
Si estás buscando un lugar diferente para salir a comer en Getafe, ¡Meditt 23 es tu sitio! Este restaurante está en Av. Buenos Aires, 21, y es perfecto para cualquier ocasión, ya sean cumpleaños, cenas románticas o simplemente una buena comida entre colegas. Aquí la cosa no es solo comer, es vivir una experiencia inolvidable. La carta está llena de platos mediterráneos con un toque moderno, desde croquetas caseras hasta paella de marisco. ¡Aquí hay algo para todos los gustos!
La propuesta gastronómica es de alto nivel y huye de lo típico, así que prepárate para disfrutar de cocina de 10 y atención de lujo. Con su decoración elegante y un ambiente cómodo, Meditt 23 te hace sentir como en casa, pero con un estilo que mola. Y no te olvides, también puedes reservar online fácil y rápido. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una cena espectacular y de calidad, Meditt 23 es una parada obligada en Getafe.
Meditt 23 l Restaurante Getafe
Horarios Meditt 23 l Restaurante Getafe
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:30–16:00, 20:00–23:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 12:30–16:30, 20:00–24:00 |
| sábado | 12:30–16:30, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:30–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Meditt 23 l Restaurante Getafe
Dónde se encuentra Meditt 23
¡Ey, gente! Si estáis en busca de un sitio donde comer rico en Getafe, tenéis que probar Meditt 23. Este lugar ha subido como la espuma y merece las 5 estrellas que le han dado. No importa si no estáis por la zona, ¡id a descubrirlo! Reservamos con antelación un domingo y, la verdad, quedamos súper contentos. El trato de los camareros es un 10, siempre amables y rápidos en atenderte. La comida... madre mía, ¡qué buena! Todos los platos tienen un toque de vanguardia que se agradece, pero lo mejor es que la comida estaba deliciosa. Si os preguntáis qué pedir, no os podés perder la oreja, la ensaladilla y las croquetas.
Pero, ah, un pequeño detalle: el sitio es algo pequeño, pero muy acogedor. Cuando entras, no te esperas lo que viene. La relación calidad/precio es bastante buena, así que todo genial, solo nos quedamos con ganas de probar más de su carta, que es amplia. Eso sí, un pequeño punto negativo: pasamos un pelín de calor mientras comíamos. Hablamos con los camareros sobre el aire acondicionado, y aunque nos dijeron que estaba bien, el fresquito llegó cuando ya terminábamos el postre. Y ojo, pedimos calamares que nunca llegaron, pero lo solucionaron rapidito cuando se lo dijimos. Así que no hay drama, ¡volveremos!
Por cierto, tened en cuenta que el precio por persona ronda los 30-40 € y el ambiente es bastante chido, aunque podría estar más fresquito. Además, tienen opciones para los peques, nos hicieron hueco para el carrito del bebé, así que bien ahí. Si buscáis aparcamiento, hay plazas en la calle gratuitas.
Y para que lo tengáis claro, Meditt 23 se encuentra en Av. Buenos Aires, 21, 28907 Getafe, Madrid. ¡No lo dudéis y haced la reserva!
Qué tipo de cocina ofrece Meditt 23
Si estás buscando un lugar que te deje con la boca abierta, Meditt 23 en el Bercial de Getafe es el sitio. Este restaurante es puro éxito: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. No es broma, la gente que trabaja allí se nota que tiene pasión por lo que hace. Desde el momento en que llegas, te tratan como si fueras parte de la familia. Pero ojo, mejor reservar con antelación porque no hay muchas mesas y se llena rápido.
En cuanto a la comida, te va a encantar. Puedes probar desde una Hamburguesa de Vaca Rubia Gallega hasta unos Tacos de Costillar de Ternera a Baja Temperatura. Y no te olvides de dejar espacio para la Tarta de Queso Cremosa con Helado de Dulce de Leche, que es un espectáculo. Todo esto con un precio por cabeza de entre 20 y 30 €. A veces puede parecer un poco más caro por algunos platos con nombres fancy, pero la calidad hace que valga la pena.
El ambiente es super acogedor, y si te decides a ir en pareja o con amigos, lo ideal es ir en grupos de 3 o 4 personas. Eso sí, si piensas tomar algo en la terraza al mediodía en verano, te vas a sudar la gota gorda. En invierno, todo cambia, pero en verano puede ser un horno. Por suerte, se puede aparcar con relativa facilidad en la calle, así que no te preocupes demasiado por eso.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Meditt 23? Principalmente, es un mix de cocina contemporánea con toques españoles. No solo te llenan el estómago, sino que también se nota la calidad de los ingredientes. Todo está preparado con mucho mimo, de verdad. ¡Dale una oportunidad y ya me contarás!
Meditt 23 es adecuado para ocasiones especiales como cumpleaños
Y bueno, después de lo que probé en Medit 23, tengo que contarte que no todo es color de rosa. Fui a cenar allí y, la verdad, la calidad de los platos se siente más bien baja para lo que te cobran. Te hablo de un precio de 30-40 € por persona y, sinceramente, no veo que lo justifique. Por ejemplo, el pan bao que pedí estaba recocido, seco y migoso, ¡y claro que le faltaba salsa! Ese toque especial que esperas no estaba por ningún lado, y la que le pusieron encima ni siquiera era buena. El torrezno, que debería ser una bomba de sabor, sabía más a carne cocida que a lo que debería. Y las revolconas, demasiado ligeras para mi gusto, yo esperaba más cremosidad.
Por otro lado, el servicio tiene sus altas y bajas. El ambiente era tranquilo, pero el camarero, aunque podía ser atento en alguna ocasión, se comportó un poco rudo, cortándome cuando intentaba pedir. Para colmo, no te dejan pedir agua del grifo ¡y te hacen pagar por la botella! Aunque llegué con buenas expectativas por la fama del lugar, la verdad es que más de una vez sentí que había aspectos que dejaban mucho que desear. Y no hablemos de esperar 15 minutos fuera a que nos dieran la mesa...
Ahora, si vuelvo a la pregunta de si Medit 23 es adecuado para ocasiones especiales como cumpleaños, mi respuesta es un no rotundo. Con la experiencia que tuve, dudo que quieras celebrar algo importante ahí. El servicio y la calidad de los platos no son los que buscas para un día especial. Mejor mira hacia otros lados donde te traten como te mereces y la comida te deje con ganas de volver.
Se puede disfrutar de una cena romántica en Meditt 23
La verdad es que Meditt 23 en Getafe es un lugar que vale la pena conocer. La comida está muy buena y es curiosa, y eso siempre se agradece. Pides unos platillos para compartir y el primer plato tarda un poquitín, como 25 minutos. La cosa es que las mesas de alrededor estaban recibiendo hasta tres platos cada una. Ahí es donde piensas, “¿Se olvidaron de nosotros?” Lo bueno es que después de esa, el ritmo mejoró. Aunque, ojo, también se les pasó el aperitivo que venía con el ticket y solo lo arreglaron cuando lo mencionamos. Era San Valentín y parecía que se les iba de las manos.
Pero, mira, no todo fue tan malo. El lugar tiene un ambiente muy acogedor y atractivo, y la comida es una experiencia relajante y deliciosa que te deja sonriendo. Comimos unas cosas como gambones en tempura y ¡qué delicia! Realmente te llevan al cielo. Aunque el servicio no fue perfecto en nuestra visita, el personal es amable y atento, así que al final vale la pena.
Si tienes la suerte de que en tu visita el servicio esté a la altura, pues te aseguro que disfrutarás de un momento inolvidable. Los pan bao y los tacos de costillar que probamos son un acierto seguro. Y un detalle importante: hay bastante aparcamiento, lo cual es un plus, porque ya sabemos cómo se pone eso en Getafe.
Y en cuanto a si se puede disfrutar de una cena romántica, claro que sí. El ambiente es perfecto para una cita especial, aunque sería mejor hacer una reserva. Te aseguro que puedes disfrutar de una cena a la luz de las velas, y si todo sale bien, quedarás más que satisfecho. ¡Suerte y que disfrutes tu velada en Meditt 23!
Qué tipo de platos se pueden encontrar en su carta
Hombre, si no has probado Meditt 23 en Getafe, te estás perdiendo algo grande. Este sitio es una joyita en plena Av. Buenos Aires, 21. Te hablo de un lugar que cuida los detalles al máximo, donde el camarero Juan te va a hacer sentir como en casa, ¡y vuela entre mesas como si tuviera alas! La atención es de 10, rapidísimo, no te va a dejar con la sed ni un segundo.
Y la comida, madre mía… No hay otra forma de decirlo: espectacular. Los gambones en tempura con spicy mayo y esa alioli de lima son una auténtica locura. Y si te va el marisco, no te puedes perder las vieiras del Pacífico. ¡Prueba eso y dime que no es amor a primer bocado! El ambiente es íntimo, un plan perfecto para una cena con amigos o una cita.
Vale, sí, hay veces que no aciertan con el punto de la carne, como en el caso de los solomillos y entrecots que se pasan un poco, pero el personal es tan amable que eso queda en un segundo plano. Y si te gusta el tequila, el reserva que tienen es puro nirvana. La carta de vinos también está muy bien, con opciones interesantes y a precios que no duelen.
En cuanto a los platos que tienen, van desde la cochinita pibil (¡buenísima!) hasta esos tacos que son una delicia. Y no te olvides dejar espacio para la tarta de queso cremoso con helado de dulce de leche. Todo está presentado como si fuera arte, así que la vista también se lo pasa bien antes de comérselo. ¿Vas a decir que no a una mínima inversión de 20-50 € por una experiencia de 5 estrellas? Totalmente recomendable, así que no pierdas más tiempo. ¡Haz tu reserva ya!
Meditt 23 ofrece opciones para diferentes gustos alimenticios
Ya te dije que el Meditt 23 tiene su cosa, pero hay que hablar del Restaurante Cuco que está al lado. No te voy a mentir, tiene 3 estrellas en su haber y no es por nada, pero se siente un poco ruidoso y mal climatizado. La comida está más o menos, pero no esperes que te explote la cabeza con los sabores. La ensaladilla tenía esa espuma de huevo frito que, bueno, no sabe a nada. La presentación está bien, pero eso no se come. Por cierto, te van a cobrar por el servicio en mesa y el pan... que ni te lo avisan. Las vieiras con salsas mejorables y esos torreznos… están ricos, pero no te harán hacer palmas. El solomillo era un poco miserable, en cuanto a tamaño se refiere. Aunque los postres se salvan, la vajilla y cubertería están bastante bien, aunque eché de menos el mantel. Los baños son pequeños, pero cumplen su función, aún sin papel secamanos. Mi puntuación final: 6/10, algo caro y un poco decepcionante.
Ahora, volviendo al Meditt 23 que te digo que es un sitio 5 estrellas. ¡Vaya diferencia! Desde que entras, sientes que estás en un lugar súper acogedor. El personal es un amor y justo tuve la suerte de conocer al dueño, que es un encanto. Todo, desde los entrantes hasta los postres, son un 10. Te recomiendo la tarta de queso cremosa con helado de dulce de leche, y el muerte por chocolate del chef es otro nivel. Aunque la comida estaba deliciosa, alguien comentaba que la atención fue lenta, pero el camarero resolvió compensando con cafés y chupitos. Así que para mí, volver es un must.
Y ya que hablamos de gustos, claro que el Meditt 23 tiene opciones para varios paladares. La gente está flipando con el tartar de atún rojo con mango y aguacate. Así que si eres de los que le gusta la buena comida, aquí encuentras variedad. Eso sí, parece que hacen algunos platos de manera involuntaria, como esa torrija que, aunque estaba hecha hoy, no se salvaron del sabor a quemado, según algunos. Pero en general, parece que si te das una vuelta por ahí, seguro encuentras algo que te haga feliz.
Cómo es la experiencia general al comer en Meditt 23
Y, bueno, ¿qué te puedo contar de Meditt 23? Este lugar es un restaurante pequeño pero moderno y acogedor que te da la sensación de estar en un sitio diferente. Fuimos tres amigos a probar el famoso arroz con bogavante y, la verdad, no fallaron. ¡El mejor arroz que he probado! También nos lanzamos a por el pulpo a la brasa y un tartar que estaban de lujo. Para el servicio, solo tengo palabras buenas, son super atentos y el trato es dignísimo de los más top. Con un precio de 60-70 € por persona, la experiencia vale cada céntimo. 5 estrellas.
Un par de días después, nos juntamos seis para comer y esta vez pedimos de todo. Las alcachofas, los baos, los tacos y esos torreznos, ¡madre mía! Cada bocado fue de 5 estrellas. La carne también estaba muy buena y los postres… ¡increíbles! Al final, entre todos, pagamos 220 €, que para lo que comimos, está genial. El ambiente sigue siendo igual de chido, ¡definitivamente repetiremos!
En cuanto al ambiente, este sitio no decepciona. No es enorme, pero es acogedor y cálido. Te reciben con un aperitivo que es un salmorejo riquísimo y unas aceitunas picantes que orientan bien tu paladar. Como entrante, probar la flor de alcachofa fue un acierto total, y ese rabo de toro en pan bao con alioli de azafrán, se va directo a la lista de “debes probar”. Aunque las papas con mojo se quedaron un poco atrás, la costilla de ternera glaseada fue brutal, ¡se deshacía en la boca! Para finalizar, la tarta de queso cremosa fue lo único que no me dejó volando, pero el resto compensó sobrado.
Así que, en general, la experiencia de comer en Meditt 23 es excepcional. Comida riquísima, un servicio que cuida todos los detalles, un ambiente que te hace sentir como en casa, y todo a un precio razonable. Si no has ido todavía, ya estás tardando. ¡La próxima salida tiene que ser aquí!
Qué hace que la propuesta gastronómica de Meditt 23 sea de alto nivel
Tío, si no has estado en Meditt 23, te estás perdiendo una joyita en Getafe. Ayer me pegué una cena que me ha dejado sin palabras, no sé ni cómo expresar lo que fue esa experiencia. La decoración es una pasada, con esas cartas de madera y piel que ya te dicen que aquí se cuida hasta el último detalle. La vajilla está diseñada para hacer que cada plato parezca una obra de arte, ¡y vaya que lo son!
La comida... madre mía, eso es un 10 sobre 10. Empezamos con una flor de alcachofa que estaba de locos, pero es que después llegaron unos torreznos que simplemente son una locura, tocan la gloria. Pensaba que no se podía mejorar, pero luego vinieron los segundos y los postres y, mira, ya solo deseaba volver otro día para probar más platos. La calidad que tienen y el trato humano que ofrecen son dignos de una estrella Michelin, ¡si siguen así, van a ser referencia en la restauración!
Sobre el servicio, no tengo nada que criticar. Super amables, siempre atentos. Aunque un poco de pan viene a costar un ojo de la cara. Pero vamos, lo demás fue impecable, el ambiente era perfecto para una velada tranquila. En cuanto al menú, tienen de todo un poco: desde un salmorejo con aceitunas que abre el apetito, hasta huevos trufados que son un amor en cada bocado. Y cómo olvidar el calamar de potera a la brasa y el tataki de presa ibérica. De postre, la muerte por chocolate es el broche que necesitas.
Entonces, ¿qué hace que la propuesta gastronómica de Meditt 23 esté a otro nivel? Fácil: una combinación de alta cocina con una presentación impecable, ingredientes frescos y de calidad, una atención al detalle que se siente en cada plato y un ambiente que te invita a quedarte. En serio, si no lo has probado, ya estás tardando en hacer una reserva.
Cuál es la decoración y el ambiente del restaurante
Y mira, si estás buscando un buen plan para salir a comer, te cuento que Medit 23 es una opción que no te puedes perder. Está en Avenida Buenos Aires, 21, en Getafe, justo donde la movida está bien viva. La clave aquí es que tienen una mezcla de platos que te deja boquiabierto, así que prepárate para un festín. No hace falta ser un crítico gastronómico para disfrutarlo, aquí van a saber hacerte sentir como en casa.
La carta es un viaje, de verdad. Tienen desde tapas típicas hasta platos más elaborados. Pero lo más impresionante es que cada bocado parece hecho con ese cariño que solo se encuentra en los mejores lugares. Y te digo, el ambiente es perfecto para juntarte con los amigos o incluso para una cena romántica. ¡Ojo! Que la comida está de muerte, pero el servicio es otro nivel, siempre al tanto de lo que necesites.
Ahora, para que te hagas una idea de cómo es el lugar, te cuento que la decoración es moderna, con ese toque industrial que está tan de moda. Las luces suaves y la música de fondo crean un ambiente súper acogedor, ideal para relajarte después de un día ajetreado. Si te sientas en la terraza, ni te cuento, tienes esa vibra de disfrutar de la buena vida mientras saboreas algo rico. Así que, ¿qué me dices? ¡Anímate a probarlo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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