Restaurante Sacha

Restaurante Sacha

Si estás en Madrid y buscas uno de los mejores restaurantes de la capital, no puedes dejar de probar Sacha, ubicado en la C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, en Chamartín. Este bistró tiene más de 30 años en el juego, ofreciendo cocina tradicional con un toque innovador que va directo al grano: ¡se come de lujo! Con una mezcla de historia y modernidad en sus alrededores, además de estar en una zona ajardinada bien chula, Sacha se ha convertido en un clásico que no decepciona.

Aquí tienes que probar a mínimo 7 platos que son un must para entender por qué los foodies de la ciudad están enganchados. Desde la famosa tortilla vaga hasta el steak tartare, cada bocado es pura delicia. Con un menú que ofrece 29 opciones, y un chef de primera, Sacha Hormaechea, al mando, este lugar no solo es bonito, ¡sino que también es muy sabroso! ¿Quieres saber más? Reserva ya y prepárate para una experiencia que va más allá de simplemente comer.

Restaurante Sacha

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 1.117 Reseñas
Dirección: Zona ajardinada, C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid
Teléfono: 913 45 59 52

Horarios Restaurante Sacha

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Sacha

Dónde se encuentra el restaurante Sacha en Madrid

¡Ey, peña! Si estáis buscando un sitio para comer en Madrid que no os deje indiferentes, tenéis que probar el Restaurante Sacha. Está en una zona ajardinada en C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid. Este sitio es un clásico que nunca falla y merece la pena visitarlo. Vamos al grano: ¡su cocina es sensacional! Hacen cosas que parecen simples, pero el resultado es para caerse de espaldas.

El salmón en escabeche es ligerísimo y hay que decir que la raya a la mantequilla negra siempre sorprende. ¡No te puedes ir sin probar la tarta dispersa y esa falsa lasaña de txangurro! Y mira que la tortilla vaga está bien, pero con tanto hype, esperaba un boom que no llegó. Lo bueno es que el pan está de lujo, perfecto para mojar. Hablando del servicio, la peña es amable y atenta, siempre listos para recomendarte lo mejor y ni te preocupes si comes solo, que aquí te hacen sentir en casa.

En cuanto al precio, ronda entre 70-80€ por persona, un precio justo por la calidad y la experiencia. Aunque el local tiene su encanto tal como está, hay algunos detalles que deberían cuidarse más, como esos platos un poco golpeados y el jardín de enfrente que no lucía. Pero, en general, le doy un 4.5/5. ¡Es una experiencia redonda, ya verás!

Sinceramente, Sacha es un clásico que no puedes dejar pasar. El ambiente es algo vintage, algo que le da carácter, sin pretensiones de lujo. Perfecto para una cena romántica o para una reunión tranquila. Ah, y en verano, la terraza es un must. En fin, si queréis disfrutar de platos como la sardina con ajo blanco o el famoso steak tartare, aquí tenéis un planazo.

Así que ya sabéis, si queréis comer bien en Madrid, Sacha es el sitio. Y para no olvidarlo, lo tenéis en C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid. ¡No os arrepentiréis!

Cuánto tiempo lleva Sacha operativo

Y bueno, ya que estamos hablando de Sacha en Chamartín, hay que afinar un poco más sobre lo que te esperas al ir. Este sitio tiene 3 estrellas en general, con un rollo que ya te digo, está bien pero no le llega a la suela a otros que revisamos. Fuimos a tiro hecho por el canelón de txangurro, pero sorpresa... no había. Al final, pedimos la tortilla vaga, que es famosa por cocinarse solo de un lado, los espárragos, la merluza y el tuétano. El postre, una filhoa que, la verdad, estuvo decente. Eso sí, algunos platos como la merluza eran un poco escasos y el precio se te puede ir a los 60-70 € por persona, que no está mal, pero hay cosas que me parecieron un poco caras.

El servicio es bueno, pero ojo, no encaja del todo con el rollo actual, parece un poco más old school. Además, el ambiente tiene su toque, es bastante agradable, así que puedes charlar tranquilamente sin que el ruido te moleste demasiado. Hablando de ambiente, le doy un 4 de nota porque está muy bien decorado y la zona ajardinada, aunque no me senté ahí, tiene que dar buen rollo.

Ahora, si hablamos de otros platos que molan en Sacha, hay cositas que no te puedes perder. Desde su falsa lasaña de txangurro hasta el salpicón que, te prometo, está brutal. También lo de las lentejas, la raya a la manteca negra y el steak tartar son cosas que te harán querer volver. Eso sí, prepárate para dejar al menos 70-80 € por persona si vas a probar de todo. ¡Bolu!!!

Qué tipo de cocina se ofrece en Sacha

Si te pasas por Restaurante Sacha en Chamartín, prepárate para una experiencia que, aunque tiene sus altibajos, te va a dejar con ganas de contarla. La buena vibra del lugar te atrapa nada más entrar, con un ambiente que te transporta al pasado. La terraza es un puntazo, perfecta para disfrutar si el clima acompaña. Eso sí, hay que tener cuidado con algunos detalles, por ejemplo, algunos platos están un poco descascarillados, y lo de la carta escrita a mano no es lo más profesional que digamos. Pero bueno, el servicio es excelente, y los camareros saben lo que hacen al recomendarte los platos.

Hablando de comida, la verdad es que la tortilla no impresiona, así que mejor pasa de ella y lánzate a probar la "tortilla vaga" y la "falsa lasaña", que son las joyitas del menú. Las raciones pueden quedarse un poco cortas si eres de buen comer, pero eso no quita que la mayoría de los platos estén bastante buenos. Para que te hagas una idea, te gastarás entre 60-70 € por persona si decides dejarte llevar, pero al final puede que sientas que es un poco caro para lo que ofrece.

En cuanto a la cocina que se ofrece en Sacha, es bastante variada, aunque no lo alucines. Se nota que buscan llevar un estilo tradicional con un toque propio, donde alguno de sus platos brilla más que otros. Hay que resaltar el esfuerzo de captar esos sabores clásicos, pero hay que reconocer que a veces se quedan un peldaño por debajo de las expectativas, sobre todo por el precio. Así que si decides ir, ve con la mente abierta, prepara para disfrutar y, quizás, deja algunos platos a un lado.

Cuál es el enfoque de la cocina en Sacha

Y hablando de Restaurante Sacha, ¡al fin logramos ir! Un sitio que es una joyita en Chamartín, en una zona ajardinada que lo hace aún más especial. Es pequeño y acogedor, con una atención que está a otro nivel. La comida, chaval, ¡wow! Decidimos compartir varios platos y nos llegaron dos a la vez, cada uno con una presentación espectacular. El perico (espárrago blanco) era una locura, y el salpicón, la raya, y las chuletitas, un festín. Si te va la buena comida, aquí es donde tienes que estar. Nos salió por unos 60-70€ por persona, pero mereció cada céntimo.

Claro, no todo son flores. He oído algunas críticas y hay quien dice que la experiencia fue decepcionante. Dicen que, por ese mismo rango de precios, se quedan con hambre. Comentan que la cocina es buena, pero los precios son abusivos, casi el doble o triple de lo que cabría esperar. Y ya ni hablar de la decoración, que a algunos les parece un poco pasadita de moda. Además, cobrar 5€ por un pan brioche sin gracia es un poco de risa. En fin, hay voces para todo, pero mi experiencia fue pura gloria.

Luego hay otros que vuelven al Sacha porque sí, no es fácil conseguir mesa y, claro, la comida siempre sorprende. La carta cambia y el servicio es excelente. Me dicen que la falsa lasaña de txangurro y la raya a la manteca negra son imperdibles. Y si eres veggie, no te preocupes, ¡también tienen opciones de verduras! Así que aquí hay un lugar para casi todos, siempre y cuando estés dispuesto a invertir un poco.

Tienen clásicos como el tuétano, el steak tartar, la ya mencionada falsa lasaña de txangurro y la tortilla vaga. El ambiente es auténtico, alejado de las modas pasajeras. Además, si vas en verano, la terraza seguramente se convierte en la mejor de Madrid. Así que, si lo tuyo es comer bien y disfrutar de un buen servicio, this is the place to be.

Qué características hacen que Sacha sea un restaurante destacado en Madrid

Y te digo, Sacha es un sitio que deja huella. Sin rodeos, si no has estado allí, estás perdiendo el tiempo. 5 estrellas, amigo. Aquí no hay héroes con capa, pero este lugar sí demuestra que hay reyes de la gastronomía. Eso de la esmerada atención del Sr. Hormaechea, que es el dueño y chef, te hace sentir como en casa. Él se encarga de cada detalle, y eso se nota en el ambiente. Lo que vas a vivir aquí es increíble, es un must* en Madrid.

La comida... ¡madre mía! Te recomiendo que empieces con la ensalada verde, que está bien aderezada, y luego te lances al salpicón de lujo. ¡Te vas a quedar flipando! Y si crees que eso ya es lo mejor, espera a probar la falsa lasaña de txangurro. Vamos, que es otra cosa, un plato que deberías llevar en la tarjeta del club de los “no se pueden perder”. Pero aguanta, que no hemos llegado al final: a cerrar la cena (o lo que sea que estés celebrando) con la tarta dispersa. De verdad, no necesitas una estrella Michelin, aquí tienen todas las que quieras.

Además, hablemos de la Tortilla Vaga y ese tuétano asado con solomillo que es pura delicatesen. Si no lo pruebas, ni siquiera te atrevas a decir que has comido bien. El ambiente es perfecto para una cena relajada, y con el nivel de ruido bajo, puedes charlar tranquilamente, lo que suma un montón. Así que no pienses más, por unos 70-80 € por persona, comes como un rey y te sientes como tal. El lugar es una casa antigua con jardines afuera, ideal para disfrutar del buen rollo de Madrid.

Entonces, ¿qué es lo que hace a Sacha destacar en Madrid? Pues es el combo perfecto: una cocina de producto que juega con detalles simples pero de calidad, un servicio que cuida hasta lo más mínimo, y un dueño que es un verdadero apasionado de lo que hace. Además, la atmósfera es acogedora y los precios son totalmente justificados por lo que te llevas a la boca. Sin duda, Sacha es historia de la ciudad y tu boca te lo agradecerá.

Qué ambiente ofrece el restaurante Sacha

Mira, ya te digo que el Restaurante Sacha es todo un hallazgo. Lo tienes en la C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid y de verdad que vale la pena. Le pongo 5 estrellas sin dudarlo porque mantiene su tradición y la calidad del producto es de otro nivel. El caldo y la raya que probé estaban de muerte, de los mejores platos que he comido. Sí, me decepcionaron un poco las cocochas, no sé si era solo por ese día, pero les faltaba un pelín de sabor. Y ojo, el postre de la casa estaba brutal. Definitivamente es un sitio al que hay que volver.

Ahora, si buscas algo curioso, este es el lugar. Con unas preparaciones que te sorprenden, la tortilla vaga y la ostra asada como entrantes no tienen desperdicio. También pedimos el villagodio al tuétano, que estaba suave y con un sabor impresionante, aunque las patatas asadas que lo acompañaban eran muy normales. Pero el que se lleva la palma son los chipirones en su tinta, el show de terminar el plato en la mesa y ver cómo lo van presentando es algo que no te puedes perder. Por unos 30-40€ por persona, una experiencia que merece la pena.

Sin embargo, esto no es para todos. Hay opiniones mezcladas. Algunos lo describen como un restaurante demodé, y hay que reconocer que Sacha, el propio dueño, tiene su rollo con los clientes. Le gusta darle un trato a quienes le interesan. A pesar de eso, el ambiente es agradable y acogedor, con un toque personal que lo hace especial. Aunque algunos platos no convencen del todo, como la sopa de cebolla que le faltaba un poco de sabor. En cuanto al servicio, hay quienes piensan que las camareras no están muy atentas. Pero, vamos, el Maitre y algunos camareros estaban a la altura, así que no todo es negativo.

El ambiente en el Restaurante Sacha es lo que podrías esperar de un sitio con historia, es acogedor pero tiene su propia personalidad. Un lugar donde puedes disfrutar de buena comida en un entorno que te atrapa, sin perder ese toque tradicional. Si te gustan los sitios con carácter y un menú que promete sorpresas, ¡no dudes en ir!

Cuántos platos se recomienda probar en Sacha

Y bueno, si hablamos de Restaurante Sacha, hay de todo, la verdad. Para empezar, lo más positivo es que tiene 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, así que si decides hacer una reserva, hazlo porque no te vas a arrepentir. La atención es top, el servicio está en otro nivel, y los productos están tratados con un cariño que se nota. En general, todo genial. Seguro que repetiréis sin pensarlo.

Sin embargo, no todo es un camino de rosas. Hay quienes se han llevado un chasco. Muchos han comentado que esperaban más, sobre todo por el renombre del lugar. Al parecer, algunos platos no cumplen las expectativas, y eso puede ser un poco decepcionante. Hablan de platos míticos como las kokotxas o el salpicón, que deberían ser un bombazo, pero que en realidad parecen un poco insípidos y sin mucha personalidad. Es como si el sitio estuviera estancado mientras Madrid se mueve a otro nivel.

Y si eres de los que le echa un ojo al presupuesto, ten cuidado. Al final del día, los precios son de un restaurante premium, pero no siempre la experiencia lo vale. Una tortilla llamada vaga por 30€ que no se asemeja a una buena tortilla, raciones pequeñas y ese toque de que todo es un pelín caro para lo que ofrecen. Y ojo, que el agua que te traen no es de botella cerrada y, además, cobran el pan a cinco euros. Eso puede doler un poco.

Entonces, ¿cuántos platos deberías probar en Sacha? La cosa se complica, la recomendación sería no quedarte solo con uno o dos, porque si te lanzas, mejor explorar un poco. Pero tampoco te vayas a llenar de ímpetu y pedir diez, porque puedes salir con la sensación de que te han clavado. Así que un par de platos significativos y a disfrutar, ¡pero con prudencia!

Qué platos son considerados imprescindibles en Sacha

No te voy a mentir, Sacha es un sitio que hay que probar. Fuimos a comer tres, y el plan fue en la terraza, que es un chill out en medio de Madrid. No es broma, es un remanso de paz en la ciudad. El ambiente es súper acogedor. El personal, muy majo, la verdad. Aunque a veces el trato es un poco excesivo, eso ya es cuestión de gustos. Los tiempos entre platos pueden ser un poco largos, pero con buena conversación, ni te das cuenta.

Hablando de la comida, digamos que está buena, aunque hay que ser realistas, no es nada que no hayas probado antes si eres de los que aman comer bien. Los especiales de la casa son otra cosa, ya te aviso. La tortilla vaga y la falsa lasaña de txangurro son espectaculares. De hecho, repetiría solo por esas dos cosas y para ver el lugar por la noche, que seguro se pone increíble. Eso sí, a veces sientes que es un poco caro para la cantidad que dan.

Si hablamos de imprescindibles en Sacha, te tiro la lista: falsa lasaña de txangurro, sí o sí, kokotxas a la importancia, que son una locura, y no te olvides de la tortilla vaga, que es como el rey del lugar. Ah, y si te gustan los sabores suaves, el steak tartar es bueno, aunque hay otros que son más potentes. Este sitio lleva más de 50 años dándolo todo, y la calidad del producto es irrefutable. Así que si alguna vez tienes la oportunidad, ¡no dudes en reservar!

Quién es el chef del restaurante Sacha

Mira, si aún no has probado el Restaurante Sacha, te estás perdiendo algo muy serio. Este lugar en la C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín es todo un hallazgo. Tiene una gastronomía de alto nivel y el servicio es increíble, el dueño siempre está al tanto de lo que pasa y eso se nota un montón. El ambiente es excelente y el jardín, ¡uff!, es una maravilla para darle una buena vuelta en una noche tranquila. Así que ya sabes, si buscas un sitio chido, aquí la peña se va a sentir como en casa.

La comida es de cinco estrellas, te lo digo yo. Prueba la Falsa Lasaña de Txangurro y la Tortilla de Trufa, son un absoluto must. Y ni hablar de la Sardina Con Ajo Blanco, esas cosas son lo que hacen que Sacha destaque. El precio por persona ronda entre 40 y 50 €, dependiendo de cuánto te atrevas a pedir, pero te aseguro que vale la pena cada euro. Que sí, cobra un poco por el pan y el agua del grifo no es gratis, pero la calidad de lo que comes supera eso y lo justifica, aunque me parezca un poco rastrero.

Si decides ir, asegúrate de reservar, el sitio puede llenarse, sobre todo si vas en grupo de 5 a 8 personas. El nivel de ruido es bajo, así que vas a poder charlar sin problemas. La decoración del interior es clásica y elegante, y la terraza es el toque perfecto si buscas descansar al aire libre un día de verano.

El ambiente es tan acogedor que parece que el tiempo se detiene. Además, si te gusta lo que comes, ¡vuelve por un postre! Lo único que dejes en la mesa son los postres, que son lo más normalito de la carta. Pero eso no quita que todo lo demás esté riquísimo.

Y para acabar, el chef de Sacha es un auténtico crack que ha sabido llevar la experiencia culinaria a otro nivel. Si buscas calidad, atención y buen rollo, aquí está el sitio. ¡No te duermas y ve a darle un bocado a esos platos!

Cuántas opciones de menú ofrece Sacha

El otro día estuvimos en Restaurante Sacha, justo en Chamartín, y te prometo que fue una experiencia de 5 estrellas. Comí el pasado jueves y no me atreví a mirar la carta porque sé que Sacha es un artista en la cocina*. Este tío me dio de comer mejor que cualquier estrella Michelin. El servicio fue exquisito, te tratan como en casa, y el vino, ¡vaya que sí era sublime! Sin duda, voy a volver antes de que me dé cuenta.

De verdad, este sitio es un clásico madrileño que no había probado antes y ahora no sé cómo he podido vivir sin su comida. Teníamos la cabeza llena de planes, así que ya estamos organizando nuestra próxima visita para meterle mano a ese salpicón de bogavante o esa lasaña de txangurro. Si es posible, vamos a probarlo todo. El servicio de sala es de lo mejor que hay, ¡te hacen sentir en casa!

Todo en Sacha es pura magia. No sé cómo lo hace, pero con productos tan simples logra que cada bocado sea un festín. En verano, su terraza es una maravilla, imagínate disfrutando de la cena al aire libre por la noche. Tienen una carta de vinos de pequeñas bodegas que vale la pena explorar, además de algunos clásicos que nunca fallan. Lo más recomendable es dejarse llevar y disfrutar, ¡de verdad no te arrepentirás!

Por último, ¿cuántas opciones de menú ofrece Sacha? La verdad no hay una carta inmensa, pero lo que tienen es oro puro. Con una carta sencilla pero con un buen toque, cada plato es una sorpresa muy agradable. Y eso sí, la cuenta te sale entre los 50-60€ por persona. ¡Repetiré seguro!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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