrileña dentro, ¡es como comer historia! La Chef se la curra de lo lindo con unos platos que están para chuparse los dedos, y de verdad, la relación calidad-precio es de lo mejor que vas a encontrar. ¿La atención? Espectacular, especialmente la que nos dio Lucía, que hizo que nuestra cena fuera un verdadero placer. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Sin duda volveremos!

Otra anécdota que tengo de allí fue en un San Valentín que salí del teatro con mi pareja. Nos topamos con este lugar y, a ver, no sabíamos ni lo que nos esperaba. Resulta que era una antigua fábrica de jabones, y su postre estrella tiene esa inspiración. ¿Lo mejor? Entramos sin expectativas y salimos sorprendidos. La camarera que nos atendió, aunque no recuerdo su nombre, fue un encanto, a pesar del lío del servicio, nos hizo sentir como en casa. De los platos, el rabo de toro y los tomates nos dejaron flipando. El sitio puede no ser el más acogedor, pero la calidad de la comida y la atención son un combo que merece la pena. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 3. ¡Definitivamente, hay que repetir!

El sitio en la Cava Baja no es solo un restaurante, hay varios locales con diferentes conceptos. Es perfecto para tapear y disfrutar de la buena onda. La decoración está bien, con sillas altas cómodas para disfrutar de una buena conversación. Si no tienes mucha hambre, puedes pedir algo como chipirones a la plancha o el crujiente de rabo de toro, todo muy bueno y a precios que están acorde con la calidad. Comida: 3, Servicio: 3, Ambiente: 3. Y no te preocupes por la reserva, no es obligatoria.

¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina se ofrece en La Antoñita

Mira, te cuento, La Antoñita está en C. de la Cava Baja, 14 y es un sitio que tiene su rollo. Ya sabes como es esto de visitar los restaurantes, a veces te sorprenden, a veces no. Le eché un vistazo a varias opiniones y la cosa varía bastante. Desde alguien que se queja de que su comida llegó como 15 minutos después de la de su pareja y dice que las mesas son incómodas, hasta quien elogia la comida como “muy original y saborosa”. Así que ya te imaginas, hay de todo.

He visto que muchos coinciden en que el servicio varía. Algunos mencionan que el personal es muy amable y profesional, pero hay quien tuvo mala suerte y le tocó esperar más de la cuenta. Por otro lado, hace falta mencionar que en general el ambiente es acogedor, sobre todo si te gusta el bullicio y la alegría de un buen sitio en Madrid. Pero, ojo, si eres de los que se inquietan con las mesas inestables y las molestias en las piernas, quizás tengas que adaptarte un poco.

En cuanto a la comida, el rango de precios está entre 20 y 50 € por persona, lo cual puede parecer un poco elevado para algunos, pero esos que han ido aseguran que la relación calidad-precio está bastante bien. Platos generosos con ingredientes frescos y de calidad no suenan mal, ¿no? Y, por cierto, no te olvides de probar ese famoso postre que llaman "jabón", parece que es un “must” de la casa.

Entonces, si te preguntas qué tipo de cocina se ofrece en La Antoñita, debes saber que es cocina española, pero con un toque original, bien cuidada y presentada. Ideal tanto para una comida informal con amigos como para algo más especial. Así que ya sabes, si andas por el centro de Madrid y quieres probar algo de buena comida española, este lugar podría ser tu próximo destino. ¡Échale un vistazo!

Quién es el chef de La Antoñita y cuánta experiencia tiene en el sector

¿Has probado ya la Antoñita? Si no, estás tardando. Este restaurante en C. de la Cava Baja, 14 es un verdadero tesoro en pleno Centro de Madrid. Imagínate, un lugar con 5 estrellas en cocina española, instalado en una antigua jabonería. ¡Raro, pero encantador! La decoración es bonita y acogedora, perfecta para disfrutar de una buena comida en un ambiente especial. Ah, y un tip: el postre “Jabón la Antoñita” es una delicia. Una pastilla de jabón que en realidad es un dulce con espuma de limón. ¡No te lo puedes perder!

Nosotros pedimos una selección de platos: croquetas, bacalao, ensaladilla rusa... y todo nos encantó. La verdad es que la comida está increíblemente bien elaborada, y es que el chef tiene una trayectoria impresionante en el sector. Así que, no es de extrañar que todo lo que sale de la cocina esté a otro nivel. Los camareros son súper rápidos y amables, de verdad, hacen que todo sea más fácil. La comida llegó a los pocos minutos de ordenarla, lo que siempre se agradece.

Eso sí, si quieres ir, mejor reserva con antelación. Se llena rapidez y hay que asegurarse un sitio en este rincón de la Cava Baja. Los precios son razonables, entre 20 y 30 euros por persona, y la calidad de la comida y el servicio compensa con creces. Te vas a ir con ese rollo de “quiero volver” después de haber disfrutado de los huevos rotos con jamón y las croquetas de jamón ibérico. ¡Una maravilla!

En resumidas cuentas, si buscas un sitio para comer bien en un ambiente divertido y acogedor, La Antoñita es el spot ideal. Es un restaurante donde no solo se come bien, sino que se siente como en casa. ¡Y quién sabe! Quizás hasta te encuentres con algunos de esos platos que, aunque tienen nombre raro, te dejarán más que satisfecho. ¡Así que no esperes más y lánzate a probar lo que tienen!

Qué enfoque tiene La Antoñita respecto a los ingredientes que utilizan

Y mira, si te digo la verdad, La Antoñita es un sitio que tiene su rollo. 4 estrellas porque, aunque la comida está de lujo, a veces la carta se siente un poco escasa, y la cantidad no es su fuerte. Nos sentamos en una mesa que, aunque era cómoda, había momentos que te ponías un poco a apretar a los camareros ¿sabes? Un poco estrecho en algunos puntos, pero el personal es rapidísimo y siempre atento. La de las croquetas fue un acierto total, aunque ten cuidado porque esas cositas, como 4 croquetas te saldrán a 13€. La calidad es buena, pero al final salimos con un poco de hambre después de pedir raciones.

El postre, eso sí, el jabón de La Antoñita es la caña. ¡Espectacular! Te lo digo, no te lo pierdas. De hecho, unos amigos y yo estábamos en plan "es que necesitamos más comida" y al final, la cuenta se subió a unos 30-40€ por persona. Un precio decente, pero vete preparado para que te deje un poco a medias.

La primera vez que fui entre sin reservar un sábado, y había sitio en la corrala, una experiencia que no te puedes perder. La ensaladilla rusa de txangurro me voló la cabeza, y la tempura de bacalao estaba a otro nivel. Me hizo replantearme todo el tema del bacalao en España, porque ya lo tenía un poco descartado. El crujiente de rabo de toro que probé, según mi compi estaba excelente, aunque a mí el rabo de toro me decepcionó un poco al final. Por cierto, gracias al camarero por recomendarnos probar pocas cosas al principio, porque siempre es mejor dejarte un poco de hambre y quedarte con ganas de más, que llenarte y no disfrutar.

Sobre el enfoque de La Antoñita con los ingredientes, lo que se percibe es que buscan calidad a tope. Aquí la comida es fresca y saben lo que hacen al preparar cada plato. No son de esos que te lanza un montón de opciones, pero lo que tienen, lo hacen bien. Realmente se nota que se esfuerzan en ofrecer productos de primera, pero lo que no se puede negar es que a veces, el tamaño importa y ahí podrían mejorar un poco.

Qué tipo de ambiente puedo esperar al visitar La Antoñita

Si buscas un lugar con encanto y buena comida, La Antoñita es tu sitio. Este restaurante está en C. de la Cava Baja, 14, en pleno centro de Madrid, y forma parte de La Posada del Dragón. Antes era una jabonería, así que te imaginas lo pintoresco que es. Hay una terraza de esas que te hacen sentir que estás en el corazón de La Latina, perfecta para una cena relajada. Las raciones son ideales para compartir con tu pareja y todo lo que pedimos estuvo delicioso. En términos de puntuaciones, la comida se lleva un 5, el servicio un 4 y el ambiente, para no ser menos, también un 5.

La carta es un viaje por los sabores de nuestra gastronomía. Aunque probamos unos pocos platos, todos resultaron bastante sabrosos. Lo mejor, la ensaladilla rusa, que tiene un toque original con patatas y zanahorias ralladas, ¡increíble! Las croquetas de mejillón son otra joya, con un toque picante que te deja con ganas de más. Vienen grandes y con un rebozado fino, una delicia total. Eso sí, el pan de masa madre que sirven es otra razón para no dejar nada en el plato. La calidad de la comida se nota y el trato es de lujo, lo que te hace sentir como en casa. Aquí la comida se lleva un 4, el servicio un 5 y el ambiente, un 4.

Y qué decir del trato, es simplemente espectacular. Simona, la chef, es pura amabilidad y su cocina brilla con luz propia. ¡Tienes que probar las croquetas que son enormes! Y no te vayas sin probar el jabón de postre, es un must. La cocina de Simona es definitivamente un espectáculo, entonces aquí la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 cada uno.

Ahora, ¿qué ambiente puedes esperar al visitar La Antoñita? Te va a envelopar una atmósfera cálida y acogedora, perfecta para disfrutar con quien tú quieras. La terraza en la corrala le da un toque único y ese aire de La Latina te hace sentir cómodo desde el primer momento. Te vas a llevar una experiencia que no solo se queda en la comida, porque es el ambiente lo que realmente lo hace especial. Aquí, la cena es más que solo comer, es disfrutar de un rato genial en un lugar que rebosa historia y buen rollo. Así que ya sabes, ¡haz la reserva y disfruta!

Es adecuado el restaurante para ir con amigos

Y mira, para ser sincero, hay veces que La Antoñita tiene su historia. Una vez nos estrellamos con el servicio. Te cuento: era temprano para comer, el comedor estaba medio vacío y, sin embargo, se olvidaron de traernos la bebida. ¡Y no solo eso! Parte de la comida que llegó estaba fría. Y para colmo, vi a un camarero ofrecer pan a otra mesa con un niño pequeño y a nosotros no, y cuidado, que íbamos con dos peques. Como si ser extranjeros te diera más derechos. Y cuando llegó la cuenta, ¡ni tres segundos tardaron! Pero eso no nos detiene, ¿verdad?

Ahora, si vas en plan puente de Mayo, es otra historia. Nos encantó. Fuimos dos veces, ¡claro que sí! La relación calidad-precio es brutal, la comida original, bien hecha y ¡abundante!. Lo mejor fue que nos ofrecieron agua del grifo, cosa que parece un lujo en otros lugares. Aquí, te puedes gastar entre 20-30€ por persona y salir más que satisfecho. Como para hacer una reserva, ya que en esos días se llena.

Y si hablamos de la experiencia 5 estrellas, hay que mencionar la ensaladilla de txangurro, que fue una maravilla, también el crujiente de rabo de toro con crema de queso que estaba para morirse. Los postres, especialmente el jabón de chocolate blanco, son toda una explosión de sabores que te dejan sin palabras. La chef, súper atenta y profesional, sale a hablar contigo y asegurarse de que todo esté bien. Así que saber que hay un ambiente tan familiar y amable es un puntazo.

Ahora, para la pregunta del millón: ¿es adecuado para ir con amigos? Te lo digo sin dudarlo: ¡absolutamente! El ambiente es perfecto para disfrutar en buena compañía, con platos para compartir y una atención que hace que todo fluya. Ya sea que quieras disfrutar de unos huevos rotos con jamón o un postre espectacular, aquí te va a encantar. ¡Anímate a ir con tu gente, que seguro lo van a disfrutar!

Qué características tiene la decoración o el espacio en La Antoñita

Tío, si estás por la Latina y se te antoja comer algo bueno, La Antoñita es el sitio. Encontramos este rincón de casualidad un domingo. Siempre es un lío encontrar mesa en la zona, pero esta vez tuvimos suerte. El ambiente es buenísimo, con esa mezcla típica de la ciudad y la atención de los camareros es de 10. Eso sí, pasé un pelín de calor con las estufas, pero nos hicieron el favor de apagarlas cuando se lo pedimos.

Lo que nos sirvieron fue brutal. El rabo de toro fue lo mejor de la noche, ¡qué plato más espectacular! Las croquetas grandes y contundentes también me volaron la cabeza. Las costillas son otra maravilla, aunque las bravas no me fliparon tanto, un poco normales. Para acompañar, una Mahou de barril fresquita que siempre cae bien. Una pena no haber sabido que los postres son su especialidad, pero salimos tan llenos que ya no cabía nada más. ¡Vuelve a comer aquí lo antes posible! Si vais en grupo, el interior tiene mesas amplias, aunque no sé si se puede reservar.

La última vez que fuimos, no me lo podía creer. Todos los platos que pedimos a compartir estaban listos para llevarse el premio. Las croquetas caseras son un must, y el bacalao en tempura, ¡madre mía! Esa cosa es otro nivel. Las carrilleras y el crujiente de rabo de toro están también de locos. El trato de los camareros siempre es exquisito, siempre están pendientes de que no te falte nada. Así que no dudo en recomendarlo al 100%. ¿Precio? Ronda los 20-30 € por persona, ¡y te vas encantado!

Y la decoración, hermano, tiene su rollo. Es acogedora, con un toque moderno que te hace sentir en casa. La chef napolitana le ha dado su alma, y eso se nota. Cada rincón está pensado para que disfrutes, con ese ambiente cálido y auténtico que solo se consigue con pasión. Así que si buscas buen comer y buen rollo, ya sabes, ¡La Antoñita te espera!

Qué platos son destacados en el menú de La Antoñita

La Antoñita es un sitio que se las trae, amigo. Cuatro estrellas que se sienten bien justas, porque el local está chulísimo. Te sientas encima de una antigua muralla y puedes ver el fondo del suelo de cristal. Eso le da un toque especial, ya sabes, ambiente de los que te hacen sacar el móvil y sacar fotos, aunque no estés en un museo. Pero vamos a lo que importa: la comida. La presentación es buena y los sabores también, pero la camarera nos advirtió que sus platos son para compartir, y cuando le preguntamos, ¡pufff! Nos quedamos con hambre. ¡Éramos 7 adultos y nos sirvieron menos de seis gambones al ajillo! Las niñas comieron costillas, así que imagina lo escaso que estaba eso.

El servicio me pareció bastante decente, aunque la comida dejó un poco que desear en cuanto a cantidad. 20-30€ por persona es un precio razonable, pero para salir con ganas, ¡no te puedes fiar de las porciones! Sin embargo, hay que dar un paseíto por las calles del centro, que son bastante complicadas para aparcar. A veces, parece un juego de Tetris encontrar sitio para dejar el coche, porque son calles con poquísimo espacio. Así que, mejor ve en transporte público o a patita.

Aun así, hay que destacar que la atención del personal es de 5 estrellas. Muy amables y simpáticos, te hacen sentir bienvenido. Y si hablamos de comida, no te puedes perder las croquetas de jamón crudo, el crujiente de rabo de toro, el solomillo y los canelones de pato. El postre, ese famoso jabón de chocolate blanco, también está para chuparse los dedos. Felicitaciones al chef y al equipo, porque, aunque lo de las porciones fue un malentendido, la calidad es realmente buena. Así que, si pasas por Madrid, no dudes en dejarte caer por La Antoñita, ¡que volveré sin duda!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados