
Si buscas un plan para desconectar del estrés sin alejarte demasiado de Madrid, el Restaurante Filandón es el lugar ideal. Enclavado en el Monte de El Pardo, uno de los bosques mediterráneos mejor conservados de Europa, este rincón está a solo unos minutos del bullicio de la capital, así que puedes disfrutar de un ambiente tranquilo mientras te zambulles en la naturaleza. Aquí, la carta no decepciona: tendrás desde un sorprendente tataki de atún hasta esas croquetas de jamón que siempre te dejarán con ganas de más.
Esta joyita, con un ambiente acogedor y decoración tradicional, se va ganando corazones con su cocina española y gallega. Si eres de buen comer, te van a encantar sus platos de pescado y carne, como el famoso pulpo y el chuletón a la brasa. Y, ojo, no solo es un festín para el paladar, sino que tiene una buena puntuación en opiniones y no te dejará en la ruina. Así que ya lo sabes, hazte un favor y pásate por Filandón: buen rollo, buena comida y un ambiente que será un respiro en medio de tu rutina.
Restaurante Filandón
Horarios Restaurante Filandón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–24:00 |
| miércoles | 13:00–24:00 |
| jueves | 13:00–24:00 |
| viernes | 13:00–24:00 |
| sábado | 13:00–24:00 |
| domingo | 13:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Filandón
Dónde se encuentra el Restaurante Filandón
¡Ey! Hablemos del Restaurante Filandón, que está por Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid. He estado ahí, y la verdad, fui con ganas y expectativas altas, pero al final, la experiencia se quedó a medias. El lugar tiene una decoración sencilla y es tranquilo, pero no es nada del otro mundo. La carta parecía sugerente, pero cuando llegó la comida, me pareció bastante normalita.
Lo que de verdad me fastidió fue el tiempo de espera. Entre que pidieron y sirvieron, se pasaron un buen rato esperando. El personal, eso sí, amable todo el rato, pero un poco desorganizados. Cuando finalmente llegó la comida, estaba bien, pero no me voló la cabeza. Comí y no salí decepcionado, pero tampoco con ganas de decirle a todo el mundo que tienen que ir. Ideal si no tienes prisa y solo necesitas “comer algo”. El precio ronda entre 40-50 € por persona.
Luego, estuve escuchando que el sitio tiene su encanto, pero menuda locura con los precios. Por un vaso de vino blanco te clavan 8 €, dos copas ya es el precio de una botella. Pedimos un ceviche de mero de entrante, y luego una hamburguesa y pulpo. El ceviche y la hamburguesa estaban decentes, pero el pulpo... ¡madre mía! Era como intentar masticar una suela de zapato, durísimo. Al menos, el postre, una tarta de limón, salvó un poco la situación. Tardaron en servir, pero se disculparon antes de que dijéramos algo. Este lugar debería recuperar el brillo que tenía, porque la reputación que tiene es bien merecida. Y el precio de esta ocasión fue de 50-60 € por persona.
Por último, no puedo dejar de mencionar que hay que reservar si quieres asegurarte un buen sitio, y para aparcar, ¡no hay problema! Tienen muchas plazas libres y además aparcamiento gratuito. Así que, ya sabes, si algún día te animas a visitar el Restaurante Filandón, tienes toda la info para hacerlo. ¡Suerte!
Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante Filandón
Y bueno, después de todo lo que he escuchado, hay que decirlo: el Restaurante Filandón está bastante bien. Si buscas un sitio que tenga ambiente chill, comida buena y un personal que te haga sentir como en casa, aquí lo tienes. La última vez que fui, compartimos medias raciones de croquetas de jamón, pulpo a la brasa y calamar a la brasa. Todo buenísimo, de verdad. Luego, nos lanzamos a los platos principales: una chuleta, un cogote de merluza y, por supuesto, una hamburguesa. La merluza fue la estrella del show, cocinada al punto y con una ración que no escatima. Delicioso.
Y hablemos de los postres porque ¡madre mía! La tarta de queso estaba de otro mundo, la relación calidad/precio es insuperable. Salimos por unos 60-70 € por persona, y no tengo queja ninguna. Ah, y esas 5 estrellas las tienen bien ganadas: comida, servicio y ambiente, todo un 5. Eso sí, si planeas ir, reserva porque siempre está a tope y aprovecha que tienen bastante espacio para aparcar, hasta gratuito.
Ahora, no todo es perfecto. Hubo quienes mencionaron que les pareció muy básico, que el ambiente era agradable, pero las sillas no eran cómodas. Al final, lo importante es la experiencia y cómo te aprieta la comida. Aunque aquí hay quien dice que podría darse otra oportunidad, Madrid tiene mil opciones que hacen que no sea la única alternativa, pero si quieres pasar un buen rato con buena comida, creo que vale la pena probarlo.
En cuanto al ambiente, es casual y familiar, ideal para sitios en los que quieres disfrutar más que solo comer. Está lleno de buena vibra y es perfecto para grupos, ya sea que vayas con tu familia, amigos o en pareja. ¿Te animas a probarlo?
Cuál es la característica principal del Monte de El Pardo
Mira, si estás buscando un sitio que se lleva 4 estrellas sin dudarlo, el Restaurante Filandón en Fuencarral-El Pardo es el lugar. Este sitio es espectacular en todos los sentidos: el local es bonito, el entorno es genial, los productos son de primera y el servicio es de muy alto nivel. Eso sí, vete preparado porque conseguir mesa es un desafío. Estas semanas ha hecho un calor que flipas, y aunque la terraza está de lujo, el calor puede ser un poco incómodo para disfrutar como se debe.
Ahora, hablando de la comida, hay cosas que son de mención especial y otras que te hacen rascarte la cabeza. Por ejemplo, el tomate con bonito del norte es un chiste por esos 19€, la ración es ridícula. Lo mismo con el calamar a la parrilla (que ya te lo digo, cuesta 23€ y es más chico de lo que esperas). Y ni hablar de la media ración de cosas. Sí, hay platillos que son bastante buenos y pueden ser compartidos, pero que no te engañen, este es un sitio más para familias y grupos. Por lo menos, en los segundos, como el mero y el arroz con carabinero, las raciones sí son más decentes.
De todas formas, la experiencia fue buena a pesar de los precios que son un poco exagerados. Por 80-90€ por persona, pudimos disfrutar de varios platillos. La media ración de croquetas de carabineros estaban de muerte, y el steak tartar tenía un toque picante que lo hacía espectacular. Sí, el lenguado Evaristo estaba muy sabroso, pero 38€ por ese plato suena a una broma. Entre eso y la guarnición de patatas fritas, que te cuesta 4,5€, te hace pensar si estás cenando o en el mejor restaurante del mundo. Pero bueno, si les gusta lo dulce, el coulant con helado de vainilla es un cierre de oro.
Por último, el Monte de El Pardo, que no te lo puedo dejar pasar, es un lugar lleno de naturaleza espectacular y un entorno privilegiado. Es el pulmón de Madrid, con un montón de rutas y vida salvaje, perfecto para que lleves a la familia a disfrutar un día de campo antes de terminar en Filandón. Así que sí, si buscas buena comida y ambiente, vale la pena el esfuerzo, ¡pero ve listo para aflojar el bolsillo!
A qué distancia está el Restaurante Filandón de Madrid
La verdad es que el Restaurante Filandón me dejó con ganas de más. Fui con la familia y, aunque teníamos críos con nosotros, la experiencia fue bastante buena. El local es enorme y tiene diferentes salones, así que no te sentirás como sardina en lata. Ellos tienen menus para niños ¡con pintura y gorro de chef! Un detallazo, la verdad. El servicio fue estupendo, siempre atentos a lo que necesitábamos. Me pedí unas ostras, que estaban frescas, y la chistorra a la brasa fue la bomba. También probamos los puerros con romesco y alioli, que estaban un poco duros, pero nada que no se pueda perdonar. Y luego esos tacos de atún que te vuelan la cabeza. De segundos, el tartar de atún rojo nos encantó y el lenguado que pedimos para compartir estaba para mojar pan. Ojo, los solomillos que me trajeron estaban un poco pasados, y eso que los pedimos al punto menos. Tuve que reclamar y, la verdad, el segundo intento estuvo mucho mejor.
Por otro lado, la experiencia del servicio tiene sus altibajos. Al llegar, teníamos una mesa reservada a las 15:15, pero hasta las 16:00 no nos tomaron nota. Eso es un poco lento, ¿no? La falta de coordinación entre los camareros se notó un montón. El solomillo frío y una tortilla que entró excesivamente aceitosa le quitaron brillo a la comida. Aunque, eso sí, ¡las croquetas de carabineros y el jamón ibérico son un MUST! De postre, la tarta de queso y el arroz con leche estaban brutales. Si solo fuera por esos postres, ya valdría la pena volver.
Pero bueno, aunque el lugar tiene un ambiente espectacular y acogedor, el servicio necesita un buen ajuste. Si mejoran un poco en la cocina y logran que todo fluya al ritmo que debería, Filandón podría ser un lugar de esos que tienes que repetir. Para que te hagas una idea, está a solo 11 km del centro de Madrid, así que no es nada complicado llegar hasta allí para disfrutar de la buena comida y la compañía.
Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Filandón
Si estás buscando un sitio donde comer bien en Madrid, Filandón es una opción que no te va a decepcionar. Este lugar es precioso, con una decoración cuidada al detalle que te hará sentir en un ambiente único. Tienen un parking propio, así que olvídate del estrés de buscar sitio. Además, el sitio es enorme, con varios salones y terrazas, y los jardines son ideales para disfrutar en un buen día. Y sí, te recomiendo hacer la reserva, porque siempre está petado.
La comida es de 10. Te flipará el steak tartar, si te gusta el picor, pídelo nivel 8, está equilibradísimo. Y no te olvides del pixin y el rodaballo, que vienen con ajo, pimienta y un toque de vinagre que los hace imperdibles. No me quiero olvidar del solomillo de vaca, que literalmente se deshace en la boca. Y para cerrar con broche de oro, un coulant de chocolate que es pura magia. De beber, el vino albariño Lhardy blanco es la elección perfecta. Todo esto pone la cuenta entre 60-70 € por persona, pero la calidad lo vale.
Por otro lado, si eres un poco más exigente, quizás lo de las aceitunas y el pan que te cobran 3.8 € te haga pensar. Alguien ya nos advirtió de eso, así que si no te gustan, ¡di que no desde el principio! Aunque lo cierto es que el servicio es bastante ágil y atento, así que, a pesar de estos pequeños detalles, la experiencia en general está muy bien y vale la pena.
Ahora, si hablamos de qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Filandón, aquí lo tienes: lo que vas a encontrar es cocina española de calidad, con ingredientes frescos y un toque moderno en sus platos. Desde tapas hasta los clásicos de la gastronomía, sin olvidar el buen vino. Si quieres disfrutar de una buena cena con amigos, este sitio es de los que marcan la diferencia. ¡A darle caña!
Cuáles son algunos de los platos destacados en la carta de Filandón
Ya te digo que el Restaurante Filandón es un lugar que no se puede pasar por alto. Nos sentamos en la terraza cubierta, que está decorada de una manera súper bonita, ideal para relajarse. Te aconsejo que no te saltes el solomillo, porque es espectacular. De verdad, es una de esas cosas que se te queda grabada en la memoria. Ya aprovechamos y probamos el rodaballo al pilpil, que estaba de lujo. ¡Y no hablemos de los postres! Todos estaban buenísimos, me quedé con ganas de probar más entrantes porque ya te digo que todos prometen. Ah, y el gatete negro que rondaba por ahí era un amor, le daba un toque simpático al lugar.
Si vas en grupo, en plan parrilla, están brutales las croquetas y los calamares. Recuerda que, si quieres un ratito más tranquilo, ir a la hora adecuada es clave, porque sabe que llegar puede complicarse un pelín. Pero, sin preocupaciones, hay muchas plazas libres para aparcar, así que eso no será un problema. Eso sí, la atención podría dar más de sí, a veces te hace falta un poco más de calidez en el servicio, aunque aquí la materia prima compensa eso bastante.
Si te lo estás pensando, definitivamente es un buen sitio, con buena comida, pero lo mejor son los platos. Hablando de las especialidades, no te puedes perder el chuletón que es de otro nivel, jugoso y con sabor intenso. Y si eres fan del mar, el ceviche de gambas o el atún con huevo te van a dejar flipando, algo realmente exquisito. Termina con una tarta de queso templada que hará que desees volver. Así que si preguntas, el combo solomillo, rodaballo y chuletón son de los must que debes probar. ¡Vas a salir de allí con un rollo de felicidad!
El Restaurante Filandón es adecuado para familias
Tío, si estás pensando en darte una vuelta por el Restaurante Filandón, no te va a decepcionar. Todo el mundo habla de este sitio, y con razón. Cinco estrellas en cocina, servicio y ambiente, y la verdad es que el entorno es brutal. Está en la Carr. de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, Fuencarral-El Pardo y eso le da un toque tranquilo, perfecto para desconectar de la movida de la ciudad. Los diferentes salones y sus terrazas son ideales para disfrutar de una buena comida, sin preocuparte del ruido de la ciudad.
Hoy estuve allí y me pedí un besugo y una chuleta de vaca vieja. Chaval, estaban incomparables. Se nota que el tipo de comida que tienen sabe a gloria. El servicio es otro punto a favor, siempre atentos y sin hacerte esperar, menos de 10 minutos y ya estás con el tenedor en la mano. Eso sí, échale un ojo a los precios. Unos 70-80 € por persona, pero creeme, vale cada céntimo.
Ahora, no todo es perfecto. Hay gente que ha comentado que ha tenido experiencias chuscas. Cuentan que los platos salieron un poco pegajosos y que las expectativas se fueron al traste. Tres estrellas en comida porque un par de platos llegaron con demasiada grasa y sabor muy fuerte a ajo crudo que, la verdad, no es lo que buscas en un sitio de este nivel. Los entrantes son una pasada, pero si un plato principal como el solomillo de buey no cumple, es normal que te quedes con un mal sabor.
Así que, ¿Filandón es adecuado para familias? La cosita se complica. Si te gustan los momentos tranquilos y los buenas comidas, puede ser una opción chula con peques, pero ojo, ve con la idea de que a veces puede no ser la mejor experiencia. El ambiente es genial para disfrutar pero, si buscas un lugar donde los niños puedan estar a sus anchas sin que te preocupes de la comida, tal vez debas pensártelo dos veces. ¡Ya tú verás!
Qué opiniones tienen los comensales sobre el Restaurante Filandón
Y bueno, hablemos del Restaurante Filandón, que me dejó alucinado. Fui con unas ganas tremendas y, la verdad, es que no me decepcionó para nada. El lugar es enorme, con varios ambientes. La terraza de invierno es un puntazo, muy tranquila y acogedora, ideal para disfrutar de una buena cena sin que te moleste el ruido. Perfecto para llevar a alguien especial o simplemente pasar un buen rato con amigos.
Sobre la comida, qué delicia, de verdad. Me tiré de cabeza a probar su famoso Steak Tartar y no me arrepentí. Lo presentan de una manera bastante sencilla, pero la cantidad es generosa, casi como si fuera un plato completo. El ritmo de picante sí que era suave, quizás porque se adaptan al gusto de la mayoría, pero la carne estaba cortada a cuchillo, y se nota la calidad. Los ingredientes estaban en su punto, dejando que el sabor de la carne fuera el rey del plato. Y luego están las Filloas. ¡Por Dios, qué buenas están! Vienen en cantidad, así que si te gusta lo dulce, no te las puedes perder.
Ahora, hay que hablar del precio. Es un sitio que se mueve entre 70-100 euros por persona, pero para la calidad de la comida, no está nada mal. Quitando un par de detallitos en el servicio que creo que son más anécdotas que otra cosa, el trato fue bastante correcto. En general, un 5 estrellas.
En cuanto a lo que dice la gente, el Filandón es bastante elogiado. Muchos comentan que es más que un simple restaurante, es toda una experiencia. El ambiente es acogedor, elegante sin pasarse y perfecto para diferentes ocasiones, ya sea una cena romántica o un encuentro con colegas. Y el servicio, ¡uff! Todos coinciden en que es impecable: atención profesional y amable desde que pones un pie hasta que te vas. Los comensales avalan que la carne se sirve en su punto, jugosa y deliciosa, y la frescura de los pescados es otro punto fuerte. Al final, las opiniones son unánimes: el Filandón no solo cumple, sino que supera las expectativas.
Es el Restaurante Filandón una opción económica para comer bien
Ya te digo, el Restaurante Filandón es una maravilla. Si buscas comer bien en Madrid, este sitio es un must. La comida es de 5 estrellas. Tienen una calidad increíble, y los precios son bastante razonables para lo que ofrecen. No te creas que vas a salir de allí con el bolsillo vacío, aunque es verdad que es un poco más caro que otros sitios, pero lo vale. Y si eres de los que le gusta probar de todo, ¡perfecto! Tienen medias raciones que te permiten disfrutar de varios platos sin reventarte. Además, la terraza de invierno es una pasada, ideal para una comida tranquila.
Déjame contarte, la última vez fuimos en familia y nos metimos un festín de aquellos. Pedimos de todo y acabamos pidiendo tupper para llevarnos lo que no pudimos acabar. Jajaja, ¡la cuenta fue de unos 390€! Pero no te asustes, sois como 80€ por persona y eso incluye vino, cervezas y agua. Así que si vas con buena compañía, la risa y la comida están aseguradas. Comida de 10 y un servicio top, te hacen sentir como en casa.
El lugar tiene un ambiente chulísimo, con varias estancias. La temperatura está siempre perfecta y, si no quieres estar dentro, ¡la terraza te espera! Los camareros son super atentos y simpáticos, se nota que están bien entrenados. Y lo más importante, la comida es perfecta, desde la chuleta de vaca vieja hasta la tarta de queso casera, todo es un espectáculo. La carne está en su punto, tierna y jugosa, y el pescado fresco que te deja con ganas de más.
Ahora, hablando en serio, ¿es el Restaurante Filandón una opción económica para comer bien? Pues mira, no es el más barato de la ciudad, pero por 40-80€ por persona te ofreces un festín de calidad. Así que, si quieres cenar bien, con buena atención y un ambiente agradable, es más que una opción, es una inversión en buena comida. Adicionalmente, aceptan niños y tienen acceso para sillas de ruedas, lo que lo hace aún más conveniente. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de decoración tiene el Restaurante Filandón
A ver, hablemos del Restaurante Filandón, que la verdad ha dado de qué hablar últimamente. Fui a celebrarle el cumpleaños a mi madre, y se supone que íbamos a disfrutar del famoso lenguado Evaristo. Cuando llegamos, nos insistieron con unos lenguados de ración que según ellos eran la bomba. Al final, acabamos pidiendo el lenguado a la brasa y ¡sorpresa! No quedaba, así que nos trajeron todo un plato de “sopa de lenguado”, lleno de vinagre y limón. Pero oye, no en el buen sentido. Total, no nos gustó nada y la mayoría lo dejamos. ¡Menuda decepción!
Y ya que hablamos de decepciones, la entrada tenía unas hogueras que casi te ahogan al entrar, y la acústica era un desastre. Tenías que gritar para que te escucharan. La atención también dejó mucho que desear, y que me hablen de la vajilla descascarillada y las patatas crudas. ¡Un espectáculo de horror! Porque, mira, si estás montando un lugar así, al menos cuida los detalles. Hasta el postre era un fiasco: helados tan duros que no sabían a nada. Definitivamente, de la Filandón que conocíamos antes no queda mucho.
En el lado positivo, también he escuchado buenas críticas de este sitio. Por ejemplo, que tienen una gran variedad de arroces y vinos y que el personal suele ser muy amable. El ambiente puede ser acogedor si te sientas en las terrazas. Pero ojo, reservar es obligatorio, porque el lugar se llena rápido y te puede tocar esperar un rato. En general, a la peña le gusta, pero hay quienes se han llevado un chasco.
Sobre la decoración del Restaurante Filandón, es bastante básica y no destaca en nada. Tienen un rollo bastante sencillo, sin complicaciones. Es de esos sitios que buscan ser acogedores, pero por la mezcla de mesas muy juntas y esas hogueras humeantes, a veces te sientes un poco amontonado. Así que, si te decides ir, ya sabes, ¡prepárate para un ambiente un poco más ruido del deseado!
Se pueden degustar platos de carne en el Restaurante Filandón
Te cuento que estuve en el Restaurante Filandón y la experiencia fue de cinco estrellas, de esas que se quedan grabadas. La decoración exquisita y el ambiente son de 10, perfecto para una cena con amigos o esa cita especial. La atención del personal es un verdadero lujo, siempre atentos y amables, no hay nada peor que sentirse ignorado, ¿no crees?
Para picar, pedimos unas croquetas de carabinero y unos puerros que estaban brutales. Pero, lo mejor llegó con los pescados: besugo, pixin y rodaballo, todos ellos espectaculares. Cuando llegó el postre, la torrija fue un must, pura delicia. El precio por persona es de unos 60-70 €, que está más que bien para lo que ofrecen. La comida y el servicio, un 5 en todo.
También oí que otros grupos hicieron sus propias combinaciones y quedé impresionado. Pidieron una pizzeta de boletus con papada ibérica y unas patitas de pulpo a la brasa que también sonaban de lujo. Ah, y si te vas de aquí, no te olvides del arroz negro con chipirones, que aunque parezca simple, te deja flipando. Un buen par de platos por compartir y, para rematar, esa torrija que solo tienen en Semana Santa.
Ahora, si te estás preguntando si puedes probar platos de carne, la respuesta es sí. Tienen opciones como steak tartar de solomillo y hasta un tartar de atún rojo de almadraba, así que no hay excusas para no ir. Sin duda, es un lugar donde la comida brilla, y si estás por el norte de Madrid, ya sabes dónde caer. ¡A disfrutar!
Es necesaria una reserva para comer en el Restaurante Filandón
Mira, si estás pensando en comida española, el Restaurante Filandón es un buen sitio. Está en la Carretera de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9, y hay que decir que se lleva una buena nota: 4 estrellas en general. La materia prima que usan es de primera, y no solo eso, sino que además hacen lo que hacen bastante bien. La comida está bien elaborada y presentada. Te vas a sentir a gusto, y el servicio es decente. Lo mejor, que el precio no está disparado, ronda entre 70 y 80 euros por persona para una cena. Si te recomiendo algo, prueba el lenguado Evaristo y las patatas fritas, que están finísimas y crujientes.
Ahora, no todo es perfecto, ¿vale? Han tenido alguna que otra falla. Puede que te encuentres con espinas de más en el pescado, algo que en un sitio así debería cuidarse. Al principio el servicio está muy bien, pero cuando llega la hora de los postres, se nota un desfase. Lo del ambiente también es un tema, en fechas complicadas como la Navidad, parece que hay un poco de agobio con la cantidad de gente. Pero, hey, a pesar de eso, el producto es bueno y el precio es muy razonable en relación a lo que te llevas. Para que te hagas una idea, si vas a comer, el precio puede subir entre 80 y 90 euros por persona.
Ahora, respecto a tu pregunta sobre si es necesaria una reserva para comer en el Restaurante Filandón, la respuesta es sí, es obligatoria. En tiempos de mucho lío, como la Navidad, se hace imprescindible. Así que no te lo pienses dos veces y haz la reserva, que te va a merecer la pena.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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