Mesón La Cueva

Mesón La Cueva

¿Buscas un lugar donde disfrutar de carne de cordero como un rey? Entonces, tienes que pasarte por el Mesón La Cueva en San Lorenzo de El Escorial. Este asador es el paraíso de la cocina castellana, con un menú que resalta los asados, las carnes rojas y los pescados frescos. Y no te olvides de probar las entradas típicas de la zona y los postres caseros, son una delicia. Además, el sitio en sí está en un marco increíble, así que si quieres comer rico en un buen ambiente, ya sabes dónde ir.

El Mesón La Cueva abre de martes a domingo (el lunes se toman un merecido descanso), así que no hay excusas. Este restaurante ha ganado fama por su comida casera y su ambiente acogedor. A muchos les ha conquistado el cordero asado y el pulpo a la brasa, pero hay variedad suficiente para todos los gustos. Así que ya sea para una comida con amigos o una cena en pareja, este es el lugar ideal para poner a prueba tu apetito. ¡No lo pienses más y vete a disfrutar!

Mesón La Cueva

Asador de cordero
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.034 Reseñas
Dirección: BAJO (LA CUEVA, C. San Antón, 4, 28200 San Lorenzo de El Escorial, Madrid
Teléfono: 918 90 15 16

Página web

mesonlacueva.com

Horarios Mesón La Cueva

DíaHora
lunes13:00–16:00
martes13:00–16:00
miércoles13:00–16:00
jueves13:00–16:00
viernes13:00–16:30, 21:00–23:00
sábado13:00–16:30, 21:00–23:00
domingo13:00–16:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón La Cueva

Qué tipo de carne se destaca en el Mesón La Cueva

¡Tío, si no has estado en Mesón La Cueva, te estás perdiendo algo muy grande! Este asador es una joyita en San Lorenzo de El Escorial. Ya de entrada, el ambiente es auténtico y te hace sentir como en casa. El servicio es top, los camareros son súper amables y te aconsejan lo que tienes que pedir. Si les dices que te vas a pasar con la comida, te avisan para que no te quedes corto, ¡y eso siempre se agradece!

Hicimos una comida familiar y la atención fue espectacular. La calidad de la carne, especialmente el cordero y la ternera, es de lo mejorcito de la sierra de Madrid, ¡no puedes dejar de probarlo! En nuestra comilona, nos pusimos las botas con una morcilla deliciosa, una parrillada de verduras riquísima, y esa pierna de cordero que nos la dividieron en dos platos, ¡para que disfrutáramos al máximo! Todo nos dejó muy satisfechos, y por lo que pagamos, entre 30 y 40 € por cabeza, ¡me parece que está de lujo!

Además, no puedo dejar de mencionar los pimientos rellenos de solomillo, ¡una locura! El ambiente es acogedor, perfecto para una charla tranquila. Eso sí, ten en cuenta que puede haber un poco de espera, pero vale la pena. Ah, y si planeas ir con un grupo, lo mejor es que reserves, ¡se llena rápido!

¡No te lo pierdas!

Dónde se encuentra el Mesón La Cueva

Si buscas un buen sitio para zamparte un cordero como se debe, Mesón La Cueva es una opción que merece la pena. A pesar de que es un lugar un poco añejo y normalito, la comida es aceptable y por el precio que pagan, tampoco te va a vaciar los bolsillos. Puedes disfrutar de un ambiente bastante bueno y un servicio que se lleva un 5, total atención de lujo. El sitio tiene su encanto, no hay que negarlo, y a menudo me recuerda a esos restaurantes clásicos donde sabes que vas a lo seguro.

Ahora, si te va la vida rústica, aquí hay algunas joyas que no te puedes perder. Tienen una Sopa Castellana que está de miedo y un chuleton de Ávila que no deja indiferente a nadie. Lo curioso es cómo te sirven el vino en cerámica, ¡le da un toque especial que se agradece! La verdad, esto es un lugar donde el simple está en el triunfo. El trato por parte de la familia que lo regenta es excelente, y eso siempre suma puntos.

El precio por persona puede variar entre 20 y 40 euros, pero lo que llevas en la tripa y el buen servicio lo valen. Además, si pillas una mesa en el comedor, estás en la gloria. La terraza puede estar bien, pero, créeme, el interior tiene su misticismo. Después de una larga mañana de pateo por la zona, encontrar este mesón fue la mejor decisión del día. Y si te estás preguntando dónde se encuentra, el Mesón La Cueva está en Calle San Antón, 4, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid. Perfecto, ¿no?

Qué tipo de cocina se ofrece en el Mesón La Cueva

Si no has ido aún al Mesón La Cueva, ya te estás perdiendo un pedazo de historia. Este sitio está ubicado en una antigua posada que te hace sentir que has viajado en el tiempo. La decoración, los muebles, y hasta la forma en que te tratan, todo grita tradición. Y la comida... ¡madre mía! La sopa castellana y las alcachofas son imprescindibles. Y aunque yo no soy muy de cordero, lo he escuchado de otros y dicen que debe estar increíble. Además, tienen una taberna y una terraza, así que tienes múltiples opciones para disfrutar. En cuanto a las estrellas, no escatiman: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Hablando de ambiente, el sitio tiene un encanto especial. También es perfecto para celebraciones, como cuando fui a celebrar un cumpleaños y nos adelantaron la mesa. ¡Esos detalles cuentan! La atención fue excelente, hasta nos pusieron una vela en la tarta. Eso sí, la comida estaba rica, pero la sopa de boda me dejó más huella. Quizá el ritmo del servicio sea un toque más lento, pero con las dimensiones del lugar, no es de extrañar, y la experiencia en sí merece la pena. Otra vez, un 5 para servicio y ambiente.

Ahora, no todo es perfecto. En nuestra última visita, teníamos expectativas muy altas y nos quedamos un poco cortos. Pedimos de la carta y, aunque el salmorejo y las aceitunas de aperitivo estaban bien, los callos no tenían mucho sabor. El chuletón de un kilo lo cortaron al lado de nuestra mesa, pero estaba un poco difícil de masticar. El tiramisú que pedimos fue un chasco total, era solo una cucharada. Pero la actitud de los camareros suavizó la situación, uno incluso nos llevó otro postre. Aunque hubo un pequeño malentendido con el agua que nos dejó un poco fríos. Aún así, el lugar sigue estando muy bien.

Para resumir, en el Mesón La Cueva ofrecen una cocina muy buena y tradicional. Cuentan con platos como sopa castellana, alcachofas, cordero y chuletón, además de un par de postres que pueden sorprenderte para bien o para mal. Si buscas un lugar con historia, buena comida y un ambiente que te atrapa, este es el sitio. ¡No te lo pierdas!

Cuáles son algunos de los platos más recomendados del menú

¡Dale, que vamos al grano! Si andas por San Lorenzo de El Escorial, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar el Mesón La Cueva. Este sitio tiene más historia que muchos libros. Un edificio que ya lleva siglos ofreciéndole lo mejor de la mesa a la gente. La comida es excelente, amigo, y no hablo solo por hablar. Te prometo que su sopa castellana es la mejor que he probado, es como un abrazo en forma de plato. Y el cocido también está de lujo. En serio, es una joya en toda regla.

Y, ojo, el sitio es de locos. Es una posada del siglo XVIII, llena de detalles pintorescos. Cada rincón te cuenta algo, se respira historia por todos lados. Eso sí, ten en cuenta que el lugar necesita un poco de cariño, especialmente en la segunda planta, que ya parece que tiene más años que algunos abuelos. Pero eso le da su encanto auténtico, ¿no? El servicio es un 10, siempre atentos y con una sonrisa. Puedes ir con tu grupo de amigos, que como fuimos 12, la comida llegó abundante y bien servida.

Ojo con los Huevos Nido con patatas paja, son un must. Y si tienes ganas de algo dulce, el Ponche Segoviano es casi sagrado. Eso sí, ten en mente que el menú ronda entre 30-40€ por persona, pero créeme, vale cada céntimo. Si buscas un buen brunch, también lo tienen en plan cerrado y sale súper bien de precio. Pero a la hora de recomendar, sin duda acércate a la sopa castellana, los huevos rotos con jamón y los cocidos. ¡No te arrepentirás!

El Mesón La Cueva ofrece opciones vegetarianas o de pescado

Te cuento, el Mesón La Cueva es un lugar que tiene su encanto. Entras y te sientes como si viajaras en el tiempo. Todo el local está decorado con ese toque antiguo que mola mucho, escaleras de madera que parecen sacadas de una peli, y un aroma envolvente que te hace querer quedarte un rato más. Desde el primer momento en que llegas, sientes que estás en un sitio con historia. Sin embargo, la comida no me terminó de conquistar. Las croquetas, por ejemplo... mejor ni las toques. Y lo de los pimientos rellenos... prescindibles. De lo que probé, lo mejor sin duda fue el solomillo.

Por otro lado, hay quienes han disfrutado muchísimo aquí. Parece que les costó encontrar la entrada (cosa que a mí también me pasó) pero cuando entran, se topan con ese patio cuco y la decoración que realmente les da un toque especial. Los platos no destacan por ser una locura, pero lo que probé estaba bien presentado y sabroso. Desde los entrantes como los huevos rotos y la morcilla hasta los principales, todo estuvo bastante rico por un precio razonable. Eso sí, si pides pan y entrantes al sentarte, ¡a disfrutar!

Llevan más de 40 años con esta tradición y parece que saben lo que hacen. A muchos les encanta que la comida sea sin florituras, casera y rica, y los camareros son de lo más atentos. A veces, la salsa a la pimienta del solomillo puede ser un poco picante, pero siempre la sirven a parte para que la evites si no te mola. En general, es un sitio en el que se siente la familia y la buena onda, y si hay algo que resalta son las carnes y postres.

Ahora, en cuanto a lo de las opciones vegetarianas o de pescado, no te voy a mentir, no es precisamente su fuerte. Parece que las cartas son más de carne, así que si eres vegetariano, las opciones van a ser limitadas. Poca cosa en ese aspecto, así que si buscas verduras o un buen pescado, mejor tenlo en cuenta antes de ir. Pero si te gusta el cordero o el solomillo, ya sabes a dónde dirigirte.

Cuándo está abierto el Mesón La Cueva

Y bueno, si te pasas por el Mesón La Cueva, prepárate para una experiencia que no olvidarán. La última vez fui con mi mujer, reservamos con antelación y nos dieron una estupenda mesa en la terraza. Empezamos con una ensalada de perdiz para compartir que estaba de lujo. Luego, nos lanzamos con un entrecot que era una barbaridad, tanto la ensalada como la carne, espectaculares. Cerramos la cena con una crema de yogurt al limón riquísima. Y ojo, que no solo la comida era top, también el servicio, Miguel Ángel, nuestro camarero, se portó de maravilla. En total, con 3 cervezas y 2 vinos, la cuenta nos salió por 95€, a ese precio, ¡es un chollo! Sin duda, volveremos.

Aunque no todo es perfecto, hay opiniones para todos los gustos. Un amigo pidió el chuleton de Ávila y aunque le pareció rico, no le voló la cabeza. El aperitivo, genial, y el postre, bueno, pero el precio le pareció un poco elevado. Le puso un 4 en comida y servicio, así que ya ves, depende de lo que busques. Ah, y hay quien ha tenido experiencias no tan brillantes, sobre todo con algunos platos que no cumplían las expectativas. Mis entrecot estaban duros, y eso no se lo perdono a un asador. Pero bueno, al menos el personal es amable, eso cuenta.

Una vez fui con un grupo y nos pareció que el local está en un enclave perfecto, aunque la comida le faltaba un punch, un algo que la hiciera espectacular. Comimos unas croquetas y cochinillo que estaban bien, pero un poco insípidos para mi gusto. La cuenta no estaba mal, 75 euros para dos, pero sentí que podría haber salido un poco más barato por lo que nos dieron.

Lo que me encantó fue el último viaje, donde nos hicieron sentir como en casa, con una comida casera buenísima. Tienen opciones sin gluten, lo cual es un puntazo para quienes tenemos intolerancias. El ambiente es acogedor, y el histórico edificio está a un paso del monasterio del Escorial. Sin duda, volveremos.

Y ya para que lo tengas claro, el Mesón La Cueva está abierto todos los días, así que no hay excusa para no ir. Así que planea tu visita y disfruta de lo que te espera, ¡buen provecho!

Cierra el Mesón La Cueva algún día de la semana

La verdad es que el Mesón La Cueva tiene su encanto, y no me canso de recomendárselo a todo el mundo. Recientemente fui a cenar un viernes y la verdad es que fue un acierto. Estuvimos solos en un salón, así que la atención fue de lujo. Los camareros, súper amables y atentos. El lugar es un antiguo edificio que guarda toda su esencia, lo que le da un toque especial. La estrella de la noche sin duda fue el chuletón de 1kg, cocinado justo como lo pedimos, ¡maravilloso! La carne era tierna y sabrosa, y casi me hice un monumento al probarlo.

Y ni se te ocurra irte sin probar los postres. Las natillas que hacen ahí son de otro mundo, ¡una delicia! El precio, bien anclado en la calidad que ofrecen, te hace sentir que vale la pena cada céntimo. Si vas con amigos o familia, ¡es un sitio que te deja con ganas de volver!

Lo más top de todo es que la experiencia es completamente extraordinaria gracias al personal como José Luis y su equipo. Son unos cracks, saben lo que hacen y lo hacen con cariño. Los platos que sirven tienen una calidad superior, todos elaborados con buen gusto. El ambiente es histórico, rodeado de esa historia del siglo XVII que te hace sentir en otro tiempo. Precios que no sólo son accesibles, sino que te invitan a probarlo todo. Repetir, es la clave.

La peña parece no tener un consenso del todo. Hay quien lo quiere todo a la perfección y se queja porque la comida no fue lo que esperaba, y otros que salen encantados. Pero si te pones a mirar bien, es una rueda de la fortuna. El pan podía ser duro, pero hay que ser sinceros: en un sitio que hace el esfuerzo por ofrecer sabor, lo que importa es la experiencia global. Ojo, no todos tienen la misma percepción, pero por lo general, la mayoría sale bien satisfecho.

En cuanto a si cierra algún día de la semana, parece que no, puedes plantarte allí prácticamente cualquier día y disfrutar de su comida, que eso es lo que cuenta. Así que ya sabes, ¡anímate a reservar y disfrutar!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Mesón La Cueva

Ya te decía que al Mesón La Cueva, estuve hace poco y la verdad es que vale la pena. Es un asador de cordero en pleno San Lorenzo de El Escorial, así que no te lo puedes perder si andas por ahí. El lugar es muy pintoresco y hasta un poco peculiar, con un ambiente que te hace sentir como en casa. Comimos de menú, con un primero, segundo y postre, y los precios son muy razonables, entre 20 y 30 euros por persona. A mí, lo único que no me convenció fue el postre, pero a lo largo del menú, la comida fue bastante buena.

Fuimos en familia y reservamos mesa, porque eso es clave, el sitio suele estar a tope. En general, el servicio fue bueno y el local tiene ese encanto de lo antiguo, un poco restaurado pero con su rollo. La comida estuvo rica, y el precio también está bien, entre 40 y 50 euros por persona. Aunque, para ser sinceros, nos falló un poco el chupito que le dieron a otras mesas, eso se siente como un detalle que suma.

Otro clásico en la zona, y no es para menos. La atención, de 10, y las porciones son generosas. La morcilla que sirven está de lujo, y si te gusta la comida tradicional, es un sitio que tienes que probar. Tal vez no sea la bomba, pero cumple perfectamente. Si te decides a ir, mejor llama para reservar, porque suele llenarse. Eso sí, si vas a la terraza, prepárate para disfrutar de un ambiente fresco y más tranquilo, y olvídate de los días de lluvia.

En cuanto al ambiente, en Mesón La Cueva puedes esperar un lugar super acogedor, con un toque de historia que lo hace especial. El edificio es antiguo y tiene su encanto, y la decoración, aunque sencilla, te invita a quedarte a charlar. El servicio es amable y el ambiente en general es bastante relajado, perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde disfrutar de una buena comida en un ambiente cálido, este es tu lugar.

Hay opciones de postres en el Mesón La Cueva

Entro al Mesón La Cueva y, ¡madre mía!, me siento como si hubiera viajado en el tiempo. Ese encanto especial, en cuanto cruzas la puerta, ya te atrapa. Los comedores tienen un rollo clásico que te hace pensar que podrías estar cenando en un palacio de Castilla. Y no hablaremos solo del lugar, porque el servicio es brutal. Los camareros son unos cracks, amables y profesionales como ya no se ven en muchos sitios.

Pasando a la comida, ¡uf, qué delicia! Platos que son puro oro. Cochinillo y chuletón de Ávila, muchachos, son obligatorios. La calidad de la materia prima es top. Nunca me ha decepcionado, y eso que he vuelto un par de veces. ¿Y los postres? Hablando de eso, el ponche segoviano es la estrella del show. Si estás buscando un postre que te haga entrar en una dimensión paralela de sabor, ¡eso es!

Ojo, que no todo es perfecto. En mi última visita el viernes santo, las raciones estaban un pelín escasas, pero con el aperitivo rico que te traen antes de pedir, casi lo pasé por alto. La variedad de postres es amplia y no te quedas con hambre, ya que el ponche segoviano me dejó con una sonrisa de oreja a oreja. Así que sí, hay opciones de postres en el Mesón La Cueva, y si eligen bien, van a salir encantados. ¡Siempre es un acierto volver!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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