Restaurante La Bodega de Prada

Restaurante La Bodega de Prada

¡Ey, amigos! Si buscan un lugar para darle un buen festín a sus papilas, La Bodega de Prada en El Molar es la parada que no se pueden perder. Este restaurante metido en una antigua cueva bodega ofrece una experiencia gastronómica que mezcla lo tradicional con lo moderno. Imagina saborear platos exquisitos de carnes y pescados mientras contemplas unas vistas impresionante de la villa. ¡Es un plan perfecto para una comida en familia o con amigos, que de verdad dejará huella!

Aquí no se juega con la comida, solo ingredientes frescos y de primera calidad que los chefs utilizan para crear maravillas en el plato. El ambiente es acogedor y tiene ese toque especial que hace que cada cena sea única. Así que cuando estés por Calle Sta. M.ª de la Cuesta, no dudes en llamar para reservar. Asegúrate de preguntar por sus menús para grupos, ¡te van a sorprender!

Restaurante La Bodega de Prada

Bodega
Valoración media: 4,4
Opiniones: 181 Reseñas
Dirección: Calle sta. M.ª de la cuesta, s/n, 28710 El Molar, Madrid
Teléfono: 666 43 99 75

Página web

Horarios Restaurante La Bodega de Prada

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles12:00–23:30
jueves12:00–23:30
viernes12:00–22:30
sábado12:00–23:30
domingo12:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Bodega de Prada

Dónde se encuentra La Bodega de Prada

Oye, si andas por El Molar, tienes que pasarte por La Bodega de Prada. Este sitio es una joyita, con 4 estrellas bien ganadas. He estado allí varias veces, tanto dentro como disfrutando el buen rollo de su terraza. La vibra es agradeable y la comida está de lujo. La relación calidad-precio es top, y los camareros son unos cracks, siempre rápidos y con una sonrisa. ¡Y ni hablar de compartir platos! Te quedas saciado y feliz.

Eso sí, los postres tienen poca variedad, pero lo que hay lo clavan. La tarta de queso es un espectáculo que no puedes dejar pasar. Recuerdo que la primera vez que fui al Molar, me cambié a otro sitio que no me convenció nada. Así que ya sabes, ¡más vale lo bueno conocido!

Por otro lado, si vas entre semana, el menú del día por 12,5 euros es un chollazo. Platos de carne y pescado que te dejarán flipando, y por supuestísimo, los postres caseros son un must. El servicio siempre es súper agradable y la calidad de la comida es genial. Me encanta que, aunque el precio sea bajo, no escatiman en cantidad.

Y no puedo dejar de contar la última vez que fui. Estábamos en las cuevas y, al final, acabamos en La Bodega por el trato excepcional del camarero. Pedimos fingers de pollo y estaban de muerte, con una salsa alucinante. Luego, me lancé al solomillo y el secreto ibérico, y la carne estaba jugosa, ¡mejor que en muchos sitios! De postre, un brownie que nunca olvidaré. Definitivamente planeo volver para probar el arroz con bogavante.

¿Y dónde más lo vas a encontrar? La Bodega de Prada está en Calle Sta. M.ª de la Cuesta, s/n, 28710 El Molar, Madrid. ¡No lo dudes y ve ya!

Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece el restaurante

Si queréis un sitio donde comer bien y pasar un buen rato, La Bodega de Prada es el lugar. La terraza es de lo mejor, siempre fresquitos y con unas vistas al bosque que son una pasada. La comida está de lujo, ideal para vegetarianos y para todos los que busquen calidad en el plato. Los camareros, además, son un encanto, siempre tienen un chiste a mano y te hacen sentir como en casa. Estuvimos con unos amigos y fue un acierto total, ¡así que no lo dudéis y id a probarlo!

El otro día fui con mi pareja y, sinceramente, estábamos indecisos entre varios sitios, pero este ganó por goleada. El ambiente es espectacular y el trato fue top, el camarero nos atendió con toda la buena onda posible. La comida, ni hablar, muy bien presentada y en abundancia. Al final, plasmamos en la mesa un festín y eso siempre se agradece.

¿Y qué os cuento de la accesibilidad? Está en El Molar, y si lleváis carrito, hay una escalera y rampa que es un gran detalle. El nuevo gerente ha hecho maravillas con la carta. Ya de entrada, las tapas de queso y las croquetas de rabo de toro son un must, que se deshacen en la boca. El plato de judiones es un abrazo en invierno y el wok de verduras de su propia huerta está realmente bueno. Y para terminar, algo dulce... la feiyoa rellena de nata con chocolate está de escándalo. Volver es un hecho.

¿Y la experiencia? Pues en resumen, La Bodega de Prada te da lo mejor de la comida casera en un ambiente muy acogedor. La atención es personal y cuidadosa, destacando la amabilidad de Julia, la propietaria. Vive la experiencia de cenar al lado de la chimenea o el disfruta el calorcito en la terraza. Se nota que quieren que salgas encantado y lleno. ¡Definitivamente un sitio que repetiréis sin pensarlo!

Cuál es el ambiente del restaurante

Así que si te pasas por La Bodega de Prada en El Molar, no te arrepentirás. Este lugar tiene una calidad de comida que se nota, y los camareros son super amables, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Fui un sábado sin reserva y, sin problema, nos acomodaron en la terraza. Las vistas son de lujo, aunque me dio pena no sacar foto al lechazo al horno que estaba brutal. Y ¡ni hablar de los torreznos! Están de muerte, de verdad.

El fin de semana fui recomendado por un amigo y, la verdad, no pudo fallar. Me decanté por el pulpo a la brasa que estaba increíble, y el solomillo con patatas fritas y pimientos de padrón, todo en su punto. Aunque la tarta de queso no me voló la cabeza, el buen rollo y la atención me dejaron satisfecho. De esos sitios que apuntas en la lista de “repetir”.

El ambiente es muy familiar y acogedor. Estuve en las cuevas, que están bien fresquitas, perfecto para pasar la tarde. Tienen dos ambientes, así que si prefieres la terraza, ¡también la tienes! La calidad vs. precio es buena, y aunque la carta aún está en proceso, la carne sigue siendo un espectáculo. Quiero volver a ver cómo evolucionan en el futuro.

La atención es otro punto fuerte, siempre están pendientes de ti y te hacen sentir como en casa. La experiencia es relajante, puedes disfrutar de una comida rica y tranquilita en su terraza. Sería perfecta para un día de verano, y con chimenea en invierno, tienes el mejor de los dos mundos. Así que, si buscas un sitio con buena comida y un ambiente agradable, este es tu lugar.

Qué tipo de platos se pueden degustar en La Bodega de Prada

¡Mira, si estás pensando en un sitio para echar un buen rato, La Bodega de Prada es el lugar! Cinco estrellas en toda la regla, y no lo digo a la ligera. El ambiente es perfecto para pasar un buen día con amigos, y la atención que te dan tanto el dueño como los empleados es de 10. Te sientes como en casa, pero mejor, porque ¡aquí no tienes que fregar!

La comida, ¡madre mía! Pedimos croquetas mixtas, berenjenas y cordero asado, y todo estaba exquisito. No te olvides de los postres caseros, son una maravilla que destaca en cualquier comida. Totalmente recomendable y seguro que acabas volviendo para más porque, de verdad, da gusto encontrar locales así. ¡Enhorabuena a ellos!

Y si eres de los que les gusta disfrutar de unas vistas chulas, su magnífica terraza no te decepcionará. Tienen una buena variedad de platos y los precios son asequibles, lo que siempre se agradece. La calidad del producto es top y el servicio, siempre atento y cercano, hace que la experiencia sea aún mejor. Tienes que probar las berenjenas y la sepia, ¡te las recomiendo!

Claro, también hay alguna experiencia menos positiva por ahí. Hubo un marrón con una reserva, y eso siempre puede fastidiar un cumpleaños. A mí me parece que si abren, tienen que avisar. Pero vamos, no dejes que eso te eche atrás. Es un sitio que ha mejorado con el cambio de dueños, y no saldrás decepcionado.

Y ya que estás preguntando, en La Bodega de Prada puedes degustar de todo: mollejas, sepia, ensaladas, picadillo, morcilla y unos huevos rotos que no puedes dejar pasar. Las raciones son abundantes y el servicio, rápido. Así que, ¿qué más quieres? ¡Ya estás tardando en ir!

Los ingredientes utilizados son de buena calidad

Ya te digo, La Bodega de Prada ha sido todo un viaje, pero no en el buen sentido. Una estrella y no más. La atención fue un desastre, había un solo camarero para todo el comedor, así que imagínate la tardanza. Y la comida... Uff, la hamburguesa de ternera madurada, que te la venden como un manjar, es más pequeña que mi mano y parece que la hicieron con sobras de filetes. No hay carta de vinos, así que estás a ciegas. Con todo esto, la verdad es que no lo recomendaría. De todos los sitios que he probado en El Molar, este es el que menos me ha gustado. Aprender de las críticas es clave, y creo que aquí les falta un buen repaso.

Pero no todo son malas vibras en El Molar. También me cuento entre los que han tenido una experiencia de 5 estrellas. Este sitio se ha reinventado y se lo han currado mucho. La calidad de la comida es de 10. Voy cada semana desde que cambiaron de dirección. Los platos son un lujo: zamburiñas, pulpo a la brasa, y ni hablar del secreto y el solomillo. La atención es increíble, y lo digo en serio, a veces incomprendo las críticas negativas. ¿Qué le pasa a la gente?

Si te pones a pedir, asegúrate de que no te toque un camarero con mala onda. Una vez intentamos pedir unas mollejas y el tipo se mostró tan molesto que parecía que le hacíamos un favor al estar ahí. Nos querían empujar a la barra de pie como si eso fuera lo correcto. Un trato feísimo que, honestamente, no esperábamos. En otros restaurantes de la zona, nos han tratado genial, mientras que aquí todo ha sido chungo.

Ahora bien, ni todo es blanco ni negro y hay que reconocer que hay gente que ha tenido buenas experiencias. Yo mismo, cada vez que vuelvo, me sorprendo por la calidad de los ingredientes. La mayoría de la comida es fresca y bien preparada, así que no se puede negar que hay platos que valen la pena. Comparado con otras partes de la sierra norte, creo que hay un plus en los productos que utilizan. Así que, si te apañas con un buen servicio, seguramente disfrutarás de una buena comida.

Es La Bodega de Prada un lugar adecuado para comidas en familia

Mira, la Bodega de Prada es una joya, de verdad. Tienen los mejores huevos rotos de la Comunidad de Madrid y eso no es un chiste. Si buscas un sitio con un trato excepcional, aquí lo tienes. El lugar es super acogedor y tiene un ambiente que te hace sentir como en casa. Vete tranquilo, se lo recomiendo a todo el mundo, 100% apuesta segura.

Hemos estado varias veces y siempre salimos encantados. La comida es exquisita, inmejorable. Si llevas a amigos, no vas a tener problemas porque todos se quedan flipando con lo que pruebas. Ángel, el que está al mando, es un crack, siempre con una sonrisa y atento a todo. Es el tipo de sitio donde quieres volver una y otra vez.

Este sábado estuve allí con unos colegas y aún estoy salivando. El menú que pedimos fue variado y todo estaba a otro nivel. Su atención y el precio es de locos, no me esperaba nada malo de una bodega y esto me ha hecho cambiar totalmente de opinión. Gracias, de verdad, por el curro que hacen.

Las vistas desde la terraza son una pasada. Claro, si vas ahí, tienes que probar esos huevos trufados con lascas de queso y el cachopo. Ni hablar de la tarta de queso que estaba de otro mundo. La experiencia completa fue excepcional, desde que te enseñan las bodegas hasta que comes bajo las luces de ambiente. Definitivamente lo vamos a recomendar.

Si solo pasas a tomar algo, también es una buena opción. Buenas tapitas y un aperitivo que te deja con ganas de más. Yo volví para celebrar mi cumple y todo estaba riquísimo. La relación calidad/precio no tiene rival.

Ahora, para responder tu pregunta, sí, La Bodega de Prada es un lugar ideal para ir con la familia. La atención es muy cercana y el ambiente es perfecto para disfrutar de una buena comida. Con un trato cálido y comida deliciosa, seguro que todos lo pasan genial. ¡Así que no lo dudes y ve a disfrutar!

Puedo hacer una reserva en La Bodega de Prada

Así que, te cuento lo que pasó en La Bodega de Prada. Mi mujer y yo decidimos hacer una parada ahí de camino a visitar algo en Madrid. Error fatal. Para empezar, no nos dijeron nada de los platos que no estaban disponibles. Pedimos pulpo y el camarero tuvo que preguntar en la cocina, claro, y ¡sorpresa! No había. Que no pasa nada, seguimos adelante y pedimos unas croquetas de boletus que prometían ser CASERAS y merluza. ¡Menuda decepción! Las croquetas eran más del congelador que de la cocina. Se lo dijimos al camarero y él insistió en que eran caseras. ¡Increíble! De segundo, la merluza tampoco era fresca. Se la devolvimos casi entera. Cuando le comentamos eso, el jefe de comedor nos aseguró que el pescado siempre es fresco, excepto ese día, casualmente. Una de las empleadas, al final, se despachó y nos dijo que era congelada. Un desastre total.

Ya para rematar, nos trajeron la cuenta, que eran 35€. A ver, el precio no estaba mal, pero la calidad... ¡un horror! La guinda del pastel fue que nos ofrecieron un chupito de "corteza" de licor, que seguro llevaba ahí atrapado décadas. Ni de coña. Nos quedamos con unas cervezas y nos fuimos, bastante decepcionados.

En el extremo opuesto, hay gente que dice que tiene una experiencia de 5 estrellas. Hablan de vistas preciosas al cerro del Molar y comida espectacular: chistorra, ensalada, huevos rotos, y de segundo una parrillada de carne que ponen en su punto. Pero claro, todo esto depende del servicio. Así que, al final, la cosa pinta desigual.

Ahora, ¿quieres hacer una reserva en La Bodega de Prada? Al parecer no es tan fácil, sobre todo si es durante un día ajetreado. Te recomendaría que llames con anticipación y verifiques qué hay disponible, porque mira que la experiencia puede variar muchísimo. Pero, vamos, ¡con cuidado!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Hablando de La Bodega de Prada, este sitio está en Calle Sta. M.ª de la Cuesta, s/n, 28710 El Molar, Madrid. Te lo digo de corazón, si te mola la buena comida y un ambiente chido, este es el lugar. La última vez que fui, probé la famosa tarta de cerveza y, te juro, estaba deliciosa. Además, la carne estaba en su punto. No me digas que no apetece.

Aunque tengo que mencionar que la atención puede ser un poco deficiente a veces. Recuerdo que leí un comentario sobre un tal Ángel, que parece que fue el camarero más borde del planeta. Hay que tener cuidado con a quién le das tu mejor sonrisa, porque hay cada uno que da la impresión de que le cuesta hasta un saludo. Pero bueno, al menos hay otros comentarios que dicen que el servicio es más bien agradable y cercano, así que ojalá solo fue un mal día para el chaval.

Lo que realmente cuenta es que la comida es de mucha calidad. He ido varias veces y he salido siempre con buen sabor de boca, incluyendo esos platos tradicionales que nunca fallan. Lo del flan casero, no te digo nada... ¡Una locura! Así que, si buscas un sitio donde te traten bien y la comida sea un espectáculo, yo de ti me animaría a probarlo. Pero, si buscas buena vibra, cuidado con el tal Ángel, porque a veces parece que tiene un mal día aunque sea lunes.

Así que ya sabes, si quieres disfrutar de ricos platos y de charlar un rato, la Bodega de Prada puede ser una gran opción, pero no te olvides de ir preparado porque con el servicio nunca se sabe.

Hay opciones de menús para grupos en el restaurante

Hablemos de La Bodega de Prada en El Molar, que es un lugar de 5 estrellas para comer. La comida es excelente, el ambiente tiene un toque cálido que te hace sentir como en casa, y lo mejor de todo, el trato es súper detallista. Todo está limpio y ordenado, así que no tienes nada de qué preocuparte. Yo te diría que no te pierdas la paletilla de cordero, las sopas y, por supuesto, la tarta de zanahoria, que está riquísima. Es un sitio para repetir, no hay duda.

Ahora, si buscas un buen sitio en las famosas cuevas del Molar, este es tu sitio. De verdad que la calidad de la comida es impresionante por el precio que pagas. Los torreznos, el queso, el solomillo, y el entrecot son riquísimos, y la atención del personal es de 10. Así que sí, vamos a repetir seguro, porque no puedes dejar pasar una experiencia así.

Pero no todo es color de rosa. Hay a quienes les ha ido fatal, como a esa familia que se llevó una decepción con el camarero Ángel. La atención fue malísima, prepotente, y hasta les cobró los postres que ya estaban incluidos en el menú. No tiene sentido, la comida de Alberto puede ser rica, pero si el servicio está así, realmente no vale la pena. Ni hablar de la gente que tuvo que esperar una hora con la mesa servida y sin que nadie les hiciera caso. El encargado Ángel no se toma bien las críticas, y eso es un tope para disfrutar.

Aun así, hay otras opiniones que destacan la experiencia de 10. La comida sigue siendo buenísima, sobre todo si comes en la terraza con esas vistas maravillosas. Eso le da un toque especial al plan. Un pulpo a la brasa espectacular, un chuletón exquisito y unos postres que están bien son motivos más que suficientes para volver. Además, la relación calidad-precio es bastante buena, con el camarero Denis, que hace que la experiencia sea aún mejor.

Por cierto, te estarás preguntando si hay opciones de menús para grupos. La verdad es que hay buenas opciones para que todos puedan disfrutar, así que si estás pensando en reunir a unos amigos o la familia, ya sabes dónde meterlos. ¡No dudes en darles un toque y preguntar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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